El debut público de la ministra de la Mujer de Kast: “Basta de caricaturas y prejuicios”
Judith Marín, activista antiaborto previo a su nombramiento, sostiene que una de las grandes deudas del “Gobierno feminista” de Boric es el empleo para las mujeres


La ministra de la Mujer y Equidad de Género del Gobierno de José Antonio Kast, Judith Marín, ha escogido un conversatorio con mujeres empresarias para debutar públicamente en el cargo que asumió el pasado miércoles. El nombramiento de la militante del Partido Social Cristiano, de 30 años, fue uno de los más polémicos, al tratarse de una activista contra el aborto de fuertes convicciones conservadoras. Este lunes recogió el guante de las críticas: “Ya basta de caricaturas de prejuicios. Yo soy ministra de Estado y voy a trabajar por todas las mujeres de Chile”. “Mi mayor convicción es servir, es el amor por Chile”, ha añadido. Consultada sobre la deuda que dejó la Administración de Gabriel Boric en su área, Marín ha respondido que “el Gobierno feminista” no pudo incorporar “realmente a las mujeres en el ámbito del trabajo”, en alusión al 8,5% de tasa de desempleo femenino en el trimestre octubre-diciembre de 2025, cifra que retrocedió 0,9 interanual.
En el encuentro organizado por el Instituto Chileno de Administración Racional de Empresas (Icare) ha descrito que la fotografía con que se encontró al asumir la cartera es de una brecha salarial entre hombre y mujeres de 24,4%, según el informe Zoom de Género 2025, elaborado por la Fundación ChileMujeres, la Cámara de Comercio de Santiago y el Observatorio del Contexto Económico de la UDP. “Y se vuelve mucho mayor cuando se tiene hijos, donde se habla del 29% de brecha salarial”, sostuvo, y añadió que la tasa de informalidad alcanza el 29%. Su principal desafío el revertir la cifra de desocupación femenina y la de brecha de género en materia salarial “y también entregar oportunidades a las mujeres para que podamos insertarnos en el mundo laboral sin dejar de lado, las que quieran, una vida familiar, maternal”. Para eso, impulsará alianzas público-privadas, donde se incentiva a las empresas a contratar mujeres y otorgarles sellos que las identifiquen, como el Sello Empresa Mujer, que certifica a las empresas lideradas por mujeres.
Los otros dos pilares de su ministerio serán la seguridad -enfocado en disminuir la violencia contra las mujeres- y reducir las listas de espera en atenciones oncológicas. Sobré cómo llevar a cabo sus propósitos, como fomentar la natalidad en un país donde nacen 1,03 hijos por mujer, muy por debajo del necesario para la estabilidad poblacional, no entregó detalles.
Marín, evangélica y criada en una zona popular de Santiago, es la primera universitaria de su familia. La profesora de castellano ha comentado este lunes que su madre, de 53 años, terminó el año pasado la enseñanza media y conoce de cerca lo que es capaz de hacer el esfuerzo y la meritocracia. En el pasado se mostró abierta a evaluar la eliminación del ministerio de la Mujer, o a fusionarlo. Sobre qué pasó para que se convenciera de que era importante que existiese la cartera, la ministra aseguró que su mandato es cumplir con la ley y que ha decidido mejorar lo que está y entregar respuestas a las mujeres en los tres ejes mencionados, “que van muy de la mano con el Gobierno de emergencia” con el que Kast hizo campaña, centrando su programa en seguridad, migración y economía.
Lo primero que va a hacer Marín en los 100 primeros días en el cargo es una auditoría interna, dictaminada por el presidente, para conocer la situación financiera e identificar si existe alguna irregularidad entre las cifras que le entregó el Gobierno de Boric y la realidad. Lo segundo será un trabajo interministerial junto con la cartera de Trabajo para desarrollar medidas en favor de la inserción de la mujer en el ámbito laboral y, tercero, “mejorar los programas” del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (Sernameg), particularmente el “4 a 7”, que entrega apoyo a mujeres en el cuidado de menores entre seis y 13 años, fomentando la coordinación con los municipios; y el de “mujeres jefas de hogar”, que busca fortalecer la autonomía económica y desarrollar habilidades, especialmente de las más vulnerables.
Un proyecto que quedó pendiente de aprobación durante la Administración de Boric fue el de sala cuna universal, que elimina el requisito de contar con 20 mujeres trabajadoras para acceder el beneficio, a través de un fondo solidario. La iniciativa no contó con los votos de las derechas en el Congreso. La nueva ministra de la Mujer no respondió qué le gustaría modificar del proyecto de ley, solo apuntó que debía ser riguroso en lo técnico y en el sistema de financiamiento -el Ejecutivo de Boric proponía una cotización obligatoria a cargo del empleador del 0,3% de las remuneraciones imponibles, administrada por el Fondo de Sala Cuna-. Las modificaciones, señaló Marín, “no van a ser robustas en cuanto a desarticular todo el proyecto de ley, porque sí tiene que ser una prioridad para nosotros y algo fundamental. Pero hoy (la piedra de tope) es el financiamiento”.
El proyecto de sala cuna universal es otro asunto que abordará Marín en su reunión de este martes con el ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomas Rau. La ministra remarcó la importancia de la iniciativa para avanzar en corresponsabilidad, la que, según ella, “es un tema tabú”, a pesar de que hay varias medidas aprobadas en los últimos años en esa línea, como el postnatal masculino o la ley Yo Cuido, Yo Estudio, que beneficia a madres y padres. “La corresponsabilidad se ha centrado en los cuidados de las mujeres y es una responsabilidad primero, de país, pero también de ambas partes”, señaló, lo que generó el aplauso de las empresarias presentes.
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