El chavismo se abre a la privatización del petróleo con la reforma de ley de hidrocarburos
La propuesta fue aprobada en la Asamblea en la primera de las dos discusiones correspondientes. La oposición reclamó la falta de debate


Las perspectivas esperanzadoras sobre la economía en la Venezuela sin Maduro están atadas a reformas legales que el chavismo emprende con rapidez. El proyecto de reforma de ley de hidrocarburos ha entrado en discusión este jueves en la Asamblea como primer paso ineludible a la entrada de capitales extranjeros en la explotación y comercialización del crudo venezolano bajo la tutela de Estados Unidos. Una nueva etapa de distensión, apalancada en el negocio petrolero, que Washington ha negociado con el Gobierno venezolano luego del ataque militar y la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores el pasado 3 de enero.
Las principales modificaciones a la ley tienen que ver precisamente con abrir las puertas a la privatización en el sector y reducir los controles estatales, después de años de empeño chavista en centralizar la economía. Hasta el momento, el modelo de las empresas mixtas, en las que el Estado venezolano tenía una participación mayoritaria, era la vía de entrada a la industria petrolera permitida a la inversión extranjera. Ahora, con la reforma, se establece que empresas privadas domiciliadas en el país, en el marco de contratos suscritos con el Estado, puedan participar en el sector primario.
La reforma llega a una Asamblea Nacional que cuenta con una bancada minoritaria de dirigentes opositores con cierta resonancia. Se ha aprobado la primera discusión, de las dos que corresponden. Tras una lectura veloz del articulado, la bancada de Libertad, encabezada por el dirigente opositor Henrique Capriles, se abstuvo. Más temprano, antes de que iniciara la sesión, el diputado Stalin González había reclamado en un mensaje en sus redes sociales que su grupo parlamentario no había recibido la propuesta de reforma de la ley de hidrocarburos. “Hablan de convivencia, pero sus prácticas excluyentes y discriminatorias siguen intactas”, escribió en Instagram. A principios de la semana, los diputados opositores habían pedido en una rueda de prensa una discusión amplia de esta reforma. “Quisiéramos saber cuál es el alcance de los nuevos acuerdos energéticos y qué se quiere cambiar de la ley. No le tengamos miedo al debate petrolero en este país”, dijo Capriles.
Entre las modificaciones hay una que está relacionada con el porcentaje del 30% que corresponde al Estado venezolano por volúmenes extraídos de yacimientos. La legislación actual permite disminuirlo al 20% si se determina que un yacimiento maduro o de petróleo extra pesado, como los de la Faja del Orinoco, no es explotable económicamente con ese porcentaje de concesión. Pero el cambio propuesto por el Ejecutivo disminuye el porcentaje al 15% en el caso de que lo hagan empresas mixtas y se mantiene en 20% para empresas privadas.
También se ha permitido la comercialización directa del crudo a las empresas que lo estén explotando y se ha incorporado un artículo que señala que las controversias y dudas con esta norma pueden ser resueltas en tribunales locales y a través de mecanismos de mediación y arbitrajes independientes. Más allá de los tiempos de explotación, la propiedad de los yacimientos se reserva al Estado venezolano
El acceso al petróleo venezolano es una de las principales demandas de la Administración de Donald Trump y el chavismo está correspondiendo con celeridad. Los acuerdos entre Caracas y Washington ya se han concretado con una primera venta de crudo por 500 millones de dólares, de los que Venezuela ya ha recibido 300.

En una reunión con empresas petroleras organizada hace unos días por el magnate republicano, representantes de varias compañías petroleras mostraron su interés en invertir en Venezuela, pero también han exigido seguridad jurídica y política. En tiempos de Hugo Chávez, las expropiaciones de activos de Exxon Mobile y Conoco Phillips —a las que han seguido largos litigios que todavía enfrenta el país— ahuyentaron la inversión extranjera. Durante el gobierno de Maduro también se confiscaron empresas estadounidenses en otros sectores.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ya había adelantado que su objetivo era incorporar figuras de contratación con el sector privado previstas en la ley antibloqueo, un instrumento que ha permitido negociaciones, bajo acuerdos de carácter confidencial, con capitales privados cercanos al poder para la recuperación de empresas y sectores que el chavismo había nacionalizado y quebrado en años pasados.
Otras dos normas discutidas este jueves también se han aprobado de forma exprés. Están relacionadas con los derechos socioeconómicos y la agilización de trámites. Esta última da la potestad al presidente de la República de suspender, reducir, derogar cualquier tipo de trámites, leyes, resoluciones que contravengan la “aceleración y optimización” de procedimientos administrativos.
Cambios militares
Por su parte, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, anunció cambios en los mandos militares de la Fuerza Armada, luego de la incursión armada del Ejército de Estados Unidos que dejó 79 bajas militares, cuatro civiles y varias instalaciones castrenses y viviendas destruidas.
“Desde aquí, frente al pueblo de Venezuela, cumpliendo instrucciones precisas de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, llevamos a cabo y en todas partes de Venezuela, los nuevos nombramientos que se han decidido para la estructura de mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que no tienen otro propósito que el de darle continuidad a las unidades operativas de la fuerza”, dijo ante una formación de cadetes.
Los cambios se han oficializado, por el momento, para los jefes de las zonas de defensa integral de 14 estados y regiones del país. El anuncio lo hizo desde Fuerte Tiuna, una de las instalaciones más afectadas por los ataques y donde capturaron a Maduro y su esposa. Padrino aseguró que el mandatario es “prisionero de guerra” y dijo que, junto con Cilia Flores, “son libres de todos los cargos” que se le han imputado en una corte de Nueva York. “Han pasado 465 horas, 19 días, desde que sobre este mismo fuerte militar, sobre este mismo espacio donde nos encontramos en este momento, se cometió una agresión militar por parte de la primera potencia mundial nuclear letal del mundo”. El ministro aseguró que Venezuela fue usada por Estados Unidos como un “laboratorio” para realizar un “bombardeo sistemático, asistido por inteligencia artificial de más alto nivel nunca antes probado”.
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