Sentenciado en Estados Unidos El Mini Lic, mano derecha del Chapo, a cinco años de prisión por tráfico de drogas
La decisión de una corte de Virginia aviva la posibilidad de la extradición de Dámaso López a México


Dámaso López, El Mini Lic, otrora aspirante a liderar el Cartel de Sinaloa, ha sido sentenciado este miércoles en una corte de Virginia a cinco años de prisión por intentar distribuir fentanilo mientras se encontraba bajo la supervisión de las autoridades estadounidenses, según ha recogido el Washington Post. El Mini Lic es hijo de Dámaso López Núñez, Licenciado, mano derecha durante años del fundador del histórico cartel sinaloense, Joaquín El Chapo Guzmán. El sentenciado fue detenido por última vez en Virginia en diciembre de 2024 por tráfico de drogas. La sentencia aviva ahora la posibilidad de la extradición del criminal a México, una postura en la que ha insistido en los últimos años.
La historia de Dámaso López ha pasado por diversos giros narrativos en la última década. El narcotraficante se entregó voluntariamente a las autoridades de Estados Unidos en la ciudad fronteriza de Calexico, California, a mediados de 2017, en un momento en el que otro de los históricos líderes del grupo criminal, Ismael El Mayo Zambada, le venía pisando los talones y es probable que estuviera amenazado de muerte, según comentaron entonces las fuentes policiales. Entonces fue sentenciado a seis años por tráfico de cocaína, metanfetamina y heroína, aunque fue liberado a los dos años por “buena conducta”.
El apodo del Mini Lic volvió a las cabeceras unos años después, en diciembre de 2024, cuando las autoridades estadounidenses lo arrestaron en su territorio. Tras la detención, el entonces fiscal general mexicano, Alejandro Gertz Manero (2019-2025), anunció que buscaría la extradición del criminal al país. Gertz aseguraba entonces que la llegada del Mini Lic suponía “un tema fundamental” para el Gobierno y lo señalaba directamente como el autor intelectual del asesinato del periodista sinaloense Javier Valdez en 2017.
Dámaso López era entonces testigo protegido por Estados Unidos, por lo que no llegó a salir del país. El último arresto, asociado al tráfico de drogas, abría una puerta para la extradición, según explicaba el entonces fiscal general: “Con esta situación, en la que ellos mismos reconocen que este individuo está delinquiendo, son razones más que suficientes para que sí nos apoyen”.
La última detención del Mini Lic en Estados Unidos ocurría solo unos meses después de que Joaquín Guzmán López, hijo del Chapo, entregara a las autoridades estadounidenses al Mayo Zambada, en un movimiento que también supuso su rendición ante Washington. Lo ocurrido desató una crisis interna en el Cartel de Sinaloa. La guerra entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos han llevado al terror desde entonces al territorio sinaloense, en especial a su capital, Culiacán, convertida en escenario de la violencia.
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