Ciudad de México despliega todo su potencial cultural en la semana del arte
La capital se consolida como epicentro de la vanguardia con una convocatoria que reúne a centenares de artistas, galerías y coleccionistas en torno a un puñado de ferias encabezadas por Zona Maco


Ciudad de México está de moda y cualquiera que haya paseado por sus calles tras la pandemia lo ha comprobado en primera persona. La capital mexicana vive un momento de esplendor que la coloca a la vanguardia del continente y, cada vez más, de la escena internacional. No es solo la herencia prehispánica o la gastronomía, el futuro del arte contemporáneo se cuece en esta metrópoli que bulle como nunca antes. La semana del arte, que comienza este martes y que cada año convoca a cientos de artistas, galerías y coleccionistas en los primeros días de febrero, despliega un año más una potente propuesta artística encabezada por los espacios de Zona Maco, Material y Salón Acme. “Este año hemos hecho mucho hincapié en lo curatorial, en las secciones de Sur y Ejes, que son espacios de pensamiento para encontrarse, en el caso de Ejes, con un arte más emergente”, apunta Direlia Lazo, directora artística del primero.
Con más de 25 exposiciones y unas 70 actividades paralelas, esta es la principal feria que marca el paso en la conversación latinoamericana. Entre sus actividades destacan la intervención coreográfica COLOSOS, de Diego Vega, en el Palacio de Bellas Artes, o el recorrido por las exposiciones Gunther Gerzso, además de una muestra temática de Gabriel de la Mora en el Museo Tamayo. La feria celebra este año su 22º edición y confirma un crecimiento que ha sido exponencial. “En los últimos años hemos rondado los 80.000 visitantes, esperamos tener cifras similares”, señala Lazo, que ejemplifica así el tamaño que ha ido ganando la convocatoria: “Los hoteles nos han dicho que, durante la semana del arte, llenan la misma capacidad que la Fórmula 1″.
Ciudad de México se sienta a la mesa con las grandes metrópolis del mundo artístico, como Nueva York, São Paulo o Bogotá, pero su esencia es única. “Es una potencia cultural. Más allá del contexto latinoamericano, es más potencia que Nueva York en términos de cultura. Tal vez no tenga esa fuerza comercial, que incluso es destructiva, pero es ese eje donde se une la cultura y se traslada directamente al Pacífico, a Asia, Japón, China, Corea”, enumera el artista colombiano Óscar Murillo, la gran apuesta de la galería Kurimanzzuto para la semana del arte con su exposición El pozo de agua.




Al creador le interesa la idea de porosidad, la interacción entre lo público y lo privado, lo personal y lo político o social. Por eso, su trabajo se impregna de herramientas que remiten, por ejemplo, al trabajo en las maquilas. No le interesa, sin embargo, convertirlo en un instrumento aleccionador. “El arte no es un dispositivo didáctico sino un espacio de libertad”, apunta. Esa misma noción de porosidad es la que le hace valorar este tipo de encuentros, que se vuelven como “un contaminador” que “hace que las cosas se nutran”. La muestra que espera con más expectativa es El espacio vientre, en el MUAC, protagonizada por su paisana Delcy Morelos.
Salón Acme, que ha seleccionado a 82 artistas de ente 1.800 solicitudes, se suma al nutrido panorama con una propuesta que ha puesto “cuidado especial” en la “museografía”. “Cambiamos un poquito el diseño de las secciones y estamos concentrando la convocatoria en la primera sala, que el año pasado usamos de bodega. Es una experiencia un poquito más madura”, valora Ana Castella, su directora, que señala que en la anterior edición recibieron unos 18.000 visitantes y este año esperan alcanzar los 21.000. Tras recibir a Veracruz en la edición pasada, el espacio tendrá ahora como invitado al Estado de Puebla, bajo la curaduría de Nina Fiocco, con actividades que incluyen algunas muestras gastronómicas como la del chef Ángel Vázquez. Entre los 18 artistas se encuentran Sofía Abraham, Blanca Alonso o Antonio Barrientos.
En la línea del artista colombiano, para Castella la Ciudad de México “se ha consolidado como una capital que juega, todavía, un papel un poquito fuera de las reglas del mercado global”. “Hay un poco más de flexibilidad y holgura que lo hace incluso más interesante. Se puede ver y disfrutar del arte de una manera muy diversa, que no está alrededor solamente del mercado”, desarrolla, una sensación presente allá donde se pregunta. Las galerías se convierten, sobre todo, en “embajadoras” de la ciudad, en palabras de José Kuri, codirector de la Kurimanzutto, que cree que el arte se ha ido expandiendo en la ciudad incluso en lugares más “remotos”: “Eso me da mucha esperanza, muchas ganas de estar aquí. ¿Por qué querríamos ser la nueva Berlín?”.

Esta semana, toda la atención de la ciudad se vuelca en estos espacios, que reciben en apenas unos días la misma cantidad de gente que todo el resto del año, en muchas ocasiones. Para estas fechas tan señaladas, la galería española Travesía Cuatro, con sedes en Madrid, Guadalajara (México) y Ciudad de México, ha optado por una apuesta local e inaugurará una muestra de la artista mexicana Tania Pérez Córdova.
Aunque lo importante es la conversación que generan estos circuitos, coinciden todos, la compraventa acapara una parte importante del éxito de la convocatoria. “Nos interesan sobre todo las ventas institucionales. Por ejemplo, que un museo mexicano o internacional nos compre para que las obras se queden en su colección permanente”, dice Claudia Llanza, directora de la galería española, que en los últimos años ha recibido entre 1.000 y 2.000 visitantes durante la semana del arte. La galerista confirma lo mismo que sus colegas: “Ha ido creciendo, pero desde hace cuatro o cinco años ha habido una especie de explosión. La gente ha terminado de enterarse de que en Ciudad de México hay una escena del arte supervibrante y superinteresante”. El reto para este año, apuntala Ana Castello, de Salón Acme, es fomentar el coleccionismo joven: “No solo estamos apostando por los artistas emergentes, sino también por el coleccionismo emergente”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































