El archivo Epstein provoca un agrio debate en el Congreso con insultos y amenazas entre Pam Bondi y los demócratas
Una docena de víctimas y familiares de supervivientes a Epstein asistieron a la sesión. La fiscal general tilda a Jamie Raskin, el demócrata de mayor rango de la comisión de Justicia de “abogado fracasado y perdedor”


La gestión del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el archivo de Jeffrey Epstein, el depredador sexual y pederasta, que murió en la cárcel en 2019 mientras esperaba juicio, ha deparado este miércoles un tenso y acalorado debate entre la fiscal general, Pam Bondi, y los representantes demócratas en el Congreso de Estados Unidos, con improperios y acusaciones cruzadas.
Bondi ha proferido insultos, amenazas y ha interrumpido con frecuencia las graves acusaciones lanzadas por los congresistas sobre el papel de su departamento en el análisis del caso de abusos sexuales y la relación de Donald Trump con Epstein.
“No me dices nada, abogado fracasado y perdedor”, le espetó Bondi a Jamie Raskin, el congresista demócrata de mayor rango en la comisión de Justicia, cuando le pedía más tiempo para presentar las preguntas tras sugerir que el Departamento de Justicia había manipulado el archivo. Bondi ha lanzado una defensa cerrada de Trump, calificándolo como “el presidente más transparente de la historia” a pesar de los esfuerzos por no publicar los archivos.
Otro legislador demócrata, Jerry Nadler, inquirió a la fiscal general sobre los supuestos cómplices de Epstein. Bondi lo interrumpió y, elevando la voz, calificó la pregunta de “puro teatro” y aseguró que no se iba a “meter en la cuneta” o no iba a entrar al barro. Todo con tono duro y desabrido.
Mientras se producía el intercambio de acusaciones entre la fiscal general y los demócratas, una docena de supervivientes de Epstein y familiares estaban sentados detrás de ella. “Para promover la justicia para el pueblo, es necesario escuchar a las víctimas, como las mujeres sentadas detrás de ustedes hoy”, comenzó Jamie Raskin, el congresista demócrata, con quien Bondi ha mantenido un desagradable intercambio. “Estas son solo algunas de las cientos de sobrevivientes de la red global de tráfico sexual de Jeffrey Epstein que exigen que se diga la verdad y que los abusadores que las traficaron y violaron rindan cuentas”.
“Ignora a las víctimas”
“Como fiscal general, usted se pone del lado de los perpetradores e ignora a las víctimas”, dijo el demócrata de Maryland. “Ese será su legado a menos que actúe rápidamente para cambiar de rumbo. Está llevando a cabo un encubrimiento masivo de Epstein directamente desde el Departamento de Justicia”.
Bondi se ha defendido, siempre con un cierto tono desafiante, recordando que más de 500 abogados han trabajado para ordenar, analizar y desclasificar más de tres millones de documentos, que incluyen 180.000 fotos y unos 2.000 videos. “Soy fiscal de carrera y, a pesar de lo que dijo el miembro de mayor rango, he dedicado toda mi carrera a luchar por las víctimas y seguiré haciéndolo”, dijo, refiriéndose a Raskin. “Lamento profundamente lo que cualquier víctima haya sufrido, especialmente a causa de ese monstruo”. Pero cuando los congresistas demócratas le pidieron que se disculpara ante las víctimas, cambió de tercio.
La legisladora demócrata Pramila Jayapal acusó a Bondi de proteger a hombres poderosos con vínculos con Trump cuyas identidades fueron borradas en los archivos publicados, mientras que se filtraron nombres e imágenes de sobrevivientes. Pidió a la fiscal general que se disculpara directamente con las víctimas por no haber protegido su información personal. Bondi se negó y en su lugar comenzó a hablar de Merrick Garland, el fiscal general de la administración Biden. “¿Por qué no le preguntó esto a Merrick Garland dos veces cuando él estaba en mi silla?”, dijo Bondi. “No voy a criticar sus dramas”. Y agregó: “Nadie le preguntó a Garland sobre Epstein ‘durante los últimos cuatro años’”, se defendió la fiscal general en un tono agrio.
“Esto es un teatro”
Jayapal acusó al Departamento de Justicia de ejecutar un “encubrimiento masivo”. Bondi calificó a Jayapal de “poco profesional” y la acusó de participar en “este teatro”.
