De una secundaria al torneo nacional de tochito: siete jóvenes de 14 años de Oaxaca hacen historia con la NFL
EL PAÍS acompaña a disputar la final estatal a los Tigres de San Blas Atempa, protagonistas del documental ‘Los colores del Istmo’ producido por la liga de fútbol norteamericana


La final estatal de flag football (fútbol bandera o tochito) de Oaxaca se ha detenido a los 10 minutos de haber iniciado: el marcador es 30-0. Van ganando los Tigres Blancos de San Blas frente a los Tigres Azules de San Blas, ambos Sub-14. Uno de los árbitros llama a los capitanes de los equipos. Es miércoles 4 de febrero. “Como el marcador ya es muy abultado, están acordando si quieren seguir jugando, sin que se mueva el marcador, o pararlo de una vez”, explica Raúl Montalvo (Juchitán, 40 años), coordinador del programa Sport Promotion Operador NFL Flag México —que busca incorporar el tocho en las escuelas— y entrenador de ambos equipos en la Secundaria Técnica 69 de San Blas Atempa, a unos 25 kilómetros al sureste de Juchitán, donde se disputa la final. “Van a seguir jugando, pero Tigres Blancos ya es campeón”, dice Montalvo con una sonrisa. Durante el certamen, el entrenador solo ha fungido como coordinador, ya que tiene a cargo a los dos equipos en los torneos oficiales de la NFL (National Football League). Para cuando se oculta el sol, los Tigres Blancos celebran dos victorias: una deportiva y otra cinematográfica.
El documental Los colores del Istmo cuenta la historia de los siete chicos que iniciaron Tigres Blancos de San Blas y se estrenó el 16 de diciembre del año pasado en Mundo NFL, el canal oficial de la liga de futbol americano en español en YouTube. Freddy Zaragoza, Enrique Hernández, Brilled López, Anarely Moreno, Esbeidi Escobar, Luz López y Alexander López ganaron su primer torneo estatal en 2022, apenas un mes después de que Montalvo formara el equipo, y viajaron a Monterrey a disputar el torneo nacional. Allí no corrieron con la misma suerte, pero la experiencia les dio confianza y esperanza. Fue el inicio de un camino que ahora les ha llevado frente a las cámaras.
“Llevábamos bien poquito en comparación con ellos (los equipos de Tamaulipas, Ciudad de México y Tlaxcala, del torneo nacional)”, cuenta Brilled sobre aquella derrota, el día anterior de la final que acaban de ganar. “Imagínate ahora que llevamos tres años (jugando)”, plantea en casa de Anarely. Los acompañan Lety, una compañera que acaba de iniciarse en el tocho, y Alexander, uno de los capitanes de Los Tigres Blancos. El equipo, mixto, también juega en la categoría varonil o femenil. Con su victoria en la final estatal se ganaron el pase para la nacional, en abril de 2026, que se celebra en Ciudad de México. Su revancha.






El fútbol bandera es una modalidad del fútbol americano en la que el contacto físico está prohibido; las embestidas se sustituyen por quitarle al contrincante una de las dos cintas que lleva en la cintura. Después de Estados Unidos, México es el segundo país con más jugadores activos de fútbol bandera: son más de tres millones de niños que lo practican, según datos de la NFL. El Campeonato Mundial de Flag inició en 2022 y se juega cada dos años y México ha salido campeón en cuatro ocasiones con la categoría femenil (2004, 2008, 2012 y 2022).
En Los colores del Istmo, Alexander es el núcleo del relato: un niño con un talento nato para el deporte, un líder, un joven muxe que encontró un lugar seguro en el tocho, según dice el documental. Habitualmente, se dice que los muxes son el tercer género en México. “Un muxe es alguien que nace con los órganos reproductores masculinos, pero que se distancia de los roles de la masculinidad para abrazar los femeninos”, explicó a este diario Lukas Avendaño, en noviembre del 2025.
Él, sin embargo, prefiere no hablar del tema. “Aquí la gente es muy cuadrada. Por ejemplo, si ven a una niña con una playera de hombre, la catalogan de marimacha”, dice, mientras se mece en una hamaca amarilla que cuelga en una de las habitaciones en casa de su madre, quien acaba de volver de Guadalajara. Él vive con su abuela. Tiene 14 años, está por terminar la secundaria y sabe que quiere estudiar la universidad fuera de Oaxaca, pero no dónde ni qué. Comenzó a jugar flag en la secundaria, luego de que su escuela incorporara el programa propuesto por Montalvo.
Momentos antes de jugar final estatal contra los Tigres Azules admite tener sentimientos encontrados. Por un lado, no quiere emocionarse porque se enfrenta a uno de sus mejores amigos, otro Alexander que es su compañero de colegio. Por otro, se tapa el rostro con las dos manos mientras sonríe al imaginarse jugar la final nacional en Ciudad de México. La pena, la emoción y el ansia, una no invalida a la otra, pero aún es muy joven para saberlo.
“Párate más adelante, amor”; “ataca, ataca”; “espéralo, nada más te avientas por aventarte”; “va a correr, va a correr... ¡Les estoy diciendo que va a correr!”; “corta, corta”; “¡venga, Kike!”. Alexander dirige, lee las jugadas, corrige, ayuda, levanta los ánimos. Todo, mientras hace bromas, molesta a sus amigos o aguanta los chistes que le llegan a él. “Yo no me agüito”, dice durante un entrenamiento, en la mañana del martes 3. Se preparan en el campo de un deportivo a las afueras del pueblo, ya que no pueden usar la escuela, porque los maestros se han ido a paro.
Montalvo ha sido entrenador de tocho por más de dos décadas. Estudió deporte y actividad física en Chiapas, jugó americano de manera semiprofesional en México y, desde que fue nombrado coordinador para el programa de flag de la NFL, busca que las escuelas incorporadas a la Secretaría de Educación Pública (SEP) adopten esta actividad en su programa educativo.

