Mickey Rourke, desalojado de su casa en Los Ángeles tras acumular una deuda de 60.000 dólares
El actor no respondió a la denuncia interpuesta por el propietario de la vivienda. Los amigos del también exboxeador iniciaron un ‘crowdfunding’, sin su permiso, para evitar este desenlace


Mickey Rourke (Nueva York, 73 años) vuelve a ser noticia. Y no, de nuevo nada tiene que ver con su carrera cinematográfica, ni con un próximo proyecto televisivo, ni con su décimo intento de redención. El actor y exboxeador acaba de ser desalojado de su casa de Los Ángeles después de intentar desesperadamente pagar los recibos pendientes y las deudas acumuladas. Según los documentos judiciales obtenidos por la revista People, el lunes 9 de marzo se dictó sentencia a favor del propietario de la vivienda, Eric T. Goldie: la casa en la que ha estado residiendo hasta ahora Rourke ya vuelve a estar bajo el control de su dueño.
La sentencia se dictó “por defecto” lo que, según medios estadounidenses, significa que el que fuera nominado al Oscar no respondió a la denuncia ni acudió al tribunal a defenderse dentro del tiempo requerido por la ley de California. También se establece que el contrato de alquiler y de arrendamiento ha sido cancelado, lo que significa que el intérprete ya no tiene derecho legal a ocupar la vivienda. El proceso judicial solo se centraba en la “posesión”, con el objetivo de devolver el control de la propiedad a su dueño, en lugar de la búsqueda de una indemnización económica. Aunque él ya no vivía en la propiedad, el contrato continuaba en vigor, lo que le permitía regresar cuando él quisiese y hasta que este expirase.
Esta decisión judicial llega después de que el pasado mes de diciembre se le notificase a Rourke que debía pagar casi 60.000 dólares en concepto de alquileres atrasados o, en su lugar, desalojar la casa en un plazo de tres días. Fue entonces cuando su amiga Liya-Joelle Jones inició un crowdfunding para evitar que la estrella de 9 semanas y media fuera desalojada de su vivienda. “Mickey está pasando por un momento muy difícil y ha sido increíblemente conmovedor ver cuánta gente se preocupa por él y quiere ayudarlo”, explicó Jones en una entrevista con The Hollywood Reporter. Tras conseguir recaudar 100.000 dólares en apenas 24 horas, el actor salió a negar que él estuviese detrás de esa recaudación a través de un vídeo publicado en su perfil de Instagram, donde actualmente acumula 513.000 seguidores.

Días después, fue fotografiado sacando sus pertenencias de la que había sido su vivienda y también dio explicaciones de por qué no pagaba el alquiler: “Todo iba bien durante cinco o seis años, y luego dos canallas de Nueva York compraron la casa y no quisieron arreglar nada. Así que dije: ‘No pago el alquiler porque hay ratones y ratas, el suelo está podrido, en una bañera no hay agua, en dos lavabos diferentes no hay agua”. Tras abandonar la propiedad, el intérprete comenzó a vivir en un hotel de lujo de West Hollywood —con habitaciones desde 550 dólares la noche—, quien se ha estado encargando de todos los gastos.
Su representante, Kimberly Hines, explicó a TMZ en enero que las ofertas laborales continúan llegándole, pero que Rourke ha estado esperando grandes propuestas y que “no trabajará por menos de 200.000 dólares al día”. “Es rico y pobre. Ha vivido la vida de una estrella de rock con mucho abuso de drogas y alcohol a lo largo de los años. Tiene oportunidades para ganar cantidades sustanciales de dinero haciendo películas y reality shows, pero lo gasta tan rápido...”, explicó una fuente cercana a Daily Mail.
Esta situación le llevó a aceptar el pasado año convertirse en concursante de Celebrity Big Brother UK: “Era esto o una película independiente realmente mala, y estoy hasta aquí de hacer películas independientes muy malas”, justificó en una entrevista con The Sun su decisión de participar en un reality. Según medios británicos, era el mejor pagado de la edición, con un cheque que ascendía a los 600.000 dólares. Unos días después de comenzar el programa, fue expulsado por su comportamiento “amenazante y agresivo” con el resto de sus compañeros.
“En la cima de su éxito, se alejó de Hollywood en busca de verdad y autenticidad, eligiendo el riesgo sobre la comodidad. El boxeo, real y agotador, dejó cicatrices físicas y emocionales duraderas, y la industria que una vez lo celebró pasó rápidamente a otra cosa. Lo que siguió fueron años de lucha, no definidos por el espectáculo, sino por la supervivencia: problemas de salud, dificultades económicas y el silencioso coste de ser abandonado”, reflexionaba la web, ahora inexistente, en la que sus amigos más cercanos intentaron ayudarle, sin demasiado éxito, a revertir la situación.
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