“Esto no es un circo, es una audiencia”, gritó Bondi cuando la demócrata, Zoe Lofgren, le afeó la pasividad de su departamento al investigar la muerte de Reneé Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, cuando protestaban por los abusos de la policía migratoria.
Los demócratas habían planteado la comparecencia como un duro examen a la gestión de Bondi, quien ha puesto trabas a la publicación de los archivos de Epstein. El pasado verano se negó a difundir los documentos asegurando que no tenían interés y no había nuevas pruebas incriminatorias. Pero una ley aprobada por el Congreso, con votos de los republicanos, obligó a la Administración Trump a desclasificar el archivo. El Departamento de Bondi lo ha hecho en varios lotes, tras eliminar numerosos documentos y censurar otros miles porque supuestamente afectaban a la intimidad de las víctimas, al tiempo que incluyó en los archivos fotos y listas de más de un centenar de víctimas que tuvo que retirar posteriormente.
La relación de Jeffrey Epstein, un influyente financiero que logró tejer una tupida relación con la élite estadounidense y mundial, con el presidente de Estados Unidos está generando suspicacias. El mandatario estadounidense insiste en que rompió toda relación con Epstein en 2005 y ha defendido la publicación de los archivos pese a la resistencia de Bondi. Los demócratas creen tener indicios de que supuestamente podría conocer las actividades depravadas de Epstein.
El nombre de Trump aparece citado en 4.500 ocasiones en el archivo; la mayor parte se trata de referencias cruzadas de otras personas hablando de él y sus negocios. Aparece en un puñado de documentos, fotos y algún video, que no resultan incriminatorios.
Otro de los momentos más tensos se produjo cuando un congresista demócrata, Ted Lieu, reprodujo un video de Trump hablando con Epstein y le preguntó a la fiscal sobre esa relación. Bondi insistió en que “no hay evidencia de que Donald Trump haya cometido un delito”. Cuando Lieu la acusó de mentir bajo juramento, la fiscal general respondió con tono desafiante: “Nunca vuelvas a acusarme” de haber cometido un delito.
“Te pillé con las manos en la masa”
“Si te sientas aquí y atacas al presidente, no lo voy a permitir. No lo voy a tolerar”, ha dicho Bondi en varias ocasiones a preguntas de demócratas sobre la relación de Trump y Epstein. “Es el presidente más transparente en la historia de la nación”, dijo el fiscal general.
Era esperada la intervención de Thomas Massie, el republicano más crítico con la gestión del archivo de Epstein. Mantuvo un tenso intercambio con Bondi a cuenta de uno del nombre de uno de los supuestos colaboradores de Epstein que aparecía borrado en los archivos.
“¿Puedes rastrear quién ocultó el nombre de Les Wexner como cómplice en un documento del FBI?”, preguntó Massie. “En 40 minutos, el nombre de Wexner fue agregado nuevamente”, dijo Bondi sobre el documento del FBI, que fue parcialmente sin redactar después de que Massie notó el problema cuando revisó versiones sin redactar de documentos del Departamento de Justicia a principios de esta semana. “En 40 minutos te pillé con las manos en la masa”, replicó el republicano que se ha ganado la animadversión de la Casa Blanca.
La fiscal general no se quedó callada. Acusó a Massie de tener “síndrome de trastorno a Trump”. Y agregó: “Es un político fracasado”.
Bondi acusó a los demócratas de manipuladores. Les preguntó retóricamente si se han disculpado por las acusaciones de interferencia extranjera en las elecciones de 2016, de las que dice que “no se ha encontrado ninguna evidencia”. También les pidió que se disculparan por el impeachment (juicio político). Tras hacer una férrrea defensa de Trump y la gestión de su gobierno. Mientras atribuía a la Administración Trump el éxito de la Bolsa, la buena marcha de la economía se interrumpió para preguntar a un demócrata con tono desafiante: “No sé por qué te ríes”.
“Jeckyll and Hyde”
Bondi se defendió con firmeza de las duras acusaciones de los demócratas. Tiró de evasivas y eludió responder cuando le preguntaban por la gestión del Departamento de Justicia en el caso de Epstein. Uno de las congresistas le acusó de hacer “una especie de rutina de Jekyll y Hyde. Solo quiero que respondas mis preguntas”, dijo Hank Johnson.
―¿Qué significa Jekyll y Hyde? ¿Puedes explicarlo?, replicó Bondi desafiante―.
―Significa que eres amable con los republicanos y te comportas como Hyde con los demócratas, respondió el congresista―.
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