El MeToo del periodismo colombiano: la caída de una muralla de silencio
Las denuncias de acoso sexual contra dos presentadores de Caracol TV detonaron una avalancha de testimonios que expuso patrones sistemáticos encubiertos y dejó gravitando una pregunta incómoda: ¿cuánto tiempo llevaban sabiéndolo quienes tenían el poder de actuar?


¡Buenos días!
Esta semana, un grupo de mujeres empujó y derribó una muralla de silencio construida durante años en los medios de comunicación en Colombia. Tras una serie de denuncias de acoso sexual en Caracol Televisión contra los presentadores y periodistas Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego, hecho que el canal admitió en un comunicado, se desató una avalancha de denuncias que rápidamente se convirtió en un poderoso movimiento bajo el #Yotecreocolega, lo que parece ser solo el inicio de un Me Too en el país.
Los testimonios de periodistas de distintos medios se apilaban en redes sociales y repetían patrones similares: hombres con poder intimidando, tocando, besando sin consentimiento y maltratando cuando las periodistas decidían confrontarlos. Acorralando a las colegas en pasillos, en carros y durante misiones periodísticas. En la mayoría de los casos el agresor escalaba y ascendía en los medios y ellas terminaban por irse de esos empleos, eran despedidas cuando intentaban empujar la muralla y acaban decepcionadas del oficio periodístico con el que tanto soñaron. Abrumaba y dolía admitir de forma masiva que no se trataba de algo nuevo, ni de un “fantasma”; el acoso era de carne y hueso y a menudo, a la vista silenciosa de muchos. Al cierre de este boletín, Caracol informó que desvinculaba a los presentadores para “proteger la integridad de las personas involucradas y sus familias”. Ambos eran rostros conocidos de los informativos durante varias décadas.
Por eso, aunque se celebra la decisión del canal de establecer protocolos y desvincular a los denunciados, aparecen preguntas: ¿hace cuánto se sabía y por qué no se actuó antes? Lo mismo para la Fiscalía General de la Nación, en cabeza de Luz Adriana Camargo que tras la avalancha mediática, anunció que investigará el caso y abrió el correo electrónico denuncia.acosofiscalia.gov.co para recibir las denuncias: ¿por qué hasta ahora? Y ¿cómo hará el seguimiento de los casos? Preguntas que caben también para el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, que afirmó que irá a fondo con las denuncias de Caracol, pero no se ha pronunciado aún sobre las quejas de acoso laboral que denunciaron en 2024 dos exdirectoras de programas del canal público RTVC.
Sobre el gerente de RTVC, Hollman Morris, la fiscal general también anunció novedades en el caso de injuria y calumnia que él instauró contra la activista Lina Castillo. Tras una carta que firmamos más 102 mujeres periodistas, escritoras y columnistas bajo el #NoalPactodeSilencio pidiendo evitar la revictimización y persecución de la activista, Camargo reasignó el caso a la fiscalía tercera delegada ante la Corte Suprema de Justicia porque encontró que la investigación solo se ocupó de la denuncia de Morris contra Castillo, y “en cambio, nunca abordó la denuncia que a través de los medios de comunicación diera a conocer ella, relativa a actos de acoso laboral y sexual, lo que desdice de la protección reforzada a la que se refiere la Corte”. La fiscal anunció también que ahora— quizá por el escándalo en medios— se tendrá que aplicar el enfoque de género.
Otras noticias

La segunda noticia de la semana es el terrible accidente de un avión de la Fuerza Aérea Colombiana en Putumayo, que dejó 69 muertos y se convirtió en una nueva batalla electoral con cruce de acusaciones.
Casi al tiempo que un grupo de campesinos salvaba heroicamente a los soldados y los transportaba en motos a hospitales, el presidente Gustavo Petro tuiteaba sobre las posibles causas del accidente sin que haya todavía una investigación.
“En el año 2020 compraron una chatarra y se cayó, vamos a ver por qué”, dijo después de lamentar las muertes. La candidata presidencial de la derecha, Paloma Valencia, lanzaba un manto de duda sobre el estado y la manutención de las aeronaves de la Fuerza Pública y el mandatario contra atacaba señalando al expresidente Iván Duque y a Juan Daniel Oviedo, fórmula de Valencia. “Hay que averiguar quién fue el contratista y por qué se le ocurrió a Duque comprar chatarra”, escribió Petro en otro de sus tuits que luego respondió el expresidente Duque. Todo esto sobre el llanto fresco de las familias de los soldados y con la investigación aún por comenzar.
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