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Análisis

Eutanasia a los hipopótamos o cómo desactivar una bomba de tiempo 

Los hipopótamos causan 500 muertes al año en África. En Colombia, por gracia de algún milagro, no ha habido víctimas fatales, pero sí se han registrado graves accidentes con humanos

Fotografía sin fecha específica de toma cedida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia de un hipopótamo en una zona rural de Colombia. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia (EFE)

Aún después de muerto Pablo Escobar dejó una bomba de tiempo en Colombia. Los cuatro hipopótamos que trajo de África en un avión privado en los años 80 se terminaron por convertir en un enorme problema ambiental, social y ahora una tremenda discusión política en el país. Cuatro décadas después, los hipopótamos no solo se reprodujeron en Puerto Triunfo, la tierra donde el narcotraficante construyó la hacienda Nápoles, sino que andan libres por la cuenca del río Magdalena entre pescadores y campesinos de seis departamentos. Ya no se trata de cuatro exóticos animales que se sumaron al Arca de Noé de Escobar con jirafas y rinocerontes;los estudios científicos más conservadores indican que hoy son 160 hipopótamos, mientras los más atrevidos hablan de 200.

Esta semana, el Gobierno de Gustavo Petro decidió escuchar por fin a la comunidad científica que venía alertando hace años sobre la reproducción descontrolada y el riesgo ambiental que causan en los ecosistemas y a especies nativas, como el manatí y la tortuga de río. Con base en un estudio del Instituto Humboldt que el Gobierno tenía en sus manos desde 2023, la ministra del Medio Ambiente autorizó la muerte de por lo menos 80 ejemplares. Casi al filo del fin de su mandato se la jugó por una medida impopular pero ajustada al enorme problema de esa herencia, aunque usando un eufemismo para hablar de caza controlada.

Desde Bogotá, los animalistas pusieron el grito en el cielo y, una vez más, aparecieron personas con ideas mágicas como su traslado a santuarios, algo que se ha intentado sin éxito porque ningún país aceptó acoger a esta especie invasora. El país lleva años decidiendo si esterilizar o matar a los hipopótamos de Escobar y los gobiernos oscilaron la inacción que los dejó reproducir, la castración química o la caza, como ocurrió conel famoso hipopótamo Pepe, hasta el intento de traslado a México que pagaría una producción cinematográfica.

La discusión pública se ha puesto en el plano animal y ambiental, pero poco se habla de los riesgos para las personas. Los hipopótamos causan 500 muertes al año en África. En Colombia, por gracia de algún milagro, no ha habido víctimas fatales, pero en los últimos años se registraron varios accidentes con humanos en la región del Magdalena Medio. En uno de ellos, la persona recibió un mordisco y quedó con problemas siquiátricos; en otro, atacaron a un hombre que quiso robarse una cría para venderla- algo que viene ocurriendo con frecuencia-; y en el más conocido, se presentó un choque entre una persona en moto y un hipopótamo.

Wilther López,Chocolate,un guardabosques de Puerto Triunfo los conoce bien y ha trabajado desde sus inicios en el parque temático de Nápoles, dice que la noticia les produce una sensación dual: se acostumbraron a vivir con ellos y esperan que no se descarten otras medidas. Pero también saben que es el momento de actuar: “la verdad es que estos animales se salieron de control y están en el río Magdalena donde van a poder crecer más rápidamente”, cuenta y envía una foto de un hipopótamo en un corral que él ayudó a construir. “Acá hemos convivido con ellos, uno se los encuentra en el camino y huyen, pero es porque están en tierra; en el agua es otra cosa, es su hábitat y se defienden. Esa es la preocupación también, en el río pueden coger un pescador voltear una canoa y pasar a mayores”.

Chocolate conoció a Pepe, recuerda cómo ese famoso hipopótamo mató a otro en una pelea y ha participado en capturas de hipopótamos para castrarlos. “Conozco la complejidad de las capturas. Tal vez se pueda hacer algo con los que están alrededor de la Hacienda Nápoles, crear un perímetro, encerrarlos y hacer una plataforma de avistamiento como proyecto turístico que permita ingresos para mantenerlos (comen 70 kilos de pasto al día); el problema es con los que ya se salieron de control en el río Magdalena”, concluye desde la zona.

El plan de la eutanasia a los 80 hipopótamos se proyecta para el segundo semestre del año cuando el país estará en modo elecciones y Mundial. Sea quien sea el nuevo mandatario o mandataria, la bomba de tiempo tendrá que ser desactivada por ese nuevo Gobierno.

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