Un hallazgo arqueológico en Oaxaca enfrenta al pueblo de San Pedro, al INAH y a un ‘influencer’
Al menos 60 piezas prehispánicas fueron encontradas por pobladores al sur de México. El Instituto publicó un comunicado pidiendo cautela por miedo a saqueos y la destrucción del sitio


El hallazgo de 60 piezas prehispánicas en una localidad de Oaxaca ha incendiado las redes sociales. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mexicano y Señor Blue, un influencer de historia y arqueología que difundió las fotos del descubrimiento en sus redes durante el fin de semana, se han enrollado en denuncias y disputas. El ente público ha emitido un comunicado en el que pide a la ciudadanía, a los comunicadores y a creadores de contenido “tener el debido cuidado con la difusión de los sitios arqueológicos no abiertos al público”. El mensaje se inundó enseguida de denuncias de gente que asegura haber contactado al organismo por hallazgos en el pasado y que estos se llevaron piezas cuyo rastro desapareció. “Ejemplos sobran para entender cómo han dejado a la deriva a decenas o cientos de sitios arqueológicos en México”, se lee, por ejemplo.
El INAH advirtió a los creadores de contenido de que informen de manera responsable, ya que, de otro modo, pueden dar pie al saqueo de sitios arqueológicos al exponer su ubicación precisa o dar pistas sobre su localización. “Es responsabilidad de todas y todos cuidar y preservar nuestro patrimonio para su trascendencia a las próximas generaciones, evitar la desinformación que confunde y promueve saqueos y la destrucción del legado prehispánico de los oaxaqueños y los mexicanos”.
Todo empezó cuando una mujer de la comunidad de San Pedro Jaltepetongo salió al campo en busca de epazote para unos frijoles que estaba preparando y se encontró con un agujero en la tierra de unos 10 centímetros aproximadamente; metió un carrizo que llevaba consigo para medir la profundidad y encontró suelo un metro y medio más abajo, casi lo que medía su vara. Volvió a casa y se lo contó a su marido, que se encontraba acompañado de otro hombre, y decidieron salir a ver qué era. “Con una linterna alumbraron el interior e inmediatamente observaron los vestigios”, relata por videollamada Yaotzin Nell Mejía (Oaxaca, 38 años), conocido como Señor Blue, a quien los vecinos contactaron para contarle lo ocurrido.
El hallazgo cobró fuerza mediática cuando Mejía publicó una serie de fotografías de los vestigios encontrados. “Se salió de control en medios de comunicación. No sé de dónde sacaron la información”. A él le buscaron los pobladores porque, semanas atrás, querían que el Youtuber hiciera una investigación sobre unas tumbas encontradas y restauradas por el INAH en la década de 1990. “Fui con el presidente municipal para que me dieran permiso de hacer esto, pero me dieron largas”, cuenta Mejía.




En una tarjeta informativa, el INAH corroboró la autenticidad de los vestigios prehispánicos en San Pedro Jaltepetongo. “El conjunto de 60 bienes arqueológicos localizados formó parte de un contexto funerario prehispánico, correspondiente al periodo Posclásico Tardío (1300–1521 d.C.) y cuenta con características distintivas de la tradición cultural mixteca”. Asimismo, cada objeto fue etiquetado y registrado fotográficamente, en seguimiento a los protocolos correspondientes para su inscripción en el Sistema Único de Registro Público de Monumentos y Zonas Arqueológicos e Históricos. También se informó a la comunidad sobre los trabajos preliminares de documentación y limpieza que deberán realizarse, según se lee en el documento.
Aunque el periplo hasta llegar a eso fue más largo y es lo que inquieta a los vecinos de la zona. Tras el descubrimiento de San Pedro Jaltepetongo, uno de los hombres llamó a su tío, dueño del terreno, y este les dijo que llamaran al presidente municipal, pero no tuvieron suerte. Entonces contactaron a la Sindicatura municipal, que autorizó que sacaran los vestigios, siempre y cuando estuviera presente la persona de Bienes Comunales como testigo. Cuando este llegó, acompañado de otras personas del cabildo, escarbaron, entraron y sacaron las piezas.
Mejía dice que los pobladores se han apoyado en él porque tienen miedo de que el INAH “venda las piezas al mercado negro”. El creador de contenido cuenta que hace años, en el pueblo San Francisco Cajonos, en la Sierra Norte de Oaxaca, encontraron seis tumbas y personal del Instituto estuvo trabajando por semanas. “Explicaron a los pobladores lo que encontraron y se fueron”, dice. Unos años después, un joven de la comunidad que llegó a estudiar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) recibió un volante que anunciaba la exposición de San Francisco Cajonos y sus tesoros.
El estudiante se contactó con la gente del pueblo y el presidente municipal de ese entonces solicitó que les devolvieran las piezas. El INAH aceptó con la condición de que construyeran un museo. “La verdad es muy bonito, de cantera rosa, y está ubicado enfrente del palacio municipal”. Mejía asegura haberse infiltrado en grupos de arqueólogos en Facebook en los que ofrecen piezas a la venta y algunas de estas personas muestran sus credenciales como empleados del INAH —con algunos datos censurados como el nombre— para demostrar que las piezas son originales. EL PAÍS se contactó con el personal del Instituto para aclarar estas denuncias, pero al momento de esta publicación no ha obtenido respuesta.
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