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Mëstiza: “Vamos a reivindicar la cultura española en Coachella”

Este dúo de ‘dj’s’ une electrónica, flamenco y ‘performance’. Su música suena de Ibiza a Tulum, ahora sacan disco y van a actuar en el festival californiano

Mëstiza

Hablar un rato con Belah Sánchez y Pitty Bernad no resulta sencillo. Trabajan de noche y no paran de viajar por el mundo. El final de 2025 las llevó a Art Basel, en Miami, de ahí a Nueva York, y de esa ciudad que nunca duerme de nuevo a Florida para volver a España, a pinchar en Las Ventas el 12 de diciembre, en la fiesta que anticipaba el Fórmula 1 Tag Heuer Gran Premio de España del próximo septiembre. El inicio de 2026 fue igual de intenso: lo arrancaron en Fabrik (Madrid) y luego se fueron al festival Zamna de Tulum (México). No parece que el ritmo vaya a parar: Mëstiza son las dj del momento con su mezcla de electrónica y flamenco, el año pasado pincharon junto a las pirámides de Giza (Egipto), y en abril actuarán en el macrofestival californiano de Coachella, con Karol G como cabeza de la jornada y nombres como Iggy Pop o FKA Twigs en el cartel. Aseguran que va a ser un sueño hecho realidad, Belah frente a un café en Madrid y Pitty días después por teléfono. En primavera, coincidiendo con su paso por Coachella, van a presentar su segundo álbum, Spanish chica (el primero, Quëreles, es de 2023), del que ya han sonado adelantos como el pasodoble Campanera, con la voz de Diana Navarro y producción de los parisinos Faul & Wad.

Cuentan que desde pequeñas la música fue parte de su día a día. Belah es de Málaga y Pitty, de Albacete, crecieron en los noventa, en familias aficionadas al flamenco y sus fusiones. “Empecé a estudiar música con cuatro años, he tocado la guitarra y el piano... En mi casa siempre ha habido instrumentos, mi padre me ha pinchado todos los discos posibles, él me enseñó percusión, las palmas, los ritmos... Mi primera sesión fue en una discoteca madrileña que se llamaba Charada hace 12 años, compré mi primer mixer y me lo llevaba, eran otros tiempos”, recuerda Pitty, que estudió Comunicación en Madrid. Belah hizo Bellas Artes en Málaga y Moda en Milán. Ambas coincidieron en Madrid, porque habían empezado a pinchar en clubes, de manera autodidacta. Llevaban en la cabina más de una década por separado, pero hasta 2021 no perfilaron su proyecto conjunto, Mëstiza, que las ha llevado a viajar por medio mundo y a actuar en eventos de famosos, como el cumpleaños de Alejandro Sanz o la despedida del Betis del futbolista Joaquín. “Yo tenía muy claro que quería dedicarme a esto. Al principio mi madre tenía miedo, porque el mundo de la noche puede ser peligroso. Pero vieron que me lo tomaba con responsabilidad y que me centraba en la parte artística. Mientras estudiaba iba sola a las discotecas para aprender a pinchar. No de fiesta, iba a observar a los dj’s, y con mis primeros ahorros me compré una mesa de CDJ y mi primer equipo y aprendí sola, practicando muchas horas”, rememora Belah. Ambas hablan con una única voz en esta entrevista.

Pregunta. ¿Cómo fue su primera actuación juntas? ¿Dónde fue?

Respuesta. Fue en 2022 en una sala del centro de Madrid, Club Malasaña. Además fue la primera fiesta de Sacro, ya teníamos toda la performance flamenca, el concepto creado. Y ahí realmente nos dimos cuenta de que teníamos que hacer un proyecto a largo plazo... Había poca gente, unas 100 personas, porque fue al final del covid, el proyecto lo habíamos iniciado a finales de 2021. Seguimos siendo el mismo equipo que empezó, y luego tenemos nuestro grupo de baile, una compañía que hemos creado, con unas 15 personas.

P. ¿Les costó abrirse paso? En sus inicios, los grandes dj’s eran masculinos, pero el año pasado ustedes se convirtieron en el primer dúo femenino con una residencia en Hï Ibiza, (reconocido en varias ocasiones como club número 1 del mundo por DJ Mag). ¿Cómo ha sido ese camino?

R. Pues sin tener miedo, creyendo mucho en nosotras. Nunca lo vimos como “esta es una profesión de hombres, ahora vamos a entrar a ver qué pasa”. No, era como “aquí estamos, lo vamos a hacer, y ya está. Queremos estar en la misma line-up que los hombres”.

P. ¿Sintieron que no se les tomaba tan en serio como a ellos?

R. Lo sentimos no tanto por el hecho de ser mujeres, sino por el hecho de hacer una propuesta nueva, que incluye performance en la cabina, y por mezclar flamenco con electrónica. No queremos decir que somos las pioneras, pero se había experimentado poco. Por eso es algo que ha costado, o está costando entender a algunas personas, sobre todo a un perfil más masculino.

P. ¿Qué es lo que más ha cambiado desde que empezaron?

R. El público, que ahora entiende mucho más la música electrónica, y la manera de elaborar una sesión, porque a nivel técnico todo ha cambiado muchísimo. Y el último año, con la inteligencia artificial, aún más. También, con la presencia de los móviles, la pista de baile es diferente, porque la gente está más pendiente en transmitir lo que está viviendo. Y antes era mucho más olvidarte, bailar, disfrutar y escuchar la música.

