La prensa noruega publica unas imágenes de la princesa Mette-Marit con una máquina de oxígeno
En las fotos, difundidas por la revista ‘Se og Hør’, se ve cómo la futura reina, diagnosticada de una fibrosis pulmonar crónica en 2018, pasea con una cánula nasal, mientras que Haakon de Noruega porta una bolsa con el respirador


La familia real noruega no consigue salir del foco mediático. Si el juicio contra el primogénito de Mette-Marit, Marius Borg Høiby, acusado de violación y otra treintena de delitos o la relación de la futura reina con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein —por la que ha tenido que dar explicaciones en la televisión pública— no fueran suficiente motivo de preocupación nacional, la delicada salud de la esposa de Haakon de Noruega, que fue diagnositaca de una fibrosis pulmonar crónica en 2018, es otro elefante en la habitación que no desaparece. Al contrario, es, desde este domingo 22 de marzo, más visible que nunca después de las fotografías publicadas por la prensa de su país, en las que se la ve caminando con un suministro de oxígeno nasal.
En las instantáneas, publicadas por la revista Se og Hør —perteneciente a un grupo mediático danés y con ediciones en Suecia, Dinamarca y Noruega—, se ve a la princesa pasear junto a su marido, el príncipe heredero Haakon, en los alrededores del palacio de Skaugum. Ella lleva una cánula nasal y él porta una bolsa negra en cuyo interior está el suministro de oxígeno. Junto a la pareja se distingue a dos mujeres más, que han sido identificadas por la publicación como Berit Tversland, antigua institutriz de Haakon, y Lise Strand Bjarkli, una terapeuta de parejas de la que no se conoce su relación específica con el matrimonio [Se og Hør se refiere en este punto al diario noruego Dagbladet, del mismo grupo mediático, que ha indagado sobre cuál es la naturaleza de esta relación, sin respuesta por el momento].
Como recoge la misma revista este lunes 23 de marzo, el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre ha reaccionado a estas imágenes en el canal de televisión TV2, asegurando: “Es una enfermedad que debe tomarse en serio en todos los sentidos”. “En nombre de muchos, le deseo una pronta recuperación, que su estado no empeore y que reciba el tratamiento necesario para poder retomar su vida cotidiana”, ha añadido.
La fibrosis pulmonar crónica de Mette-Marit de Noruega se conoce desde el mismo año de su diagnóstico, en 2018, cuando la casa real ya avisó de que la enfermedad “podría limitar su programa oficial”. A la princesa, que entonces tenía 45 años (ahora tiene 52), se le diagnosticó de una variedad “poco común” de fibrosis, que le fue encontrada después de ser sometida a varias pruebas. En un comunicado oficial, ella misma adelantó las consecuencias de su situación: “Durante algunos años he tenido problemas de salud y ahora sabemos el motivo. Esto hará que mi capacidad de trabajo varíe. El príncipe y yo hemos decidido informar porque, de ahora en adelante, puede ser necesario planear períodos sin actividades oficiales”. Algo que desde entonces ha ocurrido de manera más o menos regular, cuando se ha visto obligada a cancelar su agenda debido a su estado de salud.
En diciembre de 2025, se supo que Mette-Marit había empeorado. Incluso se alertó de un posible trasplante de pulmón, de lo que se informó a los noruegos vía comunicado urgente de la casa real, en el que se hacía notar que la “enfermedad causa cicatrices en los pulmones, lo que conlleva una reducción de la absorción de oxígeno. Este otoño se le han realizado varias pruebas que muestran una clara evolución negativa en la salud de la princesa heredera. Por lo tanto, los médicos del Rikshospitalet han iniciado los preparativos para evaluar su posibilidad de un trasplante de pulmón”.
Las imágenes de la esposa de Haakon de Noruega con ayuda artificial para respirar llegan pocos días después de que esta, junto a su marido, rompiera su silencio respecto al bochorno de su relación con Epstein. Lo hizo en una entrevista con la radiotelevisión de su país (NRK), emitida el pasado viernes 20 de marzo, en la que aseguró que debe asumir “la responsabilidad de haber sido tan manipulada y engañada” por el multimillonario pederasta. En la misma conversación, desmintió que su relación tuviese carácter romántico: “Era de amistad”, aseguró, para luego aclarar: “Me di cuenta de que era un tipo malo”.
En la misma entrevista, se refirió a su enfermedad: “Siempre tuve la esperanza de que pudiéramos controlar la enfermedad con medicamentos y hasta ahora la evolución había sido bastante lenta. Sin embargo, últimamente ha sido más rápida de lo que tanto yo como los médicos esperábamos”. De hecho, la princesa, que lamentó haber puesto en una situación complicada a los reyes noruegos, aludió a su dolencia para aclarar que hubiera pasado mes y medio desde que prometió dar más explicaciones sobre su relación con Epstein, lo que ha provocado por ejemplo que las bibliotecas noruegas hayan roto lazos con ella: “Convivo con una grave enfermedad que me influye en el día a día. Es la que decide si puedo cumplir mi rol o no”, afirmó en televisión la princesa, que apenas ha tenido compromisos oficiales en los últimos meses. La semana pasada, un portavoz de la familia explicó a NRK que no está previsto que Mette-Marit participe en la visita de los reyes de Bélgica a Noruega esta semana. “El estado de salud de la princesa ha empeorado, por eso no ha sido incluida de forma provisional en el programa de la visita de Estado”, dijo Guri Varpe.
Otro de los motivos por los que justificó su silencio fue el juicio que afrontó hasta el pasado jueves su hijo Marius, fruto de una relación anterior, y para el que la fiscalía noruega ha solicitado siete años de prisión.
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