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Antioquia se consolida como el fortín nacional del Centro Democrático mientras el Pacto Histórico sube con fuerza

Los uribistas suman 7 de los 17 escaños en la Cámara, al tiempo que el petrismo se instala como segunda fuerza en un departamento en el que el centro desaparece

Propaganda de la campaña de Centro Democrático, en Medellín, el 25 de febrero.MARIANO VIMOS

En Antioquia, fortín de la derecha en Colombia, el uribismo se mantiene con fuerza. Una vez más, el Centro Democrático se ha consolidado como el partido más votado en el departamento, según el preconteo de votos de las elecciones legislativas del pasado domingo. La formación política liderada por el expresidente Álvaro Uribe recabó allí más de 744.000 votos para el Senado, un aumento del 74% con respecto a los comicios de 2022. Un incremento similar tuvo el sufragio a la Cámara de Representantes, en la que mantienen una clara hegemonía: de los 17 escaños que se reparten, han conseguido 7. Aunque la derecha se mantiene dominante en el departamento, el Pacto Histórico de Gustavo Petro se convierte en la segunda fuerza en la Cámara con tres asientos ante un crecimiento exponencial en votantes.

El poder regional del uribismo es tan fundamental que casi 1 de cada 4 de los votos que recibió el partido a nivel nacional, para Senado y Cámara, salió de Antioquia. El más votado a la cámara baja fue Andrés Guerra, que obtuvo 114.000 votos. Actualmente es senador y fue considerado por el partido como la “persona más idónea” para acrecentar la supremacía política del partido encabezado por el expresidente antioqueño Álvaro Uribe en el departamento. Al Congreso lo acompañarán figuras como el actual representante Jhon Jairo Berrio, la exdiputada Ana Ligia Mora o el exalcalde de El Santuario Juan David Zuluaga. El bloque uribista lo completan José Gregorio Orjuela, Melissa Orrego y Óscar Darío Pérez.

El representante electo Zuluaga valora la jornada electoral como “totalmente histórica”. “Antioquia le cumplió al uribismo porque el uribismo le ha cumplido a Antioquia. Los votantes vieron que somos un partido serio, no como los conservadores y liberales que se volvieron aliados del Gobierno. Hubo un castigo por la falta de coherencia”, ha señalado en una conversación telefónica. La derecha, además, sumó otros 252.000 votos en las listas de Creemos, movimiento fundado por el alcalde de Medellín, Federico Fico Gutiérrez, y Salvación Nacional, partido que avala al candidato presidencial de ultraderecha, Abelardo de la Espriella.

En el segundo puesto, en tanto, se ubica el izquierdista Pacto Histórico, que obtuvo una votación histórica: consiguió 394.000 votos, un 75% más que en 2022. Es una cifra aún más significativa si se tiene en cuenta que el departamento elige tradicionalmente a los partidos de derecha y que hace cuatro años se ubicaba por debajo de uribistas, conservadores y liberales.

El impulso del petrismo se refleja en buena medida a la campaña que hizo Hernán Muriel, un influencer y fundador de Cofradía para el Cambio, que describe como un “medio de comunicación digital alternativo, independiente y crítico”, y que tiene casi 1 millón de seguidores en Facebook. El Pacto, que eligió tener una lista cerrada, también consiguió asientos para Verónica Estrada y para el ya representante Alejandro Toro.

Muriel hace un diagnóstico de los resultados de su partido: “Son la demostración de que algo está cambiando en la cultura política de Antioquia. Hace 20 años era impensable lo que conseguimos el domingo y es algo que recibimos con mucha gratitud”. El representante electo señala en una llamada que fueron varios los factores para el éxito del progresismo: la incidencia del Gobierno nacional en la dinámica política y social antioqueña y el “ejercicio de la comunicación alternativa para deconstruir los imaginarios sociales”.

La Cámara de Antioquia tendrá también un nuevo partido. Creemos, el movimiento fundado por el alcalde Gutiérrez, consiguió debutar en sus primeras elecciones nacionales con dos representantes. Luis Guillermo Patiño, exsecretario de Educación de Medellín, y Simón Molina, exconcejal del Centro Democrático, ocuparán los escaños. La apuesta de los de Fico era arriesgada: tras haberse establecido con fuerza en el Concejo medellinense y en la Asamblea antioqueña, apostaban por dar el salto a la política nacional respaldados por el ultra De la Espriella. La jugada salió a medias. Aunque consiguieron entrar en la Cámara, se quedaron lejos de irrumpir en el Senado, al haberse quedado solo con el 1,17% del umbral, lejos del 3% mínimo.

Entre los perdedores del domingo están los dos viejos partidos tradicionales que dominaron al país por un siglo y medio. Liberales y conservadores cayeron en paralelo de tres a solo dos escaños. De acuerdo con El Colombiano, las cúpulas regionales de ambas formaciones políticas llegaron inquietas a la cita electoral del domingo por la posibilidad de que los escándalos impactaran en la votación.

Por el lado del Partido Conservador, se cernía la polémica por el hallazgo —a cinco días de las elecciones— de 145 millones de pesos en efectivo y material de campaña del candidato conservador al Senado Daniel Restrepo en manos de un escolta del secretario de la Cámara. Restrepo era el candidato de Carlos Trujillo, actual senador antioqueño y el más cercano al oficialismo de su partido. Los conservadores consiguieron 203.000 votos, más de 100.000 menos que hace cuatro años. Los escaños los obtuvieron el exdiputado Jaime Cano y el ya representante e impulsor de la llamada bancada provida, Luis Miguel López.

En el ala liberal, acechaba el escándalo del exsenador Julián Bedoya, un barón electoral que se enfrenta a un juicio por supuestamente haber obtenido de manera irregular su título de abogado en la Universidad de Medellín. Pese a la polémica, Bedoya consiguió que sus dos candidatos entrasen al Congreso: María Eugenia Lopera al Senado y Diver Franco a la Cámara. El otro liberal que consiguió un asiento en la Cámara fue Camilo Gómez.

El último escaño de los 17 que reparte Antioquia en la Cámara se lo quedó Nataly Vélez, que se lanzaba por una coalición variopinta liderada por el Cambio Radical y otros partidos como la U, Verde Oxígeno y el ultraconservador Salvación Nacional. Vélez, que fue concejal en Medellín por el uribismo, ahora izaba la bandera de Vargas Lleras en el departamento y consiguió vencer a la cabeza de lista de la coalición y actual representante, Mauricio Parodi.

Con estos resultados, queda totalmente desaparecido el centro en Antioquia. La Alianza Verde pierde sus dos curules. El exbasquetbolista Juan Camilo Londoño, actual representante, no consiguió arrastrar su lista, que quedó por debajo del umbral. También queda por fuera la coalición de centro Dignidad y Compromiso, que lideraba el candidato presidencial Sergio Fajardo.

Las respectivas celebraciones en el Centro Democrático y en el Pacto Histórico demuestran que las sombras de Uribe y Petro también marcan la división entre derecha e izquierda en las elecciones de Antioquia.

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