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El programa de televisión frustrado de Sarah Ferguson: la clonación de los corgis que la reina Isabel II le dejó en herencia

La exmujer de Andrés Mountbatten-Windsor tuvo conversaciones con una productora de Estados Unidos en 2023, y ahora el ‘Mail on Sunday’ ha revelado la sinopsis de ese proyecto que no se llegó a cerrar

Sarah Ferguson en Royal Ascot, el 20 de junio de 2025. Max Mumby/Indigo (Getty Images)

Mis corgis son mi familia”, dijo la reina Isabel II en una ocasión. Una afirmación que confirmó a lo largo de su vida: sus perros la acompañaron en su luna de miel, tenían una habitación propia en el palacio de Buckingham, los cuidaba personalmente, salía con ellos a dar paseos por los jardines, aparecieron incluso en retratos oficiales... La monarca tuvo más de 30 perros a lo largo de su vida. Casi todos ellos descendían de Susan, una corgi que sus padres le regalaron cuando cumplió los 18 años. De esa gran familia animal ahora solo quedan dos, Muick y Sandy, que Isabel II dejó en herencia al expríncipe Andrés y Sarah Ferguson. Desde la muerte de la reina, el 8 de septiembre de 2022, los corgis han estado a cargo del exmatrimonio, viviendo junto a ellos los capítulos más difíciles de su vida tras conocerse nuevos datos de su relación con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein. Coincidiendo con la polémica por este vínculo —que hizo que el rey Carlos III cortara la asignación a su hermano—, Mail on Sunday ha hecho público que la exduquesa de York pretendía sacar rédito económico de las queridas mascotas de la monarca.

Ocho meses después del fallecimiento de Isabel II, según revela el citado medio, Ferguson viajó a Estados Unidos con el objetivo de cerrar un negocio: clonar a Muick y Sandy —actividad legal en ese país— y vender a los cachorros. Todo este proceso se iba a convertir en un programa de telerrealidad de la mano de Halcyon Studios, según revela la sinopsis del proyecto a la que ha tenido acceso el tabloide británico. “Cuando Sarah Ferguson hereda dos de los queridos corgis de la reina, decide embarcarse en una audaz y controvertida aventura empresarial: clonar a los cachorros reales. Pero mientras se adentra en el complejo mundo de la genética y el protocolo real, Sarah también debe lidiar con sus propios demonios personales y su tensa relación con la familia real”, se lee en el resumen del programa, que nunca se llegó a cerrar.

La sinopsis continúa: “Fergie se emocionó al saber que la reina la había incluido en su testamento, pero se sorprendió al descubrir que, en lugar de joyas o dinero, le había dejado dos de sus queridos corgis. A sus 63 años [ahora tiene 65], Fergie se encuentra, como tantas otras personas, ante un cambio drástico en su situación económica en la vejez: ¡necesita ganar dinero!”.

Tras la publicación de esta información, un portavoz de la exduquesa de York ha confirmado que las conversaciones sobre ese programa existieron, pero que decidió retirarse de ellas: “Nunca avanzó en las conversaciones con Halcyon Studios, que fueron orquestadas por terceros, y se retiró de ellas por voluntad propia. Siempre escucha propuestas de televisión, pero eso no significa que vaya a llevarlas a cabo. Si en algún momento pareció entusiasmada, es simplemente su forma de ser. Sarah nunca tuvo la intención de sacar provecho económico de los corgis”. Y añadía: “Llevaba muchos años pensando en hacer un programa de televisión sobre perros, mucho antes de tener los corgis y mucho antes de que la presentaran a Halcyon Studios. También tiene otras razas de perros. Cualquier programa resultante nunca habría tratado exclusivamente sobre los corgis”.

Antes de que el rey Carlos III decidiese retirarle todos los títulos a su hermano —incluido el de príncipe—, echarle de la residencia de Royal Lodge y apoyar la investigación sobre los vínculos de este con el magnate fallecido en 2019, el monarca ya le había recortado la asignación real a Andrés Mountbatten-Windsor. Por tanto, los ingresos del exmatrimonio —vivían juntos a pesar de llevar divorciados desde 1996— se vieron “drásticamente afectados”. Según el Mail on Sunday, la solución para esos problemas económicos era la creación de una empresa llamada The Queen’s Corgis. “Serán testigos de los altibajos del proyecto empresarial de Fergie y verán cómo su determinación y resiliencia se ponen a prueba. Pero, en última instancia, les quedará una sensación de esperanza y asombro al presenciar el increíble vínculo entre humanos y animales y el legado perdurable de los queridos corgis de la reina”, decía también la sinopsis del proyecto que nunca llegó a ver la luz. Por cada perro, la que fuera nuera de la monarca iba a ganar 75.000 dólares.

La clonación de mascotas es legal en Estados Unidos. El pasado mes de noviembre, Tom Brady fue el último famoso en unirse al club de celebrities que han querido extender de alguna forma la vida de sus animales, encabezado por la cantante Barbra Streisand, la diseñadora Diane von Fürstenberg, la empresaria Paris Hilton o el presidente argentino Javier Milei. Aun así, es un tema controvertido en el país: los expertos advierten que puede producir anomalías en los cachorros clonados. “Sarah parecía estar dispuesta a todo siempre y cuando le pagaran, y en particular si pudiera viajar un poco en el proceso y conocer a aristócratas a quienes les gustaría tener un corgi. Al final, el proyecto fue abandonado”, revela Daily on Sunday.

En abril de 2023, un mes antes de la coronación de Carlos III, Fergie confesó que había buscado la ayuda de un “encantador de perros” tras preocuparse porque sus mascotas estaban “afligidos”. En el primer aniversario de la muerte de Isabel II, publicó una foto de ella junto a Muick y Sandy: “Mientras guardamos luto un año después, también celebramos los maravillosos momentos que compartimos con su difunta majestad la reina. Me confió el cuidado de sus corgis y me complace decir que están prosperando”. En septiembre de 2025 también compartió un mensaje: “Será amada para siempre, siempre extrañada y nunca olvidada. Cuidar de los queridos corgis de su majestad es un honor y un recordatorio diario de los tiempos que compartimos juntas”.

Nada se sabe de Sarah Ferguson desde septiembre, cuando empezaron a desclasificarse nuevos documentos del caso Epstein. Los correos que intercambió con el pederasta, en los que llegó a calificarle de “amigo fiel y supremo”, fueron el detonante de su última caída en desgracia. Además de la polémica protagonizada por su exmarido y que ha hecho tambalear los cimientos de la monarquía británica, ella también ha visto cómo cada uno de sus proyectos eran cancelados, como su patronato en organizaciones benéficas o la publicación de un nuevo libro infantil. Medios británicos llegaron a asegurar que su intención era marcharse del Reino Unido. Una de las opciones que estaría barajando es Portugal, donde su hija Eugenia tiene una propiedad, y otra algún lugar de Emiratos. Según reveló el pasado mes de febrero Daily Mail, la exduquesa ya informó a sus amigos que necesitaba buscar trabajo y dinero.

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