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La fiscalía pide más de siete años de prisión para Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit de Noruega

El primogénito de la princesa, que permanece en prisión preventiva desde febrero, está acusado de 40 delitos, entre ellos cargos de violación a cuatro mujeres, violencia doméstica y otros delitos como amenazas

Marius Borg Høiby se dirige a una reunión con su abogado, el 18 de enero de 2026, en Oslo (Noruega).Heiko Junge (via REUTERS)

Queda una sesión para que concluya el juicio contra Marius Borg Høiby, primogénito de la princesa Mette-Marit de Noruega, que está acusado de una larga lista de 39 delitos —pues se ha revocado uno de ellos—. Antes de la finalización del proceso, prevista para este jueves 19 de marzo, este miércoles se ha conocido cuál es la pena que pide la Fiscalía de Noruega para el joven, de 29 años. Solicita que sea condenado a siete años y siete meses de prisión por cargos de violación a cuatro mujeres, así como por violencia doméstica y otros delitos. El acusado permanece en prisión preventiva desde principios de febrero, cuando volvió a ser detenido por saltarse la orden de alejamiento que tenía de una de las víctimas y de la que no ha salido por temor a que reincida mientras dura el proceso judicial.

Høiby —fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon de Noruega— está acusado, además de las cuatro violaciones, por seis casos de conducta sexual vejatoria, amenazas, infracción grave de la ley de narcóticos, daños, alteración del orden público y de tráfico. “Una violación puede dejar huellas duraderas y destruir vidas, también las de quienes no pueden defenderse. Ese afecto, ese momento, puede ser algo que la víctima lleve consigo el resto de su vida”, dijo al presentar su alegato el fiscal Sturla Henriksbø, según recoge la agencia de noticias noruega NTB.

Henriksbø resaltó también las acusaciones de agresiones a una exnovia, que en el juicio definió su relación con él como marcada por la violencia, los celos y la infidelidad. Høiby, que no forma parte de la familia real noruega pero sí se ha criado como uno más desde que su madre se casó con el príncipe heredero en 2001, ha admitido durante el juicio agresiones y otros delitos menores, pero se declaró no culpable de las violaciones, que considera fueron sexo voluntario, así como de grabar sin consentimiento a varias mujeres y de maltrato.

El juez dictaminó que la prisión preventiva estaba “suficientemente justificada” y no constituye una medida “desproporcionada” después de que la defensa del joven presentara una solicitud para conseguir su puesta en libertad. Fue arrestado un par de días antes de empezar el juicio, acusado por agresión, amenazas con un cuchillo y violación de una orden de alejamiento por parte de su expareja. Las leyes de Noruega establecen que si un acusado se encuentra detenido al inicio del proceso puede permanecer entre rejas hasta que se dicte sentencia —todavía sin fecha prevista—.

Borg Høiby fue arrestado por primera vez en agosto de 2024. En ese momento admitió tener problemas con el alcohol y otras drogas, padecer trastornos psíquicos y haber transportado varios kilos de marihuana. Su defensa se ha basado en negar los hechos más graves y señalar a los medios de comunicación noruegos por la persecución a la que supuestamente ha sido sometido desde que pasó a formar parte de la familia real noruega. “La prensa me ha acosado desde que tenía tres años”, afirmó él en una de las sesiones del proceso judicial. “Tengo una necesidad extrema de afirmación. Mucho sexo, mucho alcohol. Pocos pueden identificarse con la vida que he llevado. Muchas fiestas, alcohol, algunas drogas”, se justificó en su primera comparecencia ante el juez.

Durante las sesiones, de las que no se han conocido demasiados detalles pues están sometidas a numerosas restricciones —que incluyen la prohibición de mostrar imágenes del acusado y limitan la reproducción de testimonios y de algunas pruebas—, el primogénito de la princesa —quien vive su propio declive por las nuevas informaciones que han revelado su estrecho vínculo con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein— declaró que debía ser tratado como cualquier otro noruego, sin enfrentar un castigo más severo ni más leve por formar parte de la familia real noruega. La semana pasada, tal y como recoge la agencia Reuters, afirmó en una de las jornadas que la amplia cobertura mediática de su juicio le había convertido en “objeto de odio” y lo había retratado como un monstruo, lo que le provocó ansiedad y depresión clínica. “No es un monstruo. Ninguno de nosotros lo es. No debe ser condenado por quién es, sino por lo que hizo”, dijo su abogada en el alegato final pronunciado este lunes 16 de marzo.

En las últimas sesiones, tal y como recoge el medio noruego VG, se han leído más de 830 páginas de mensajes enviados durante el año de relación entre el hijo de Mette-Marit y Nora Haukland. En uno de ellos se puede leer: “Te pido que te pongas algo de ropa, ya que vas a ir con mis amigos, y luego haces exactamente lo contrario y te vistes como una puta”.

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