El candidato de Trump para presidir la Fed se examina en el Senado con una defensa de la independencia de la institución
Kevin Warsh comparece este martes en la comisión bancaria del Senado, que debe aprobar su nombramiento


El candidato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para presidir la Reserva Federal, Kevin Warsh, se enfrenta este martes a uno de los momentos más trascendentales de su carrera durante su intervención en audiencia de confirmación en el Senado. Durante su declaración prometerá proteger la autonomía de la institución. “Creo que la independencia de la política monetaria se gana, y se toman mejores decisiones políticas, evitando distracciones”, prevé declarar Warsh ante el comité, según el borrador del discurso adelantado por Politico. “Me comprometo a garantizar que la conducción de la política monetaria siga siendo estrictamente independiente”, recalcará.
Su declaración se produce en plena campaña de acoso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra la Fed. Lleva meses presionando para que baje los tipos de interés de forma más decidida. Al ver que no le hace caso, ha tratado de asaltar la institución con nombramientos de algunos de sus peones, en un ataque sin precedentes a la independencia de la Reserva Federal. También ha amenazado con despedir al actual presidente, Jerome Powell, cuyo mandato termina el 15 de mayo. Trump lo ha insultado, menospreciado y ha propiciado una investigación penal de la fiscalía sobre él para hacerlo renunciar, pero que puede complicar el nombramiento de Warsh.
“No creo que la independencia operativa de la política monetaria se vea particularmente amenazada cuando los funcionarios electos, presidentes, senadores o miembros de la Cámara de Representantes, expresan sus opiniones sobre las tasas de interés”, prevé decir Warsh. “Los banqueros centrales deben tener la suficiente firmeza como para escuchar la diversidad de opiniones de todos los sectores”.
Durante los últimos años, Warsh se ha mostrado crítico con el papel de la Fed. Cree que ha sobreactuado, defiende tasas de interés más bajas, un enfoque diferente para analizar la inflación y un balance más reducido. Pero también cree que la autonomía de la Fed hay que ganársela. “La independencia de la Reserva Federal corre mayor riesgo cuando se inmiscuye en políticas fiscales y sociales en las que no tiene ni autoridad ni experiencia”, ha escrito Warsh para su discurso de este martes. “La Reserva Federal no debería actuar como una agencia gubernamental de propósito general ni como un tribunal de apelación para asuntos que, con razón, se debaten y deciden en otros ámbitos”, dirá esbozando su punto de vista de una institución más alejada de la coyuntura.
Warsh, de 56 años, exbanquero de Wall Street, ya conoce la Fed. Fue gobernador entre 2006 y 2011 en uno de los capítulos más complejos del Banco Central, en medio de la crisis financiera y la caída de Lehman Brothers, que puso a prueba la capacidad de fuego de la institución como garante de la estabilidad financiera.
La audiencia en el Senado llega en un momento convulso En plena guerra de Estados Unidos con Irán, con los precios del petróleo sometidos a una extraordinaria volatilidad, mientras se larva una espiral inflacionista que amenaza con poner a prueba otra vez a la Fed.
Su declaración en el Capitolio se examinará bajo lupa por los miembros de la influyente comisión bancaria del Senado. El senador republicano por Carolina del Norte, Thom Tillis, decisivo para aprobar la nominación, ya ha advertido de que bloqueará cualquier nombramiento hasta que archiven la investigación emprendida por el Departamento de Justicia contra el actual presidente de la Fed, Jerome Powell, al que investiga por los sobrecostes de las obras de la sede de la institución. El expediente de la fiscalía se achaca a las presiones de la Administración Trump para que renuncie.
El voto de Tillis es decisivo en una comisión en la que hay 13 republicanos y 11 demócratas. Un voto en contra de los republicanos bloquearía la nominación. Tillis, además, no tiene presión de ningún tipo, porque ya ha dicho que se retirará cuando acabe su mandato, lo que le da cierto margen de independencia. No obstante, Tillis ha manifestado que Warsh le parece un buen candidato, pero ha remarcado que no aprobará ningún nombramiento mientras no termine la investigación a Powell.
Otro de los asuntos que han atraído la atención de los legisladores tiene que ver con el abultado patrimonio de Warsh, valorado en más de 100 millones de dólares. Tiene inversiones en algunas empresas y varios fondos de inversión. Solo el año pasado recibió más de 10 millones de dólares en ingresos. Además, está casado con una de las herederas del imperio de la cosmética Estée Lauder. La fortuna de su esposa ronda los 2.000 millones. Los senadores le preguntarán por los riesgos de posibles conflictos de intereses.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.


























































