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“Criminales”, “traidores” y “antipatriotas”: Trump intensifica los ataques a la prensa a medida que se enquista la guerra de Irán

El presidente y la Casa Blanca arremeten contra los medios de comunicación. Los que llama “antipatriotas” y “traidores” por informar sobre los bombardeos sobre Teherán y las bajas estadounidenses

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla a los medios de comunicación desde el Air Force One, este domingo. Mark Schiefelbein (AP)

Cuenta Marc Singer, histórico periodista de The New Yorker y autor de El show de Trump, una de las biografías más mordaces sobre Donald Trump, que el magnate neoyorquino se solía quejar del trato que le brindaba la prensa. Durante una de las entrevistas para preparar el libro, en una mañana de 1997, el magnate le confesó: “Creo que soy muy malo para manejar a la prensa. Soy bueno para los negocios y para concebir ideas. La prensa me retrata como un lanzallamas salvaje, pero soy muy distinto. Creo que el retrato que hacen de mí es totalmente inexacto”.

Casi tres décadas después, el actual presidente de Estados Unidos sigue sin reconciliarse con los medios de comunicación. Durante el primer año de su segundo mandato, ha subido el tono en sus ataques a los periodistas y medios que le han hecho preguntas incómodas o le han llevado la contraria. La escalada verbal se ha intensificado en los últimos días a medida que se enquista la guerra de Irán por los problemas para desatascar el estrecho de Ormuz, que amenaza con propiciar una crisis energética.

“La prensa radical de izquierda [...] continúa difundiendo historias falsas y MENTIRAS. Por eso su índice de aprobación es tan bajo, y por eso yo puedo ganar una elección presidencial —POR UNA AVALANCHA DE VOTOS— obteniendo apenas un 5% de cobertura de prensa positiva. ¡No tienen ninguna credibilidad!“, escribió este domingo por la noche a través de su red social Truth. El magnate neoyorquino creó la plataforma cuando fue expulsado en 2021 de varias redes sociales por jalear a la turba que asaltó el Capitolio porque querían impedir la victoria demócrata de Joe Biden. Ahora la utiliza como altavoz sin que nadie le cuestione.

Las declaraciones de Trump el domingo fueron la última gota de una larga campaña para desprestigiar a los medios a los que suele calificar de “fake news”, “criminales” o ”antipatriotas”. Los ataques desde la Casa Blanca se han recrudecido en lo que parece un movimiento concertado, al tiempo que Washington parece incapaz de acabar con la guerra de Irán.

“Criminales” o “antipatriotas”

El presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, aliado de Trump, aseguró este fin de semana a través de una publicación en X que está revisando las licencias de algunos medios. “Las emisoras que difunden bulos y distorsionan las noticias, también conocidas como noticias falsas, tienen ahora la oportunidad de rectificar antes de que venza el plazo de renovación de sus licencias”, señaló Carr, un personaje polémico porque no es la primera vez que amenaza a los medios críticos con Trump. Hace unos meses ya advirtió a CBS, ABC y NBC por las ácidas bromas y críticas mordaces al presidente estadounidense de los presentadores y humoristas de sus late nights, Stephen Colbert, Jimmy Kimmel y Jimmy Fallon. No son los únicos bajo el foco de la Administración Trump. Carr ha iniciado investigaciones formales contra todas las principales cadenas de radiodifusión del país, incluida la cadena pública NPR.

“Me entusiasma enormemente ver que Brendan Carr, presidente de la (FCC), está revisando las licencias de algunas de estas organizaciones de noticias corruptas y sumamente antipatrióticas”, escribió Trump en Truth, la red social que está repleta de sus seguidores del mundo MAGA (Make America Great Again). “Reciben miles de millones de dólares en ondas aéreas estadounidenses GRATUITAS y las utilizan para perpetuar MENTIRAS, tanto en las noticias como en casi todos sus programas, incluyendo a esos idiotas de los programas nocturnos, quienes perciben salarios gigantescos a pesar de tener índices de audiencia horribles y a quienes nunca, como solía decir en The Apprentice. Despidánlos“, agregó.

