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El desalojo de más de 900 perros y gatos enfrenta al Refugio Franciscano y al Gobierno de Ciudad de México por un predio en Cuajimalpa

Activistas por los animales denuncian irregularidades por parte de la Administración de Clara Brugada para cerrar el albergue mientras el Ejecutivo capitalino denuncia hacinamiento, maltrato y abuso

Refugio Franciscano

La polémica por el cierre de un albergue en la alcaldía Cuajimalpa, en Ciudad de México, ha puesto en pie de guerra a los activistas por los derechos de los animales contra el Gobierno de Ciudad de México. El desalojo de 936 perros y gatos de un predio a cargo del Refugio Franciscano el pasado 7 de enero no ha hecho más que escalar la tensión y el fuego cruzado entre ambas partes. La institución denuncia que la Administración de Clara Brugada actuó de forma ilegal y apresurada al retirar a los especímenes del predio, a pesar de que existía una orden federal vigente que impedía cualquier acción sobre el inmueble. Por su parte, el Ejecutivo capitalino ha argumentado que la intervención al inmueble se realizó tras peritajes oficiales que daban fe de que la población animal vivía bajo condiciones de hacinamiento, maltrato y abuso.

La Fiscalía capitalina dio a conocer que, de los más de 900 animales hallados, al menos 798 presentan afectaciones con maltrato o crueldad, de ellos, 759 eran perros y 39 gatos. Ese mismo día, 20 ejemplares fueron hospitalizados por su condición de salud y otros 21 fallecieron. Todos tras su desalojo del inmueble. La titular de esa dependencia, Bertha Alcalde, informó que los animales fueron hallados con enfermedades sistémicas, dermatitis severa, problemas ortopédicos evidentes, lesiones avanzadas, dolor no tratado, tumores, secuelas neurológicas y uso de medicamentos caducados.

La toma aérea realizada por medios locales, durante la intervención del 7 de enero, causó sorpresa entre la población. En ella se podía ver a cientos de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Ciudad de México en fila india, cada uno cargando a más de un perro o un gato, durante el desalojo del inmueble a cargo del Refugio Franciscano. Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana de la capital, dio a conocer que se dispuso de más de 200 agentes para el operativo, que incluyeron a unidades como la Brigada de Vigilancia Animal, Tránsito y la Policía Metropolitana de la SSC, que en ese primer desalojo pusieron en custodia a 304 animales.

El Refugio Franciscano, fundado en 1977 —uno de los más antiguos en la capital— y conocido por su política de no sacrificio y esterilización masiva, ha rechazado las acusaciones de maltrato y sostiene que el operativo fue un desalojo de manera “violenta e inhumana” que disfrazaron de rescate. También han denunciado que, durante 28 días, el inmueble permaneció cerrado y bajo control de la Fundación Antonio Haghenbeck, sin acceso a su personal ni a especialistas, lo que agravó el estado de los animales.

El Refugio Francisco y la Fundación Antonio Haghenbeck mantienen una disputa legal por el predio en Cuajimalpa que albergaba a los animales desde 2009. De acuerdo con la versión del refugio, el operativo se realizó en cuestión de minutos y violó una resolución judicial que protegía el lugar. La tensión entre ambas partes en disputa se remonta a más de un mes, cuando el pasado 11 de diciembre se decretó un desalojo en favor de la fundación, pero el refugio obtuvo un amparo para intentar recuperar el lugar.

La presidenta de la Fundación Haghenbeck, Carmela Rivero, hizo hincapié en que los animales fueron encontrados en muy malas condiciones, por lo que indicó que “no solo me siento tranquila personalmente, sino que como fundación hicimos lo correcto”.

El Refugio Franciscano ha acusado al Ejecutivo de Brugada de buscar limpiar el predio para proyectos de construcción a futuro, restando importancia a la ley y el bienestar de los animales que ahí eran resguardados. La jefa de Gobierno ha afirmado este lunes que la disputa legal entre el refugio y la fundación es entre particulares y que su Administración “respetará la resolución judicial que se derive de los procesos jurídicos y administrativos” y resaltó que el Gobierno capitalino “no está interesado en intervenir en ese predio”.

Este domingo se convocó una movilización contra el desalojo a los franciscanitos, como se conoce a los animales del refugio, que congregó a cientos de personas que marcharon desde el Paseo de Reforma hasta las puertas de Palacio Nacional, en el Zócalo. El contingente protestó con consignas como “no fue rescate, fue despojo” o “Clara, escucha, estamos en la lucha”. Desde el refugio, han cuestionado el conteo oficial de animales. Mientras las autoridades reportaron 936, estos aseguran que tenían documentados al menos 1.095, por lo que han exigido saber el paradero de los faltantes.

“Se solicita que las autoridades realicen todas las acciones necesarias para evitar la desaparición de los animales, garantizar su identificación plena e informar con precisión el lugar donde se encuentran resguardados y las condiciones en las que permanecen. Se exige el cese inmediato del acoso, persecución, intimidación y criminalización en contra de las personas directivas del Refugio Franciscano promovidas por autoridades de Ciudad de México. [...] Esta movilización es pacífica, legal y nace del compromiso con la justicia, la transparencia y la protección de los animales”, recoge un comunicado del albergue, publicado este domingo en su página de Facebook.

El actor y activista, Arturo Islas, denunció este domingo en su canal de TikTok que los animales rescatados del Refugio Franciscano fueron trasladados a la Utopía Gustavo A. Madero, donde se encuentran encerrados en pequeñas jaulas, similares a las que se usan para transportar animales. Tras la publicación, el Gobierno de Ciudad de México emitió un comunicado en el que informó que se están adecuando los espacios para los perros y gatos rescatados. A pesar del reclamo en video por las condiciones, han afirmado que los animales cuentan con “un techo digno y reciben alimentos, agua, así como juguetes para favorecer su esparcimiento y desarrollo social, todo esto como parte de su recuperación”.

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Sobre la firma

Andrés Rodríguez
Es periodista en la edición de EL PAÍS América. Su trabajo está especializado en cine. Trabaja en Ciudad de México
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