Bombas contra la cultura
Las bombas contra la Universidad de Navarra han estallado doblemente: en sus edificios y sobre las conciencias de todos los que estimamos la vida universitaria.No deja de ser criminal atentar contra material de archivo que acumula datos obtenidos y elaborados trabajosamente durante años, historias clínicas irrepetibles, preciosas conquistas científicas.
La universidad -y la de Navarra lo ha demostrado sobradamente- presta un servicio valioso a la sociedad. La vida y la cultura marchan estrechamente unidas y de un atentado contra ésta sólo cabe deducir un desprecio claro por aquélla. Desprecio al que ya nos vamos malacosturnbrando los españoles.
Personas físicas, bienes económicos y bienes culturales. La tercera modalidad del ataque terrorista empieza a inaugurarse. Ojalá no vaya a más su extraño gusto por la cultura y acabe volando sin remedio la catedral de Compostela o unos cuantos Goyas y Velázquez del Prado. /


























































