Kast respalda el despido de una alta funcionaria del ministerio de la Mujer enferma de un agresivo cáncer de mama
“La confianza no se dio”, explica el presidente chileno, católico, ultraconservador, para justificar la medida criticada transversalmente. “Más empatía”, le pide al Gobierno la presidenta del Senado, Paulina Núñez, de la derecha tradicional


El presidente de Chile, José Antonio Kast, ultraconservador, este martes ha respaldado la decisión de su ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín, de despedir a una alta funcionaria de la cartera enferma de cáncer. “La confianza no se dio”, explicó el mandatario, católico, para justificar su decisión que afectó a la directora del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG), Priscilla Carrasco, a la que se le pidió la renuncia no voluntaria en pleno tratamiento de cáncer de mama triple negativo, uno de los de mayor agresividad. “Es hecho lamentable, porque afecta la parte humana de una persona, pero nosotros tenemos que asumir con responsabilidad lo que es la gestión de un Gobierno, que vela por el bien de todos los chilenos”, aseguró Kast en la entrevista que concedió a la Asociación de Radiodifusores de Chile (Archi).
La ministra de la Mujer de Kast conocía el estado de salud de la funcionaria, porque Antonia Orellana, su antecesora en el cargo, se lo informó en la reunión de traspaso de mando antes del fin del Gobierno del presidente Gabriel Boric. Luego, la nueva ministra tuvo un encuentro con Priscilla Carrasco días después de su mastectomía. Orellana fue la que el lunes criticó de la decisión del Ejecutivo y se refirió al trabajo que había desempeñado Carrasco: “Encabezó la mayor expansión de atención a la violencia desde que existe ese programa, llegando al 90% de Chile”, escribió la ministra sobre la funcionaria de 47 años, a la que le fue diagnosticada la enfermedad a mediados del año pasado.
El presidente Kast insinuó que se encontraron irregularidades en el ministerio y que, de alguna forma, este hecho se relaciona con el despedido de la funcionaria enferma. “Hemos ido encontrando situaciones complejas que se irán comunicando paso a paso a la ciudadanía”, aseguró Kast, que ha ordenado una auditoría en el Gobierno para investigar a la Administración de Boric (2022-2026). “Chile merece conocer la verdad”, aseguró el 11 de marzo, cuando asumió la Presidencia de la República, en un discurso donde, en paralelo, hizo un llamamiento a la unidad. A casi tres semanas de asumir, sin embargo, la ciudadanía le ha comenzado a soltar la mano. Kast ha dilapidado su capital político: con la decisión de no contener el alza de precio de los combustibles y aplicar una política de shock -por lo que el aumento se traspasará a los ciudadanos sin gradualidad-, el presidente chileno ha perdido 14 puntos de respaldo desde que llegó al Gobierno (pasó de 57% a 43%, de acuerdo a la encuesta Cadem). La desaprobación, en tanto, creció 17 puntos y pasó de 34% a 51% en tres apenas semanas.
La decisión del Gobierno de despedir a la funcionaria Carrasco, que ocupaba el cargo de directora del SernamEG desde agosto de 2022, luego de ser seleccionada por Alta Dirección Pública (ADP) -por lo que no era una trabajadora de confianza de la Administración anterior- ha sido rechazada por mujeres de diferentes sectores políticos. La presidenta del Senado, Paulina Núñez, del partido de la derecha tradicional RN, aseguró: “Hay límites en política y en la vida. Da igual cómo hayan actuado ellos en su Gobierno, cómo la actual directora se haya desempeñado. Se debe revertir la decisión y no profundizar el dolor de una persona. Más empatía, más compasión”, aseguró la senadora.
Hay límites en política y en la vida. Da igual como hayan actuado ellos en su Gob, como la actual directora se haya desempeñado. Se debe revertir la decisión y no profundizar el dolor de una persona. Más empatía, más compasión. pic.twitter.com/PFEfp9BPVD
— Paulina NuñezUrrutia (@paulinanu) March 31, 2026
Karla Rubilar, que fue ministra de Desarrollo Social y Familia del segundo Gobierno de Sebastián Piñera (2018-2022), aseguró que “sacar a una Directora de SernamEG con cáncer de mama en tratamiento, en el Ministerio de la Mujer y en plena alerta oncológica, no es coherente. Pido sinceramente recapacitar”, escribió anoche. Fue apoyada por Evelyn Matthei, la candidata presidencial de la derecha tradicional chilena, que fue objeto de una campaña sucia en redes sociales en 2025, que ella atribuyó a Kast. La senadora de RN, María José Gatica, aseguró que la decisión “no es empática, humana ni cristiana”. Se dirigió a Marín: “No todo vale en política, ministra. La humanidad nunca se debe perder. Sé cómo golpea esta enfermedad, física y emocionalmente es muy duro. Sumarle otro golpe no es necesario”.
Pese a los múltiples llamamientos a reconsiderar la decisión, sin embargo, el Gobierno no echó pie atrás con el despido de la funcionaria. Es parte del relato de la actual Administración: mostrar carácter y decisión, en un estilo de liderazgo tradicional y masculino.
La polémica se ha generado en uno de los ministerios de mayor sensibilidad para este Gobierno, liderado por una ministra, Marín, que fue activista antiaborto. Kast la nombró en un gesto al Partido Social Cristiano (PSC), hoy disuelto, que defiende posiciones ultraconservadoras. Ella, en el ejercicio de su cargo, ha pedido que cesen las “caricaturas y prejuicios” en su contra.
En esta tercera campaña a la presidencia, Kast decidió estratégicamente no referirse a sus convicciones ultraconservadoras respecto de las mujeres. En los intentos anteriores, en 2017 y 2021, no escondió sus posiciones contrarias al aborto. Llegó a decir que iba a eliminar el Ministerio de la Mujer. En el proceso constituyente de 2023, que lideró el Partido Republicano de Kast, y fue rechazada por los electores, las mujeres le dieron la espalda en el plebiscito. Entre otros asuntos, el texto ponía en riesgo el derecho al aborto en tres causales con una norma que defendía la vida de “quien” está por nacer.
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