Mientras la guerra entra en su tercera semana, Estados Unidos no logra convencer a sus tradicionales aliados para que le apoyen en una guerra que inició sin ofrecer una explicación clara y convincente, lo que ha generado preguntas incómodas por parte de los medios.

Hegseth, contra la CNN

El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha alimentado la batalla contra los medios tradicionales. La semana pasada criticó duramente a los periodistas por destacar la muerte de seis militares estadounidenses en un ataque con drones iraníes en Kuwait en plena ofensiva de Washington contra Teherán.

El jefe del Pentágono, que ha cambiado el nombre de su departamento para llamarlo “de la Guerra”, aseguró que los medios buscaban dejar al presidente en mal lugar. “Hemos tomado el control del espacio aéreo y las vías fluviales de Irán sin tropas terrestres. Controlamos su destino. Pero cuando unos pocos drones logran pasar o suceden tragedias, es noticia de primera plana. Lo entiendo, la prensa solo quiere desprestigiar al presidente, pero intenten, por una vez, informar sobre la realidad”, dijo porque las cadenas de televisión y los grandes periódicos publicaron de forma destacada la muerte de seis soldados estadounidenses como consecuencia de la guerra de Irán.

Días más tarde, el pasado viernes, volvió a cargar contra la cobertura informativa de los medios sobre la guerra. La exestrella televisiva del canal conservador Fox News, el único que no es investigado por la FCC, cargó durante contra la CNN. Y advirtió: “Cuanto antes David Ellison tome las riendas de esa cadena, mejor”. Ellison, es el hijo de Larry Ellison, uno de los hombres más ricos del mundo, fundador de la tecnológica Oracle y amigo íntimo de Trump. Donante habitual de sus campañas electorales, prestó apoyo financiero a su hijo David para hacerse el verano pasado con el grupo Paramount, titular de canales como la cadena de noticias CBS, Nickelodeon o Comedy Central. Poco después, CBS anunció que a final de la temporada no renovará a Colbert. Hace unas semanas, David Ellison también alcanzó un acuerdo para comprar Warner, que además de los centenarios estudios, es propietaria de HBO, Discovery y el prestigioso canal de noticias CNN.

La concentración en unas solas manos de dos de los mayores canales de noticias del país, la CBS y la CNN, ha provocado críticas entre los demócratas, que piden a las autoridades estatales de competencia que actúen para impedir la venta de Warner a Ellison.

Hegseth también limitó el acceso de los medios de comunicación al Pentágono. Obligó a los reporteros acreditados a firmar un documento con importantes restricciones en el que se les advertía que pueden ser considerados “como riesgo para la seguridad” si difunden alguna información que no cuente con autorización. Las grandes cabeceras como The New York Times, The Washington Post, CNN, Associated Press y The Atlantic, entre otras, rechazaron suscribirlo. La última medida de Hegseth es prohibir a los fotógrafos que le saquen fotografías durante las ruedas de prensa en las que no salga favorecido.

Ataques frecuentes a periodistas

Es frecuente escuchar a Trump insultar a un periodista. Ha llamado “cerdita” a una reportera de Bloomberg. Ha menospreciado a Kaitlin Collins, una de las presentadoras estrellas de la CNN, y agravia o insulta a quienes le hacen preguntas que él considera inoportunas.

Este pasado domingo, durante el habitual encuentro con la prensa a bordo del Air Force One de vuelta a Washington desde su mansión de Mar-a-Lago (Florida), Trump volvió a humillar a una periodista. La hizo callar antes de calificarla como “persona muy odiosa”. La reportera de la cadena ABC le preguntó por una foto suya donde el homenaje a los soldados caídos en Irán que ha sido empleada para recaudar fondos para su comité de acción política. El mandatario evitó responder y le preguntó para quién trabajaba. “ABC”, respondió la periodista a bordo del avión presidencial. “Una de las peores, más falsas, más corruptas... ¿saben qué? ABC News, creo que es quizás la organización de noticias más corrupta del planeta”, dijo. “Creo que son terribles”.

