Ir al contenido
_
_
_
_

La Arquidiócesis de Bogotá admite que no investigó la denuncia de acoso sexual contra el cardenal Rubiano

La institución alega que el purpurado “carecía de facultades mentales” para ejercer su derecho a la defensa

Cardenal Pedro Rubiano Sáenz en una fotografía sin datar.Arquidiócesis de Bogotá

EL PAÍS puso en marcha en 2018 una investigación de la pederastia en la Iglesia española y tiene una base de datos actualizada con todos los casos conocidos. Si conoce algún caso que no haya visto la luz, nos puede escribir a: abusos@elpais.es Si es un caso en América Latina, la dirección es: abusosamerica@elpais.es

───────────

La Arquidiócesis de Bogotá reconoció formalmente que recibió una denuncia de acoso sexual contra el difunto cardenal Pedro Rubiano Sáenz y que se abstuvo de iniciar un proceso canónico en su contra. La admisión consta en una respuesta escrita enviada a EL PAÍS y firmada por monseñor Alejandro Díaz García, director de la Oficina para el Buen Trato de la Arquidiócesis. La institución justifica la decisión en que Rubiano “carecía de facultades mentales” en el momento en que se tramitó la denuncia, lo que, a su juicio, hacía imposible garantizarle “el derecho a la defensa”. El cardenal murió en 2024, tres años después de que la denuncia ingresara formalmente al sistema interno de la Iglesia.

La respuesta de la Arquidiócesis alude directamente al caso de un hombre que se identifica como Andrés, quien habló con EL PAÍS como parte del dosier que este diario entregó al Vaticano sobre denuncias de abusos en la Iglesia en América Latina. Ese informe, de más de 100 páginas, recoge 21 testimonios con acusaciones contra 24 clérigos y laicos en ocho países de América. Colombia es el país con más casos: ocho testimonios que señalan a 13 sacerdotes y religiosos. Es el sexto informe de este tipo que EL PAÍS entrega en la Santa Sede —los cinco anteriores corresponden a España, con 841 testimonios— y en él no se revela la identidad de las víctimas, aunque el diario la facilitará a las autoridades eclesiásticas si abren una investigación y los interesados dan su consentimiento.

Después de hablar con EL PAÍS, Andrés amplió su testimonio en Caracol Radio, donde reveló nuevos detalles sobre un proceso que se extiende por más de dos décadas. Según relató, intentó presentar su denuncia directamente ante el Vaticano en el año 2000, sin recibir ninguna respuesta. Más de veinte años después, en 2021, retomó el proceso de manera formal cuando supo que la Arquidiócesis de Bogotá había creado la Oficina para el Buen Trato, un despacho específicamente diseñado para atender este tipo de casos. Andrés también afirmó haber contactado al nuncio apostólico, a varios periodistas y a otros denunciantes, sin que ninguna de esas gestiones produjera avance alguno.

Rubiano Sáenz fue el eclesiástico católico colombiano de mayor rango en las últimas décadas. Nacido en Cartago (Valle del Cauca) en 1932, fue arzobispo de Bogotá y primado de Colombia entre 1994 y 2010, y cardenal desde 2001, cuando el papa Juan Pablo II lo elevó a ese rango. Durante su arzobispado fue también presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia en dos períodos y participó en el cónclave que eligió a Benedicto XVI en 2005.

Tres frentes, un resultado

En su respuesta escrita, la Arquidiócesis detalla que su protocolo de atención a víctimas contempla tres frentes de acción. El primero es la atención humana: acompañamiento psicológico y espiritual a la persona, escucha activa e información permanente sobre el estado de su caso. La Oficina para el Buen Trato afirma haber ofrecido esa atención a Andrés.

El segundo frente es el curso civil, que la arquidiócesis describe como la obligación de “notificar el caso con prontitud a las autoridades civiles competentes”. La institución señala que presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación en mayo de 2021.

El tercer frente, el más relevante para efectos del proceso interno, es el curso canónico. Fue precisamente en este ámbito donde el caso encontró su techo: tanto el Tribunal Eclesiástico como la Congregación para la Doctrina de la Fe —el organismo vaticano encargado de los casos de abuso— determinaron la imposibilidad de proceder, con el mismo argumento: la incapacidad del acusado de ejercer su derecho a la defensa. Rubiano falleció en 2024.

La respuesta de la Arquidiócesis demuestra que Andrés presentó su denuncia de manera formal hace más de cinco años y que en el trámite interno de la iglesia no hubo un avance sustantivo que pudiera acercarle a alguna forma de justicia o de verdad sobre lo que vivió.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_