Los médicos constatan que Bolsonaro sufre “un traumatismo craneal leve” sin secuelas
El expresidente vuelve a su celda tras salir al hospital para someterse a varias pruebas autorizadas por juez Moraes tras una negativa inicial

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, de 70 años, regresó este miércoles al hospital de Brasilia en que pasó ocho días internado estas Navidades. Esta vez el motivo es un golpe en la cabeza que se dio la madrugada del martes, mientras dormía. Se golpeó con un mueble junto a la cama en la celda donde cumple una condena de 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado. Al salir del hospital, sus médicos explicaron que sufrió un “traumatismo craneal leve”, sin que se hayan detectado secuelas o daños neurológicos.
El accidente no tuvo mayor gravedad y en un primer momento el juez Alexandre de Moraes negó la petición para volver al centro médico para revisar que todo esté bien, pero finalmente accedió.
El equipo médico del expresidente destacó, no obstante, que les llama la atención su actual cuadro de mareos, desequilibrio y oscilación de la memoria. Creen que puede deberse a los nuevos medicamentos que está tomando desde hace unos días para hacer frente a sus continuas crisis de hipo, por lo que aseguraron que seguirán su evolución de cerca en este sentido.
Bolsonaro se sometió a una tomografía, una resonancia magnética y a un electroencefalograma. El expresidente no perdió la conciencia en ningún momento y no pidió ayuda a los policías que custodian su celda. En la comisaría donde cumple condena hay un equipo médico de guardia a su disposición las 24 horas del día.
La caída sólo se conoció cuando por la mañana llegó la hora de la visita de su esposa, la exprimera dama Michelle Bolsonaro, quien avisó de lo ocurrido en sus redes sociales. El líder ultraderechista fue atendido allí mismo y un informe policial constató que había sufrido heridas leves que no requerían hospitalización.
No obstante, sus abogados insistieron en la “urgencia y gravedad” del cuadro y que debido a su historial clínico reciente había “riesgos inmediatos” a su salud. Finalmente, más de 24 horas después de la caída, Bolsonaro será examinado en el hospital.
El 1 de enero, Bolsonaro regresó a la comisaría de la Policía Federal donde cumple condena después de pasar ocho días ingresado un hospital privado de Brasilia para tratarse de una hernia bilateral en la ingle. Aprovechando que estaba internado, también le practicaron tres intervenciones menores para intentar mejorar sus continuas crisis de hipo, y ahora usa un aparato para respirar por las noches y evitar las apneas. Los problemas de salud de Bolsonaro derivan de la puñalada que recibió en el abdomen en 2018, que ya le ha obligado a pasar por el quirófano en ocho ocasiones.
Desde que empezó a cumplir condena en noviembre, sus abogados usan continuamente el argumento de su debilitado estado de salud para pedir que pase a prisión domiciliaria. El juez Moraes, no obstante, ha negado una tras otra todas las peticiones. En su última negativa, el magistrado destacó que, a diferencia de lo que alega su defensa, su cuadro clínico ha mejorado gracias a la realización de las últimas cirugías, como señala el informe de sus propios médicos.
Para el líder ultraderechista la opción de cumplir condena en casa es, al menos de momento, bastante complicada, debido a su historial de incumplimiento de medidas cautelares. El episodio más grave se produjo cuando intentó romper la tobillera electrónica que estaba obligado a usar en casa, algo que se interpretó como un intento de fuga y que precipitó su reclusión en la superintendencia de la Policía Federal, en Brasilia.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.










































