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Los partidarios de Kast celebran al nuevo presidente: “Acabar con la delincuencia es lo más importante”

En la Plaza de la Constitución de Santiago de Chile, cientos de seguidores ovacionan al mandatario y le piden que cumpla sus promesas

02:38
Chile inicia su era más conservadora con Kast
Seguidores de José Antonio Kast en la Plaza de la Constitución, este miércoles.Foto: Cristóbal Venegas | Vídeo: REUTERS

La estatua del socialista Salvador Allende (1970-1973), el presidente de Chile derrocado por el golpe de Estado el 11 de septiembre de 1973, ubicada en la Plaza Constitución, frente a La Moneda, ha quedado oculta detrás de una pantalla gigante que proyecta los festejos de los partidarios del mandatario José Antonio Kast, quienes la noche de este miércoles celebraron la toma de posesión del fundador del Partido Republicano, de la derecha extrema conservadora. Se han reunido, cientos de ellos, para escuchar el primer discurso del jefe de Estado, pronunciado desde el balcón del palacio presidencial.

La primera noche de Kast en La Moneda, donde vivirá con la primera dama, María Pía Adriasola, durante su período presidencial (2026-2030), ha sido una celebración masiva en la plaza junto a sus simpatizantes y colaboradores cercanos. Poco antes de su discurso, el mandatario, que fue ungido por la mañana en una ceremonia en el Senado, se fotografió con autoridades. Mientras, en la Plaza de la Constitución, cientos de seguidores lo esperaron para acompañarlo en su ascenso. María González es una de ellas, y llegó con una inquietud al festejo: “Él [Kast] tendrá un Gobierno difícil. Me preocupa la oposición que tendrá y que haya muchas protestas en su contra y hacerle la vida imposible a las nuevas autoridades, que haya un nuevo estallido social”.

González valora que el equipo de Kast, el presidente más derechista y conservador desde la recuperación de la democracia en 1990, no sean mayoritariamente militantes de partidos políticos. Y dice sobre el mandario: “Me gusta porque es sencillo, sincero y que pone primero a nuestro país”.

La fachada de La Moneda fue cubierta de banderas de Chile (unas con escudos, y otras sin ellos), y los colores patrios —blanco, azul y rojo— también fueron proyectados en el palacio presidencial.

Los simpatizantes del nuevo mandatario ondearon sus banderas chilenas y algunos llevaban bandas presidenciales que imitan la que estrenó este miércoles el presidente, con el escudo nacional en el centro, en color dorado. Ningún jefe de Estado, desde el retorno de la democracia, había incorporado el símbolo institucional; el último fue el dictador Augusto Pinochet (1973-1990).

Los asistentes se agolparon en una tarima, donde se encuentra Small Band, un grupo musical compuesto solamente por Carabineros de Chile. La banda tocó canciones de Selena, Gipsy Kings y Elvis Presley. El acto principal fue anunciado por uno de los uniformados: “Y ahora, con ustedes, el sargento Elvis”. Entre aplausos eufóricos, apareció en el escenario un policía disfrazado del rey del rock y cantando sus clásicos.

Muy cerca del podio ondeaba una bandera de Chile, con el escudo de Carabineros y una frase escrita: “Ni uno más”. Luis Fernández, de 48 años, uno de asistentes al acto, dice que tiene una sensación agridulce este miércoles: está contento de que Kast haya asumido el poder ejecutivo y, al mismo tiempo, siente tristeza debido a que un sargento segundo de Carabineros, Javier Figueroa Manquimilla, fue baleado en Puerto Varas, en la Región de Los Lagos, en el sur del país. Kast se refirió al uniformado gravemente herido (su diagnóstico médico es muerte cerebral). Lo hizo unas horas antes de que se trasladara al Congreso, en Valparaíso, para su investidura. “Cuando atacan a un carabinero nos atacan a todos nosotros y aquí va a haber un antes y un después, el que ataca a un carabinero ataca a Chile, ataca a la patria, nos ataca a nosotros. Y esto va a cambiar, porque lo vamos a perseguir, lo vamos a encontrar, lo vamos a juzgar y les vamos a aplicar todo el peso de la ley“, prometió.

“Tengo fe de que mejorará todo”

La promesa de mano dura contra la delincuencia es lo que llevó a Isabel Olivo, una pensionada de 63 años, a votar las tres veces que Kast se postuló a la presidencia. “¡Ojalá que cumpla todo lo que prometió! Acabar con la delincuencia es lo más importante, también quisiera que no dejara entrar a más migrantes por las fronteras. Tengo fe de que mejorará todo, aunque sé que será difícil porque lo dejaron sin plata. Por eso, hay el temor de que no cumpla sus promesas y si eso pasa, estaremos todos mal“, dijo.

Gladys Veas, de 60 años, estuvo casi todo este miércoles, en su silla de ruedas, frente a La Moneda para esperar la llegada del nuevo presidente. Es vecina de un barrio humilde del municipio de Pudahuel, en la Región Metropolitana de Santiago, donde —asegura— “cada migaja de pan se gana con el sudor de la frente”. Por eso, ella y su esposo, Orlando Rojas, dicen que sintieron molestia cuando supieron de los casos de corrupción, como fue el de los Convenios, una investigación que arrancó en junio de 2023, y que ensombreció la promesa de probidad del Frente Amplio, el partido de Gabriel Boric. “Ojalá acabe con la corrupción y los pitutos [contactos o favores personales] y que cumpla con todas sus promesas muy pronto”, dijo Veas.

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