Una semana y un día de Administración restauradora de Kast
El Gobierno del presidente chileno arranca con la estrategia de ‘inundar la zona’ en diferentes frentes. Sobrevuela el aumento del precio de las bencinas


Queridos lectores,
José Antonio Kast es presidente de Chile y, en estos ocho días, han ocurrido tal cantidad de acontecimientos que pareciera que fueran ocho meses. El Gobierno actúa en diferentes frentes -en la frontera, retirando decretos de Contraloría, anunciando indultos a los uniformados condenados en el estallido social de 2019, etcétera-, aunque la principal apuesta es la gran ley que pretende aprobar en el Congreso, el Plan de Reconstrucción Nacional, un paraguas donde caben iniciativas de diferentes especie. Desde los límites a la gratuidad universitaria hasta la reducción del impuesto a las empresas, del 27% al 23%. Hace recordar a la Ley Ómnibus de Javier Milei.
Como hemos contado en EL PAÍS, la estrategia de copamiento de todos los espacios no se inventó en Chile ni con los republicanos. Se le atribuye a Steve Bannon -uno de los cerebros de la ultra norteamericana- y su modus operandi lo describió el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez en una columna en este periódico hace un año. “Los demócratas no importan”, dijo Bannon en 2018. “La verdadera oposición son los medios. Y la manera de lidiar con ellos es inundar la zona de mierda”.
¿Es capaz el Gobierno de mantener este ritmo imparable, con el que intenta mostrar la urgencia y necesidad de su Gobierno de emergencia? La sociedad civil, la oposición y los propios medios de comunicación, por cierto, deben redoblar esfuerzos ante el huracán Kast, decidido, además, a aplanar a la Administración de Gabriel Boric. En parte para intentar atajar las altas expectativas ciudadanas -un 57% lo apoya, según la encuesta Cadem- y en parte para comenzar, desde ya, a atajar el péndulo chileno, que hace que cada cuatro años haya alternancia política en La Moneda. Los republicanos quieren más de un cuatrienio.
Pero no hay que adelantar el juicio. El Gobierno, de claro corte restaurador, lleva apenas una semana y un día. Me explican que es necesario ver lo que pesará el pragmatismo en una situación difícil para cumplir las promesas o una fuga hacia adelante -la insistencia- que adelgazará su apoyo. El primer reto estará, probablemente, en los precios de los combustibles. El Ejecutivo, que insistentemente reitera que “no hay plata”, busca modificar el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), que suaviza las alzas internacionales a través de subsidios. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no ha explicado los alcances de estos cambios, lo que genera gran incertidumbre en estos días. Pero todo indica que las familias chilenas, ya estresadas para llegar a fin de mes, tendrán que enfrentar alzas importantes en gasolina o diésel de querer usar sus autos (en un país como Chile donde, con 18 millones de habitantes, hay siete millones de vehículos, un tercio de ellos en la capital, Santiago).
El mandato recién comienza.
Mis recomendados
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- Esta crónica del Premio Nacional de Periodismo 2015, Abraham Santibáñez, trata sobre el humor político como una larga tradición en crisis.
- En nuestra sección Datos de chef, Álvaro Peralta entrevistó a Patricio Cáceres, del restaurante Motemei: “No puedo pasar frente a una olla con arroz graneado sin robar una cucharada”, le dijo.
- El chileno Smiljan Radić, premio Pritzker 2026, concedió una entrevista a EL PAÍS donde aseguró: “No estoy conectado a las redes sociales y, gracias a ello, puedo elegir cómo perder tiempo”. Es del periodista Pedro Schwarze y la recomiendo.
Eso por hoy. Hasta la próxima semana, queridos lectores. Desde EL PAÍS Chile les enviamos un gran saludo ya en esta segunda mitad de marzo.
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