Pero las críticas a los medios de comunicación se multiplican en tiempos de guerra, lideradas por la Casa Blanca, pero con todo el gobierno y el ejército MAGA detrás. “Creo que es bastante criminal”, dijo Trump el domingo a bordo del Air Force One, “porque nuestras empresas de medios, que no tienen ninguna credibilidad, están publicando información que saben que es falsa”.

El presidente justificó su crítica porque aseguró que han estado circulando videos falsos, generados por inteligencia artificial, que muestran supuestas victorias militares iraníes, a pesar de que los grandes medios estadounidenses han desmontado esos videos falsos. Trump también afirmó falsamente que Irán había estado “trabajando en estrecha coordinación con los medios de comunicación de noticias falsas” para mostrar los videos, incluyendo uno especialmente obvio que mostraba al USS Abraham Lincoln en llamas, según recogió la cadena CNN. “¡Se podría decir que esos medios de comunicación que lo generaron deberían ser acusados ​​de TRAICIÓN por la difusión de información falsa!”, escribió en Truth.

Una de las noticias que más le molestó que se publicara fue el ataque de fuerzas iraníes a cinco aviones cisterna estadounidenses que repostaban en una base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí. El sábado pasado desmintió que fueran atacados. “En realidad, la base fue atacada hace unos días, pero los aviones no fueron ‘impactados’ ni ‘destruidos’. Cuatro de los cinco no sufrieron prácticamente ningún daño y ya están de nuevo en servicio. Uno de ellos sufrió daños ligeramente mayores, pero estará en el aire en breve. Ninguno fue destruido, ni estuvo cerca de serlo, tal como afirmaron los Medios de Noticias Falsas en sus titulares”, ha escrito Trump en un mensaje que contiene algunas contradicciones. La noticia había sido publicada por The Wall Street Journal y The New York Times. “Una vez más, un titular intencionadamente engañoso por parte de los Medios de Noticias Falsas (Fake News Media)”, agregó en su cuenta de su red social.

“Ninguno fue destruido —ni estuvo cerca de serlo—, tal como afirmaron los Medios de Noticias Falsas en sus titulares. El New York Times y el Wall Street Journal (en particular), así como otros ‘periódicos’ y medios de comunicación de baja calaña, lo que realmente desean es que perdamos la guerra. ¡Sus pésimos reportajes son exactamente lo opuesto a los hechos reales! Son personas verdaderamente enfermas y dementes que no tienen la menor idea del daño que causan a los Estados Unidos de América", añadió.

El domingo, el Comité para la Primera Enmienda, un grupo defensor de la libertad de expresión, estableció conexiones entre Carr, Hegseth y otros ataques contra los medios de comunicación. “Que no quepa duda: se trata de ataques directos contra la Primera Enmienda y parte de una marcha deliberada hacia el autoritarismo”, señaló. “En ese mundo, los periodistas son castigados por decir la verdad, se espera que las empresas de medios se sometan a sus dictados y la disidencia se considera una amenaza”, remarcó el comité, que el año pasado fue relanzado por Jane Fonda.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) ya alertó a mediados del año pasado: “El flagrante ataque del gobierno federal contra los medios de comunicación no tiene precedentes en la historia reciente, pero no sorprende viniendo de un presidente que ha mostrado hostilidad hacia la prensa durante casi una década. Desde prohibir la entrada de Associated Press al grupo de prensa de la Casa Blanca hasta demandar a empresas de medios por sus reportajes, el historial personal y oficial de Trump con los medios ha demostrado que su administración está dispuesta a desmantelar nuestra libertad de prensa y violar la Constitución”.

Al fin y al cabo, hace una década ya dejó clara su estrategia. En 2017, durante su intervención en la Conferencia de la Acción Política Conservadora (CPAC), dijo: “Tenemos que pelear contra los periodistas, debemos pelear. Son muy listos, muy astutos y muy deshonestos”. Y agregó: “Dicen que no podemos criticar su cobertura deshonesta, citan la Primera Enmienda (derecho a la libertad de expresión y la libertad de prensa). Pero yo amo la Primera Enmienda y la uso para criticar las noticias falsas y criticarlas duramente”.

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