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Koldo García, ese ser “particular”

El hombre que lo hacía todo en el Ministerio de Transportes no pasaba desapercibido

José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama en el Tribunal Supremo el pasado día 7.Pool

Empezó esquivo. Doblado sobre sí mismo, mostrando solo una coronilla que contrasta con una abundante barba que disimula su notable pérdida de peso. Lo suyo le ha costado, que se ha enganchado al gimnasio de prisión, del que ya es amo y señor. Poco a poco se fue soltando, principalmente a fogonazos de ira. Y ahí asomó su carácter, el que para bien o para mal ―ha acabado en el banquillo― le convirtió en el hombre que lo hacía todo en el Ministerio de Transportes. En la ventanilla única para llegar a José Luis Ábalos. En eso han coincidido todos los testigos que han comparecido ante el Tribunal Supremo por el caso al que da nombre. También, en que es “particular”.

Así ha arrancado la expresidenta de Adif Isabel Pardo de Vera, con un término discreto que, a medida que avanzaba el relato, devenía claramente insuficiente. Ella lo sufrió. Es una mujer “institucionalista” y él no encajaba en el perfil al que estaba acostumbrada. “Si no, Jose me corta los huevos”, le dijo para enchufar a Jésica Rodríguez, la novia del jefe. “Era su lenguaje habitual”, ha contestado resignada. Se resignó tanto que se inmoló y decidió ejercer de cortafuegos. Para que en Adif siguiera reinando un clima “institucional”, era la única que trataba con él. La abogada de García ―en comunicación constante con su cliente― ha intentado corregir. “¿Se refiere a que era espontáneo, a que usaba un tono distendido?“, ha probado. ”No, a que no responde a los estándares institucionales", ha espetado la otra.

José Luis Rodríguez, guardia civil destinado en el Ministerio de Transportes, no puede estar más en desacuerdo. “El señor Koldo era una persona absolutamente respetable”. “Estresado” pero “muy respetuoso”, “muy cordial” y “muy amable”. Cómo no darle de vez en cuando unas mascarillas de esas que se guardaban en el almacén oficial. Agente Rodríguez, para servirle. ¿Era estraperlo?. “¡Negativo!“. Pero ¿llevaba la cuenta?. “¡Afirmativo!“. Todo en orden. Circulen.

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