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Colectivos de familias buscadoras piden juicio político contra Rosario Piedra por las omisiones de la Comisión Nacional de DDHH

El llamado a presentar más denuncias, por no dar acompañamiento a sus casos, está liderado por la diputada de Movimiento Ciudadano Laura Ballesteros

Rosario Ibarra Piedra en Madera, Chihuahua, el 22 de sepriembre de 2025.Pedro Anza (Cuartoscuro)

Varios colectivos de familias buscadoras de desaparecidos en México han interpuesto las cuatro primeras solicitudes de juicio político en contra de la titular de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, por ser omisa en su función y no darles acompañamiento. Las solicitudes, que han sido presentadas formalmente ante la Cámara de Diputados, han sido parte de la respuesta al llamado de la diputada federal del partido Movimiento Ciudadano, Laura Ballesteros, que desde hace semanas ha pedido la salida de Piedra Ibarra “por negligente, por solapar al Estado mexicano y por encubrir a quienes no dan garantías de no repetición y no reparación del daño”. Ballesteros ha hecho la primera petición de juicio político y ha pedido a los colectivos de buscadoras que impulsen “sus propias lluvias de juicios” en contra de la funcionaria.

“Estos juicios son ciudadanos y seguirán llegando desde todo el país. Aquí tienen puertas abiertas y acompañamiento. No los vamos a soltar. Verdad, justicia, reparación y no repetición. Hasta encontrarles”, escribió Ballesteros este miércoles en su cuenta de X. La diputada también confirmó que la cuarta petición corresponde a una denuncia hecha desde el Estado de Guanajuato.

Uno de los colectivos firmantes de las primeras denuncias es la plataforma Víctimas Unidas, que integra a otros 20 colectivos de personas buscadoras. Su portavoz, Carlos Castro, ha dicho en una conferencia de prensa de este miércoles: “Venimos a pedir el apoyo, a denunciar y a buscar aliados porque en el Poder Ejecutivo no han querido platicar con madres y padres buscadores de personas desaparecidas. Tenemos mucho que denunciar, mucho que hacer. Si el Ejecutivo nos bateó, vamos a buscar a los otros poderes”.

“Agraviados, olvidados y ofendidos”. Así aseguraron sentirse familiares de desaparecidos, como Alejandra Galván, que busca a su hermano Adrián Galván desde 2012. “Dice que es tiempo de mujeres, pero ni usted, siendo madre ni mujer, nos ha recibido”, reprochó en referencia a la presidenta Claudia Sheinbaum. “Es por eso que las familias buscadoras exigimos juicio político a la representante de Derechos Humanos de la nación. Es necesario que esto pare. Y si no tenemos siquiera la confianza de ese organismo que debería defendernos, ¿entonces en quién vamos a confiar?“, dijo Joel Flores Prudencio, que busca a su hijo Jonathan Flores Contreras, desaparecido el 13 de septiembre de 2013 en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Activistas y defensores criticaron el papel de la CNDH en materia de desapariciones. Rosalinda Pimentel, defensora de derechos humanos y acompañante de víctimas, dijo: “Nosotros podíamos recurrir a la CNDH, y cuando menos, que sabemos que no es una instancia jurisdiccional, sí podíamos hacer algunas cosas. Hoy la CNDH se ha convertido en un teatro de marionetas que se mueven para complacer y acompañar al Gobierno, no a la ciudadanía. No es nuevo que nos quejemos de la actuación de la Comisión en el 2020, no fue por nada que tomamos las instalaciones”, recordó.

Este lunes, en el marco de la visita del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se realizó el Foro Nacional de Exlegisladores: ¿Dónde están? Desaparición forzada. En el encuentro, legisladores y especialistas en derechos humanos, y madres buscadoras invitadas, criticaron el registro oficial de personas desaparecidas presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum el pasado 27 de marzo y el trabajo que ha hecho en la materia la CNDH.

Paralelamente, en un encuentro con el Alto Comisionado, la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, dialogó con el funcionario sobre la situación de las personas desaparecidas en México y le expresó “discrepancias de fondo” con el Comité contra la Desaparición Forzada (CED), que tienen que ver con la conceptualización sobre violencia política de Estado y sobre el tema de las desapariciones. “Se lo está diciendo quien conoció y padeció esa violencia política de ese Estado autoritario que duró varias décadas. Mi madre, Rosario Ibarra, acudió al menos en 18 ocasiones a las sedes de la ONU y llevó una huelga de hambre en la sede de Ginebra. Como usted sabe, la ONU creó el CED en 1980, sin embargo, no cuestionó al Estado mexicano en todo ese tiempo como lo hace ahora, cuando es la primera vez que el Gobierno de México, tanto el actual como el pasado, están llevando a cabo acciones para que realmente se respeten los derechos humanos y erradicar las lacras que dejaron los gobiernos autoritarios y el Gobierno calderonista”.

Una medalla por encontrar a su hija

El Congreso de Ciudad de México otorgó formalmente este miércoles a la madre buscadora Jaqueline Palmeros la Medalla al Mérito de los Defensores de Derechos Humanos. Palmeros, junto con la organización Sin Fronteras, que desde hace 30 años trabaja en la defensa de los derechos humanos de personas migrantes, solicitantes de asilo y personas refugiadas en México, obtuvieron la distinción que dan los legisladores de la capital.

Palmeros, fundadora del colectivo Una luz en el camino, trazó el plano de búsqueda del lugar en donde intuía que estaban los restos de su hija Jael Monserrat Palmeros, desaparecida en julio de 2020 en la alcaldía Iztapalapa, en Ciudad de México. Fue ella misma quien encontró la forma para ingresar a las redes sociales de su hija, cuando las autoridades de Ciudad de México le dijeron que no tenían las herramientas para hacerlo, o cuando perdieron su carpeta de investigación y también cuando se extraviaron videos de cámaras de seguridad que ella había conseguido y que mostraban la ruta del coche al que su hija se subió y del que nunca se volvió a saber.

La mujer fue también la que en noviembre de 2024 encontró en el Ajusco, en el sur de la capital, los restos de su hija, tras cuatro años de búsqueda, formalmente identificados el pasado 17 de enero: “Buscas queriendo encontrar, pero jamás te imaginas que tú misma vas a encontrar a tu hijo o tu hija. Ninguna madre merece recoger los restos de sus hijos en ningún lugar”, contó en su momento a este periódico.

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