Un arroyo subterráneo colmado inunda sótanos y garajes en una zona de Talavera
Vecinos de una quincena de viviendas de la localidad toledana llevan días achicando el agua que brota de las alcantarillas


Una semana llevan los vecinos de la zona de Entretorres, en la localidad toledana de Talavera de la Reina, achicando el agua que brota de las alcantarillas y que una y otra vez inunda sus garajes y sótanos. El motivo hay que buscarlo en el arroyo de La Portiña, que discurre bajo el subsuelo y en el embalse del mismo nombre que lo alimenta. El encadenamiento de borrascas obligó a evacuar agua preventivamente por este cauce, que discurre soterrado al llegar a Talavera (83.803 habitantes). Los vecinos cuentan que estas inundaciones no son nuevas, pero no recuerdan un episodio de esta magnitud y, sobre todo, de esta duración. “El agua sale de las alcantarillas como si fuera un géiser”, describe León Martínez. La de sus padres es una de las 15 viviendas afectadas por la inmensa piscina que anega las calles.
Las lluvias llevaban días alimentando el arroyo, pero fue el jueves pasado cuando la borrasca Leonardo terminó por colmatar el terreno y el agua empezó a brotar por los imbornales e incluso por las paredes y rodapiés de algunas viviendas; algo similar, aunque a una escala mucho menor, a lo ocurrido en Grazalema (Cádiz). La indignación de los vecinos eclosionó este martes, cuando el alcalde, José Julián Gregorio, visitó la zona acompañado esta vez por el presidente del PP de Castilla-La Mancha, Francisco Núñez, que no dudó en acusar al Gobierno de Emiliano García-Page de abandonar a los talaveranos en estos momentos por cuestiones partidistas. “Que el problema no lo tiene el PP, ni el Ayuntamiento, que lo tienen los vecinos”, dijo Núñez ante los medios. Algunos vecinos le reprocharon que quisiera sacar tajada política de la situación. “No me vengas politizando para sacar una rentabilidad. No te lo consiento ni a ti ni a nadie”, le espetó uno de los afectados.

Por más agua que desalojan los vecinos de Entretorres, las lluvias continúan. No hay bombas de achique suficientes, se queja el alcalde, que reconoce que la situación en estas calles es “insostenible”. Hay vecinos que llevan días sin salir porque los ascensores tampoco funcionan. Gregorio pide más medios humanos y materiales y reprocha al Ejecutivo de Page su tardanza en la respuesta. Este miércoles, según el alcalde, había 28 bombas de achique trabajando que, en conjunto, permiten drenar dos millones de litros por hora, que se derivan mediante mangueras de gran calibre al río Tajo, también en peligro de desbordamiento a su paso por la ciudad de la cerámica. El Ayuntamiento ha anunciado que pedirá la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil. Hasta ocho arroyos que recogen el agua de la Sierra de San Vicente y que discurren por el subsuelo de Talavera están “a tope”, según el alcalde.
En el Gobierno de Page aseguran que Gregorio no solicitó la ayuda al 112 regional hasta el sábado por la tarde, casi dos días después de que el agua empezara a rebosar por los sumideros. A los bomberos del Consorcio Provincial se han sumado tres autobombas y dos motobombas de achique y extracción de lodos aportadas por la Junta. “Esto no es un tema de partido, es una situación de emergencia, y aquí no miramos los colores políticos. Mandamos los medios que nos solicita el Ayuntamiento, que está al mando de la operación y que es su competencia, y cumplimos escrupulosamente con la ley y con el Pricam [Plan Especial de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones]”, aseguraba en declaraciones a la Cadena SER Talavera el delegado de la Junta, David Gómez. “Cuando hay una situación delicada, lo último que necesitan los vecinos es alarmismo. Y eso lo protagonizó ayer el líder del PP de Castilla-La Mancha”, agregaba este miércoles la portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla.
Algunos vecinos achacan las inundaciones a los tapones formados en los colectores de la ciudad. Las últimas bombas de achique instaladas, algunas capaces de drenar hasta 600.000 litros de agua a la hora, han rebajado el agua acumulada este miércoles, “sobre todo en las calles, porque en las viviendas, transcurridas unas horas, el nivel vuelve a subir”, explica León. “No es el metro y medio que había el sábado, pero en el sótano de mis padres aún hay 30 centímetros de agua”. La Junta de Castilla-La Mancha sigue desplegando medios sobre el terreno. Este martes llegaron bombas de lodo, turbobombas para operaciones con camiones y un coordinador logístico, y este miércoles se incorporarán otros cuatro camiones autobomba con dos personas por vehículo y turnos de trabajo de 24 horas. Desde el Gobierno regional se pondrán “todos los medios necesarios, sin mirar colores políticos ni hacer ruido”, incidía la portavoz.
Despliegue de la UME
Castilla-La Mancha ha elevado este miércoles a nivel 2 el plan regional de emergencia por las inundaciones, activado el pasado 6 de junio. Desde entonces se han emitido ocho mensajes ES-Alert a diversas poblaciones de la cuenca del Tajo y del Guadiana. La zona más afectada es la próxima al río Bullaque, en Ciudad Real, donde esta tarde se desplegará la Unidad Militar de Emergencias (UME). Los desembalses en la Torre de Abraham, el pantano más grande de la provincia, han provocado desbordamientos en su cauce, obligando a desalojar a una veintena de vecinos de la pedanía de Las Islas, en El Robledo, y a instalar diques en viviendas de Malagón. Las lluvias mantienen anegadas y cortadas al tráfico una veintena de carreteras en esa provincia. Según la Delegación del Gobierno, el despliegue de la UME se realizará aguas abajo del embalse de la Torre de Abraham, donde las inundaciones han obligado también a evacuar varias explotaciones agrícolas.
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