Saks Global, la cadena que vende Chanel y Burberry en almacenes de lujo, cierra nueve tiendas en EE UU
La compañía se deshace del 10% de sus establecimientos como parte del proceso para salir de la quiebra

Aunque no entraba entre sus planes iniciales, la cadena de grandes almacenes de lujo Saks Global anunció que cerrará más del 10% de sus tiendas en todo Estados Unidos como parte de sus esfuerzos por salir de la quiebra convertido en un operador de grandes almacenes más pequeño y más rentable.
Ocho tiendas de Saks Global, conocida por vender marcas exclusivas como Chanel, Cucinelli y Burberry, incluidas las de Filadelfia y Phoenix echarán el cierre. La tienda Neiman Marcus en Copley Place, en Boston, también cesará en su actividad, según informó la empresa este martes.
Esas tiendas han sido seleccionadas porque la mayoría de ellas no son rentables y se encuentran en mercados más pequeños con menos potencial de crecimiento de las ventas, añadió la empresa. Además, cuatro de las tiendas que van a cerrar se encuentran en mercados que ya cuentan con otro establecimiento de Saks Global. Esa duplicación se produjo cuando el propietario de Saks Fifth Avenue compró su rival Neiman Marcus en 2024.
Saks es una cadena de grandes almacenes muy reconocida desde su fundación por ricos y famosos estadounidenses —incluidos actores de Hollywood de los años 50 como Gary Cooper y Grace Kelly— que tiene su principal local en la quinta avenida de Nueva York.
Como parte de su solicitud de protección de acreedores a mediados de enero, Saks Global está reestructurando su deuda y recortando gastos con el fin de salir del Capítulo 11 —que regula estos procesos en Estados Unidos— como una empresa más ágil y sólida financieramente. Su objetivo es recuperar marcas y compradores para competir más eficazmente con rivales como Bloomingdale’s, propiedad de Macy’s, y Nordstrom.
Los cierres permitirán a Saks Global “realizar inversiones que impulsen el crecimiento a largo plazo y la creación de valor”, afirmó el director ejecutivo de Saks Global, Geoffroy van Raemdonck, en el comunicado. “Las oportunidades dentro del mercado del lujo siguen siendo sólidas”, explica el directivo.
Quiebra voluntaria
La compañía anunció en enero que había obtenido un paquete de financiación de 1.750 millones de dólares (unos 1.500 millones de euros) incluyendo 1.500 millones de dólares de un grupo de tenedores de deuda senior garantizada y otros 240 millones de otros prestamistas.
El proceso judicial iniciado tiene por objeto dar a la empresa minorista de lujo margen para negociar una reestructuración de la deuda con los acreedores o encontrar un nuevo propietario. De no ser así, la empresa podría verse obligada a cerrar.
El grupo atravesó tiempos difíciles tras la pandemia de la Covid, ya que aumentó la competencia de las tiendas online y las marcas comenzaron a vender más artículos a través de sus propias tiendas.
El establecimiento original de Saks Fifth Avenue, conocida por sus marcas de alto lujo y por sus espectáculos de luces navideñas, fue inaugurado por el pionero del comercio minorista Andrew Saks en 1867.
La solicitud de quiebra voluntaria sembró la incertidumbre acerca del futuro de la moda de lujo en Estados Unidos. La compañía nombró a un nuevo consejero delegado en el momento de declarar en quiebra. El antiguo primer directivo de la cadena de grandes almacenes Neiman Marcus, Geoffroy van Raemdonck, sustituirá a Richard Baker, artífice de la estrategia de adquisición que endeudó a Saks Global.
Entre los acreedores no garantizados se encuentran varias marcas de lujo, entre ellas Chanel, con deudas por unos 136 millones de dólares, y Kering, propietaria de Gucci, con 60 millones de dólares, según recogió Reuters de la documentación presentada ante el tribunal. El mayor conglomerado de lujo del mundo, LVMH, figuraba como acreedor no garantizado con 26 millones de dólares. En total, Saks Global estimó que había entre 10.001 y 25.000 acreedores.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