P. Han contado que Sacro —nombre de su fiesta— surgió tras viajar a Tulum y ver allí que se pinchaba tirando de raíces.

R. En esa época estábamos haciendo Afro House y un día pensamos: por qué no cogemos este concepto de mezclar los orígenes de ciertas culturas, como hacen con la mexicana o la africana, con la música electrónica y lo hacemos con nuestra cultura, que además es lo que venimos mamando en casa de toda la vida. Justo después íbamos a Tulum y allí ya teníamos esa idea, ese runrún en la cabeza, y al volver a España decidimos hacer nuestra primera fiesta con esta performance de flamenco. Además, todo lo que es la performance de flamenco en Sacro tiene un sentido muy de liberar a la mujer de esa parte tan sexualizada dentro del mundo de la noche, de las discotecas con gogós semidesnudas… Queríamos introducir en la noche la performance artística y la danza.

P. ¿Por qué esos sonidos tradicionales se integran tan bien con la electrónica?

R. Al final la electrónica se integra muy bien con prácticamente todos los estilos musicales, pero las vocales [partes con voz humana] del flamenco son muy fáciles para la música electrónica, les pones una base y, dependiendo obviamente del sentido de la canción, de la melodía, suele cuadrar bastante bien en general.

P. ¿Hay algún palo que funcione mejor al maridarlo con la electrónica, o alguno especialmente difícil de adaptar?

R. Las alegrías nos encantan, pero cuesta mucho mezclarlas a la hora de producir, por el tipo de melodía. Las saetas, las soleás, todos esos géneros digamos más profundos, se integran mejor, no sé por qué. Quizás porque nosotras utilizamos a la hora de producir unos sonidos muy fuertes, muy percusivos, y esa oscuridad casa muy bien con ese estilo de flamenco más profundo.

P. ¿Quiénes fueron sus inspiraciones para esa fusión?

R. Lole y Manuel, Camarón, todos los artistas que hicieron flamenco fusión. También Las Grecas y Las Deblas, otro dúo de mujeres increíbles, que quizás no es tan conocido. Y los clásicos siempre están ahí: La Niña de los Peines ha sido una gran inspiración, porque ha sido una mujer muy importante en el flamenco y que rompió muchas barreras a principios de siglo XX.

P. Este año se celebra el 75 aniversario del nacimiento de Camarón, ¿han pensado en hacer algo especial?

R. Todos los años hacemos algo en homenaje a él, de hecho en la fiesta de Navidad que hicimos en Madrid en 2024, un sold out con 15.000 personas, empezamos con una introducción de Camarón interpretada por José del Curro, que es un compañero que ha dado voz a muchos de nuestros temas, y fue increíble. Aquí en España le dices a cualquiera Camarón y todo el mundo lo conoce, pero no en todos los países del mundo ocurre, y cuando lo ponemos en un club a las cuatro de la mañana, por ejemplo, en Miami o en Bali, la gente se emociona y es algo que nos llena de orgullo, porque al final estamos llevando allí nuestras raíces.

P. La letra de su tema El flamenco habla de una música que surgió en los márgenes. ¿Qué sienten al llevarla al gran público?

R. Pues mucho orgullo, porque España es un país muy grande a nivel cultural, con una música tan rica, que siempre hemos dicho en nuestro proyecto vamos a mirar hacia adentro, a nuestros orígenes. Lo llevamos siempre como una misión.

P. ¿Qué les han dicho los más puristas al escuchar su propuesta?

R. Estamos sorprendidas porque pensábamos que íbamos a tener más críticas y hemos tenido mucha aceptación en general. Hay artistas muy importantes del flamenco que han contactado con nosotras para hacer cosas próximas que no podemos decir. Vamos a hacer colaboraciones muy importantes.

P. En los últimos tiempos muchos artistas, en España (Rosalía, Rodrigo Cuevas), pero también fuera (Peso Pluma en México, Bad Bunny en Puerto Rico), están mirando a las raíces, ¿a qué se debe esa tendencia global?

R. A que vivimos en un mundo en el que va todo tan rápido y está todo tan creado, hay tanta información, que lo más genuino es volver a esa raíz. Rosalía en su último álbum con esta búsqueda de dios, de esa pureza, va por ahí, y nuestro proyecto es una búsqueda de esa esencia, de ese inicio, de ese origen, cuando todo parece creado ya.

P. En febrero Bad Bunny actuará en la Super Bowl, ustedes estarán en Coachella... ¿La música sirve para reivindicar?

R. Ese siempre ha sido el gran poder de la música y de la cultura en general, el poder reivindicativo que tiene, y nosotras vamos a reivindicar España en Coachella. Desde luego queremos representar, porque somos las únicas dj’s y mujeres que vamos a hacer una performance en Coachella este año. Queremos reivindicar lo que venimos reivindicando ya todos estos años, nuestra cultura.

P. La estética es clave en su proyecto. Crean sus estilismos y han llevado en la cabina mantones o sombreros cordobeses. ¿Por qué decidieron apostar por esa puesta en escena?

R. Siempre tuvimos ese background de moda y de arte antes del proyecto; son mundos que siempre nos han inspirado y queríamos que estuvieran presentes porque creemos que un artista tiene que ser 360, no puede ser solamente me subo a la cabina y ya, en nuestra opinión. Creemos que cuando un artista se sube a un escenario tiene que hacer soñar a la gente, tiene que dar algo que quizá no está en el plano terrenal. Nosotras nunca repetimos look, dedicamos mucho tiempo a esta parte estética porque pensamos que es nuestro lenguaje, es parte del proyecto.

P. ¿Y cómo ha ido evolucionando? Ahora es más pulido...

R. Estamos en un punto donde queremos que se alinee nuestro look con la música que estamos haciendo: estamos en un momento muy electrónico, muy oscuro. Empezamos muy clásicas y ahora estamos en este punto donde no queremos dejar esa parte de inspiración española, pero nos encontramos más en la parte de la electrónica. Cada álbum conlleva un concepto.

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