Hong Kong condena a 20 años de prisión a Jimmy Lai, símbolo del periodismo libre
El castigo contra el fundador de ‘Apple Daily’ supone la pena más dura impuesta hasta ahora por delitos de seguridad nacional. El Reino Unido y EE UU pidieron su liberación


Jimmy Lai, fundador del desaparecido diario hongkonés Apple Daily y uno de los rostros más visibles del movimiento prodemocracia en Hong Kong, ha sido condenado este lunes a 20 años de prisión, la pena más dura impuesta hasta la fecha por un delito de seguridad nacional. El Tribunal Superior de Hong Kong ha dictado la sentencia casi dos meses después de declararlo culpable de dos cargos de conspiración para coludir con fuerzas extranjeras y de un delito de sedición relacionado con la publicación de material subversivo. A sus 78 años, el castigo legal equivale en la práctica a la sanción máxima que enfrentaba, la cadena perpetua. “Morirá como un mártir entre rejas”, ha denunciado su hija, Claire Lai, en un comunicado que la familia ha enviado a los medios.
El proceso judicial de Lai, que se ha extendido más de cinco años, es el de mayor perfil celebrado hasta ahora bajo la controvertida Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín en 2020 para acallar las protestas que un año antes habían paralizado la antigua colonia británica reclamando que mantuviera su autonomía de la China continental.
“Es un día triste para cualquier persona que crea en la verdad, la libertad y la justicia”, critica en su misiva el hijo de Lai, Sebastien Lai, quien describe la sentencia como “draconiana”. “Significa la destrucción total del sistema legal de Hong Kong y el final de la justicia”, enfatiza.
El caso, que ha despertado una gran atención internacional, ha sido interpretado por multitud de observadores como parte del progresivo debilitamiento del marco de libertades y garantías jurídicas que China se comprometió a mantener en Hong Kong bajo el principio de Un país, dos sistemas durante los 50 años posteriores al traspaso de soberanía desde el Reino Unido en 1997.
La vista se ha celebrado bajo una fuerte presencia policial, según informa el digital Hong Kong Free Press, con agentes patrullado el perímetro y dispositivos de seguridad reforzados. Desde el viernes, según recogen varias agencias internacionales, decenas de seguidores de Lai estaban haciendo cola fuera de la sede judicial de West Kowloon para intentar asegurarse un asiento en la sala. Según han informado los medios presentes durante la lectura de la sentencia, tras conocerse la condena, Lai ha sonreído y saludado a la galería pública, desde donde se han escuchado sollozos.
El tribunal considera al magnate culpable de sedición por haber utilizado “de forma consciente” su influencia y la plataforma del Apple Daily para “socavar la legitimidad o la autoridad” de los gobiernos de Pekín y Hong Kong y que Lai fue el cerebro de una conspiración destinada a ejercer “presión internacional” y “recabar apoyo exterior” contra las autoridades. Los jueces han señalado hoy que, tras valorar de forma conjunta “la gravedad de los delitos cometidos”, la pena total “adecuada” es de 20 años de cárcel. Aunque Lai ha sido condenado por tres cargos que, sumados, acarreaban más de 35 años de prisión, la corte permitirá que parte de las condenas se cumplan de manera simultánea, precisan los magistrados.
Aclamado por algunos como un héroe y denostado por otros como un traidor, Lai, que tiene pasaporte británico, se ha convertido también en un asunto diplomático incómodo. El primer ministro británico, Keir Starmer, pidió la liberación de Lai cuando se reunió con el presidente chino, Xi Jinping, el mes pasado, durante su visita a Pekín (la primera de un jefe del Ejecutivo británico en ocho años), según afirmó él mismo ante el Parlamento tras su viaje.
Sin embargo, la familia de Lai se había mostrado muy crítica con sus “esfuerzos insuficientes”. Sebastien Lai reprochó en una comparecencia parlamentaria que el Reino Unido no hubiera impuesto “condiciones” claras a China y afirmó que los valores que Londres dice defender “están siendo encarcelados” junto con su padre, recogió The Guardian.
El caso también fue planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el encuentro del pasado octubre con su homólogo chino. Varios diplomáticos occidentales citados por Reuters apuntan a que las negociaciones para intentar la liberación de Lai podrían intensificarse ahora, una vez dictada la sentencia.
El tribunal también ha condenado hoy a entre seis y diez años de cárcel a otros ocho acusados en el mismo macroproceso: seis antiguos altos cargos de Apple Daily, un activista y un asistente legal. Todos han sido procesados por delitos vinculados a la seguridad nacional en una causa que ha servido para desmantelar por completo la red empresarial y editorial del tabloide.
Fundado en 1995, Apple Daily fue durante años uno de los diarios más influyentes y leídos de Hong Kong, conocido por su tono combatido y sus reportajes de investigación, aunque no estuvo exento de polémicas por sus titulares amarillistas y sus coberturas de asuntos del corazón. Con el repliegue progresivo de otros medios críticos, Apple Daily ganó protagonismo hasta consolidarse como el altavoz más incómodo para el gobierno local y el Partido Comunista de China.
En 2019 el periódico adoptó una postura a favor de los manifestantes y Lai, cuya implicación en el movimiento democrático se remonta a finales de la década de 1980, volvió a situarse en el centro del foco con su participación en algunas de las marchas más multitudinarias.
Lai fue arrestado en agosto de 2020 bajo la ley de seguridad nacional acusado de “confabular con fuerzas extranjeras”. Fue puesto en libertad poco después bajo fianza, pero en diciembre volvió a ser detenido y acusado por fraude en un caso judicial separado. Ha permanecido en régimen de aislamiento desde entonces.
En abril de 2021 fue condenado a 14 meses de prisión por participar en “asambleas ilegales” organizadas durante las manifestaciones; y en mayo recibió una segunda sentencia de 14 meses por encabezar una marcha ilegal. Apple Daily anunció su cierre definitivo en junio de ese año, tras una intensa ofensiva judicial.
En diciembre de 2021, Lai fue penado con 13 meses adicionales por participar en la vigilia en conmemoración de las víctimas de la matanza de Tiananmén. Un año después, fue condenado a cinco años y nueve meses por incumplimiento de un contrato de arrendamiento en la sede de Next Digital, el mayor grupo de medios hongkonés y del que Apple Daily era su buque insignia.
De origen cantonés, Lai llegó a Hong Kong como polizón con 12 años, huyendo de la China maoísta. Solo y sin recursos comenzó trabajando en empleos precarios hasta que, con el tiempo, creó un imperio en el sector de la confección y, más tarde, en los medios de comunicación, que lo convirtió en uno de los empresarios más influyentes y millonarios de la región administrativa especial. Al anunciar el veredicto del pasado diciembre por el juicio de seguridad nacional, la magistrada Esther Toh afirmó que “no hay duda” de que Lai “albergaba odio” hacia la República Popular.
Organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos han criticado con dureza la sentencia. La directora ejecutiva del Comité para la Protección de los Periodistas, Jodie Ginsberg, asegura que el Estado de derecho en Hong Kong ha quedado “completamente destrozado” y califica la condena como “el último clavo en el ataúd de la libertad de prensa” en la ciudad.
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