Ir al contenido
_
_
_
_

La diáspora iraní en Madrid entre el miedo y la euforia: “Jamenei escucha, no ganas esta lucha”

Cánticos en persa y español resuenan con fuerza en la Puerta del Sol para alzar la voz contra la teocracia y apoyar una transición liderada por el hijo del Sha

La diáspora iraní organiza una protesta en la Puerta del Sol en apoyo al pueblo iraní, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, en Madrid, España.Ana Beltran (REUTERS)

El bombardeo que ha destruido la residencia del líder supremo iraní, Ali Jamenei, también ha sacudido la casa de la familia de Sara Ardebili. Esta iraní de 45 años, afincada en Madrid, recibió a las 8.45 de la mañana la llamada de su hermana, que vive en el centro de Teherán, donde se encuentra el complejo presidencial. Quería tranquilizarla: estaban bien y salían a comprobar cómo se encontraba su madre. Desde las 10, sin embargo, no ha vuelto a saber nada de ellos. El régimen ha cortado las comunicaciones y lo único que le consta es que los ataques en la zona continúan. “Ahora mismo, me siento como si fuese un volcán”, dice Ardebili con los ojos llenos de lágrimas, “es una mezcla de sentimientos entre la preocupación por mi familia y la felicidad por la esperanza de que caiga el régimen”. Ella se encuentra entre los más de 100 iraníes que este sábado se han dado cita en la Puerta del Sol de Madrid para alzar la voz contra la República Islámica.

Junto a Ardebili, se encuentra su amiga Marjan Golzari. Las dos mujeres cuentan que, tras la primera oleada de bombardeos por EEUU e Israel a la capital iraní, sus familiares que trabajan en el Gran Bazar de Teherán han cerrado sus puestos y la gente ha ido corriendo a buscar a sus hijos al colegio. Golzari, de 44 años, defiende con determinación su rechazo al régimen, aunque la preocupación por su familia hace temblar su voz. La angustia la consume, pero mantiene algo claro: “Ver el humo y la guerra impacta, sin embargo sé que es para bien”. La iraní de 44 años sueña con una transición liderada por el hijo del sha de Persia, Reza Pahlavi, y dice que confía en que él les lleve a las urnas para que los iraníes puedan decidir su futuro político.

“Nunca he tenido un sentimiento así en los más de 40 años que llevamos viviendo esta dictadura, estoy segura de que ahora estamos frente a una victoria”, dice Golzari. El rostro de Reza Pahlavi, el más reconocido de la oposición a la teocracia iraní, cubre las banderas de los iraníes congregados en la Puerta del Sol. Arezoo Mojaverian, portavoz de la asociación La Voz de Irán, coge el micrófono y se dirige a todos los allí presentes: “Muchos se preguntarán por qué estamos apoyando el bombardeo a Irán si están atacando nuestro país, puede parecer patético, pero el pueblo de Irán tiene que terminar su revolución”, grita la portavoz.

“Jamenei dio la orden directa de aplicar el mayor nivel de opresión contra el pueblo del país, nosotros queremos un cambio total del régimen”, sostiene Mojaverian en referencia a la brutal represión contra los manifestantes de 31 provincias iraníes que desafiaron al régimen hace unas semanas. Uno de los que protestan en la puerta del sol saca la bandera de Israel y todos gritan “viva”, al tiempo que corean: “Jamenei escucha, no ganas esta lucha”. Los cánticos en español se repiten en persa y entonces sí retumban con fuerza.

Nilufar Saberi, sentada al lado del altavoz, dice que se encuentra “desquiciada” y que tiene dos miedos enormes. El primero es que “después de todo lo que han pasado en estas casi cinco décadas el gobierno siga en pie”. “Que por intereses de la comunidad internacional se haga un cambio de escaparate, pero el fondo gobiernen los mismos de una manera muy parecida a lo tenemos ahora”, argumenta. Su segundo miedo, aún mayor que el que tiene “a Israel y a Estados Unidos juntos, que ya es decir”, apostilla Saberi, es el que siente hacia el gobierno teocrático iraní, “porque en otras ocasiones ya ha cometido atentados contra su propio pueblo para culpar a otros países”.

A diferencia de sus compañeros de manifestación, Saberi se define como republicana, pero asegura que “le importan las vidas de sus compatriotas por encima de su ideología política” y ahora mismo “muchos iraníes apoyan que el hijo del sha lidere una transición hasta poder llegar a celebrar unas elecciones libres”. “Casi toda la oposición estamos de acuerdo en el contenido, aunque no nos ponemos de acuerdo en el sistema. Pero, ahora mismo, yo, aunque sea republicana, firmaría para que mi pueblo en general tuviese una vida como aquí en España, porque no es tan importante el sistema, como el contenido”, explica.

Lo que se vive este sábado en la Puerta del Sol tiene algo de celebración: por los altavoces retumba una canción de tecno iraní dedicada a los ayatolás, cuyo estribillo proclama que, mientras ellos no se marchen, Irán no podrá ser Irán. Mehdi, un estudiante de 25 años, ha decidido manifestarse porque “la gente como nosotros no tiene ejército. No podemos ayudar de otra manera que no sea con esta protesta”. El joven defiende que por fin se han “liberado de este régimen”. “Son horribles. No teníamos libertad, nada... La economía está en crisis. El pueblo iraní está muy feliz”, dice. Otra manifestante enseña un vídeo que se ha hecho viral en las redes sociales en el que una mujer baila en las calles de Teherán tras los bombardeos. “Es difícil predecir el futuro”, dice Mehdi, pero queremos que el hijo del Sha forme parte de él, tiene un plan para Irán”, zanja.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_

Últimas noticias

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_