Sopa, potaje o tortitas: diez recetas con garbanzos perfectas para el invierno
Son baratos, nutritivos y están buenísimos: los humildes garbanzos no tienen más que ventajas. Esta es una selección de platos invernales y reconfortantes en los que son los protagonistas

Desprestigiados durante décadas como alimento “de pobres”, los garbanzos son un alimento que deberíamos reivindicar como nunca en el siglo XXI. Están cargados de nutritiva proteína vegetal, su producción es sostenible, son mucho más baratos que la carne o el pescado y, bien cocinados, están buenísimos. Otra de sus ventajas es su versatilidad: lo mismo valen para un hummus que para una ensalada, pero hoy nos fijamos en su uso en platos calientes, que estamos en pleno invierno. Esta es una selección de recetas calentitas y reconfortantes con garbanzos, ideales para el frío febrero.
Sopa de garbanzos y fideos en versión rápida
Para reivindicar y devolver a la actualidad esta joya del recetario tradicional, proponemos una versión actualizada que no exige ni mucho tiempo ni mucho trabajo. Es completa (legumbre + verdura + hidratos), aromática, con un punto de acidez que la aligera… y un toque especial en forma de majaíllo andaluz, que sube el sabor y la cremosidad de la sopa.

Pasta rápida con tomatitos y garbanzos
Los garbanzos triturados ayudan a crear la sensación salsosa -término altamente técnico-, recubriendo la pasta y ayudando a que todos los sabores se mezclen. Los tomates cherry aportan umami y dulzor, haciendo que cada bocado tenga matices distintos y que el plato no resulte aburrido. Para terminar de cantar las maravillas de esta receta, diremos que también funciona para táper.

Garbanzos con langostinos
Con ustedes, uno de los platos de cuchara con mejor relación esfuerzo-resultado. Si lo preparas con garbanzos ya cocidos, está listo en poco más de media hora, y quien tire de langostinos congelados tampoco tendrá que dejarse un riñón para ponerlo en su mesa. Nuestra versión intenta respetar al máximo los aromas del marisco con una cocción muy corta de las cabezas, y logra que las colas queden jugosas al no recocerlas en absoluto.

Sopa griega de garbanzos y limón
Una de nuestras sopas favoritas para el frío: sencilla, nutritiva y con ese toque cítrico que alegra cualquier día gris. Se puede preparar con garbanzos secos, si tienes tiempo y ganas de hacerlo como antes, o con garbanzos de bote, si lo que quieres es comer rico sin complicarte la vida. En ambos casos, el resultado sigue siendo espectacular.

Potaje extremeño de garbanzos
El cilantro se considera un ingrediente ajeno a la cocina española, pero la idea tiene sus fisuras: por un lado, uno de los platos más emblemáticos de Canarias, el mojo verde, lleva cilantro. Y por otro, la hierba se usa en algunos platos tradicionales del suroeste de España, como el gazpacho de cilantro de Huelva o el potaje extremeño de garbanzos con cilantro. Este último es típico de Villafranca de los Barros (Badajoz), y vale la pena aprender a prepararlo porque es un descubrimiento.

Garbanzos salteados con acelgas, boniato y huevo
En esta receta acompañamos los garbanzos con boniato cortado en dados pequeños para que quede dorado y algo crujiente, y con acelga cocinada en dos partes: primero las pencas cortadas en juliana junto a la cebolla y el ajo, porque son más duras y fibrosas y requieren más tiempo de cocción, y luego la parte verde, que apenas necesita unos minutos para ablandarse. Completamos el plato con un huevo escalfado.

Lablabi, la sopa fácil de garbanzos con pan
Una de las grandes ventajas de esta sopa es que, en su versión más sencilla, se puede preparar con garbanzos de bote, y no requiere de sofritos ni refritos: basta con ir añadiendo ingredientes a la cazuela. La potencia la ponen las especias –canela y comino–, y otros elementos como el ajo, el tomate concentrado, el limón y la harissa, una pasta picante fácil de encontrar en las tiendas de alimentación magrebíes.

Garbanzos salteados con setas y salchichas
Los salteados son las preparaciones más sencillas sobre la faz de la tierra, la salvación de cualquiera en cuestión de minutos, por muy zote de la cocina que sea, y la sublimación de lo rico cuando se preparan añadiendo los ingredientes en el orden adecuado. A poco que tengas algo de verdura pochada y un cereal o una legumbre como base, ya tienes media comida solucionada. A todo esto puedes añadirle, si quieres, un poco de carne.

Garbanzos con gambas al ajillo
Algo nos decía que los garbanzos y las gambas al ajillo iban a hacer match, y así fue cuando los unimos en santo matrimonio en una ceremonia sencilla. Por un lado, los garbanzos simplemente aliñados con aceite y pimentón no ahumado. Por otro, las gambas al ajillo preparadas a la manera del cocinero Hugo Muñoz, que respeta al máximo su sabor y jugosidad natural. El resultado fue excelente; el esfuerzo, mínimo, y encima logramos estirar el marisco con un ingrediente mucho más barato, como la legumbre.

Tortitas de garbanzos
Estas tortitas son una propuesta interesante para comer legumbres de otra forma, más allá de los guisos y potajes. Se preparan sin ningún tipo de dificultad y son lo suficientemente neutras como para combinarlas con casi cualquier ingrediente. La receta original de Yotam Ottolenghi lleva garam masala y comino, pero se pueden sustituir por otras o, directamente, no utilizar ninguna. Bonus: no llevan ningún producto de origen animal así que son aptas para veganos.

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