La vida en San Blas Atempa transcurre con tanta calma que los únicos que parecen traer prisa son los taxistas. Es un municipio pequeño, de poco más de 212 kilómetros cuadrados, que pertenece al distrito del Istmo de Tehuantepec. En 2010, la población era de 17.094, y para 2020 creció a 19.696, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El martes 3, esa calma descansa. En el pueblo se celebra una fiesta al santo de San Blas. “Esta señora que viene bailando tuvo parálisis cerebral y le prometió al santo que si la ayudaba, ella se encargaba de realizar la fiesta. Y mírala”, dice un hombre durante la celebración, que ha reunido a más de 300 personas. Durante la velada, los jóvenes Tigres huyen de la fiesta, caminan al parque y platican de sus cosas, de las parejitas de la escuela o del profesor que les cae mal.







Izamná Crail Romero, director de mercadotecnia de la NFL en México, dice por videollamada que la historia de Tigres de San Blas llegó a ellos gracias a Montalvo. “El objetivo principal es hacer un relato alrededor del deporte, pero la historia de Alexander permitía dar a conocer lo que significa ser muxe y poder romper con algunos estereotipos”. Para Romero, el tema de la inclusión en el deporte es una conversación que ha estado rondando mucho en los últimos años, pero que en la NFL va más allá de un tema político. “Cuando hablamos de flag, que se ha vuelto una prioridad para la Liga, lo que queremos mostrar es la belleza, la fortaleza y la fuerza del deporte, y el alcance que este puede tener en todo tipo de comunidades”. Están planeando llevar el documental a algunos festivales de cine o proyectarlo en Oaxaca y otros Estados de México. “No sabemos muy bien qué vamos a hacer todavía hasta que pase esta locura del Super Bowl”, bromea.
La NFL ha producido otros dos documentales. El sueño de Cieneguitas es una historia sobre estudiantes en la Sierra Tarahumara en Chihuahua que deben caminar entre una y dos horas para llegar al colegio, y el otro, el primero, se centra en Diana Flores, una joven originaria de Nextitla, en Ciudad de México, que juega de quarterback y que llevó a México a ganar los Juegos Mundiales (un torneo para deportes que no compiten en Juegos Olímpicos) en 2022. “Yo venía de practicar ballet, gimnasia, jazz y me impactó ver toda esta adrenalina dentro del campo”, relató a EL PAÍS en 2023. Flores tuvo su cameo en un video promocional para el Super Bowl LVII, y formó parte de la Federación Internacional de Fútbol Americano que promocionó ante el Comité Olímpico Internacional la inclusión del flag al programa de Los Ángeles 2028. Ambos videorreportajes han sido galardonados en los premios Emmy Deportivos.
En 2026, los Tigres Blancos de San Blas que conocerá el mundo llegará a su fin. El programa de fútbol bandera solo está en las escuelas hasta el tercer grado de secundaria. “Voy a llorar cuando se vayan. Los voy a extrañar mucho”, dice Lety apenada porque sus compañeros dejarán el equipo. Ella cursa el segundo grado de secundaria y continuará con el legado. De boca en boca, el proyecto ha generado interés en otros padres de familia.

“Mejor voy a meter a mi hijo a la 69”, dice uno, minutos antes de la final. Raúl Montalvo cuenta que ahora hay seis grupos de secundaria en la escuela técnica 69 y que para el próximo año habrá dos más. “Se corre la voz, nos ven jugar y ven los logros de estos chamacos. En abril me los voy a llevar a Ciudad de México y estoy seguro que van a ganar el campeonato”, dice.
Los adolescentes preguntan varias veces cuánta gente los va a conocer a partir de ahora. No hay respuesta que los deje conformes, quieren más. “Prométenos que vas a poner nuestra cuenta de Instagram para que nos sigan”. Lo prometido es deuda: @tigres_flagg
Suscríbase a la newsletter de EL PAÍS México y al canal de WhatsApp y reciba todas las claves informativas de la actualidad de este país.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































