Un juzgado rechaza la demanda de Vox contra las banderas LGTBIQ+ en el edificio de los grupos municipales de la calle Mayor de Madrid
En la sentencia, dictada el 6 de febrero, el juez señala que exhibir la simbología no vulnera la neutralidad institucional y le dice al partido de ultraderecha que no basta con “la discrepancia política” para acudir a los tribunales


El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 7 de Madrid ha inadmitido la demanda presentada por Vox y desestimado el recurso interpuesto por su portavoz en la capital, Javier Ortega Smith, contra la colocación de banderas y pancartas LGTBIQ+ en la fachada del edificio de los grupos municipales de la calle Mayor. En la sentencia, dictada el 6 de febrero, el juez señala que exhibir la simbología no vulnera la neutralidad institucional y le dice al partido de ultraderecha que no basta con “la discrepancia política” para acudir a los tribunales, según ha adelantado Europa Press y luego confirmado EL PAÍS. La resolución no es firme y contra ella cabe interponer recurso de apelación.
En julio de 2025, el grupo municipal de Vox interpuso un recurso al contencioso-administrativo al Ayuntamiento y pidió medidas cautelarísimas para retirar las banderas colocadas en los balcones del número 71 de la calle Mayor porque, argumentaron, el hecho de que permanecieran en un edificio institucional más allá de las celebraciones del orgullo ―el Día del Orgullo LGTBIQ+ es el 28 de junio― vulneraba la neutralidad de la administración pública. El Consistorio respondió con una negativa a la petición de medidas cautelares del partido de ultraderecha porque “la colocación de las pancartas no constituye una actuación directa del Ayuntamiento de Madrid”. Aun así, días antes de la petición de Vox, el presidente del Pleno, Borja Fanjul, sí ordenó a los partidos de la izquierda retirar las banderas arcoíris porque, alegaba, se podían colocar solo el sábado 28 de junio.
Ahora, esta sentencia ratifica que la simbología fue instalada por Más Madrid y el PSOE, no por el Ayuntamiento, y que “no se aprecia vulneración de los principios de objetividad y neutralidad de las administraciones públicas”. Según el juez, “la exhibición de simbología LGTBI se enmarca en acciones de promoción de la igualdad y no tiene carácter partidista” y colocar estos símbolos en el edificio “no sustituye ni altera el régimen de banderas oficiales” y “desde el punto de vista legal, no existe ningún reproche jurídico a dicha actuación”.
Además, el juez considera que Vox no estaba legitimado para recurrir porque no acredita un interés directo, concreto y específico como partido político y la “discrepancia política” no es suficiente para impugnar judicialmente una actuación administrativa. La sentencia recuerda a la formación que lidera Ortega Smith en la capital que los partidos políticos no gozan de una acción pública general para recurrir cualquier actuación administrativa con la que no estén de acuerdo.
La líder municipal de Más Madrid, Rita Maestre, opina que la sentencia es un “varapalo”. “No solo a Vox como denunciante, sino al propio Borja Fanjul [presidente de la mesa del pleno], porque dice que todas las excusas que esgrimió para intentar silenciar a Más Madrid el pasado Orgullo no tienen fundamento”. Maestre dice que van a seguir llevando el orgullo “por bandera” y “defendiendo la visibilidad y diversidad LGTBIQ+ como una de las señas de la ciudad frente a un gobierno municipal carca”.
Para la líder socialista, Reyes Maroto, el fallo del tribunal demuestra que “nadie está por encima de la ley ni puede utilizar los juzgados para imponer su agenda ideológica” y que “la estrategia de Vox consiste en intentar silenciar, intimidar y condicionar a quienes defendemos una sociedad abierta, diversa y democrática”. Y añade Maroto: “Frente a sus intentos de censura lo decimos con absoluta claridad: si no les gustan las banderas arcoíris que con orgullo colocamos en los balcones de nuestro grupo municipal, que no las miren”.
En diciembre de 2024, el Tribunal Supremo ya se pronunció sobre las banderas arcoíris y otros símbolos LGTBIQ+ y determinó que no son un símbolo partidista, por lo que no incumplen la ley que regula el uso de enseñas y banderas en las Administraciones y avala que se coloquen en edificios públicos como parte de las celebraciones del Orgullo. Un año antes, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, rechazó colocar la bandera del Orgullo en la fachada del Ayuntamiento, aunque accedió a iluminar el edificio y la Cibeles con sus colores.
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