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Mhamed Hali, abogado y defensor de los derechos humanos en el Sáhara Occidental: “Cualquier propuesta de solución al conflicto que no sea respaldada por el pueblo saharaui es ilegítima”

El doctor en Derecho Internacional Humanitario, ganador del premio Front Line Defenders 2025, trabaja por mejorar la situación de los presos políticos encerrados en prisiones marroquíes

Mhamed Hali, abogado y defensor de los derechos humanos en el Sáhara Occidental

“Las potencias europeas le están dando luz verde a Marruecos para seguir vulnerando los derechos del pueblo saharaui”, denuncia Mhamed Hali (El Aaiún, 38 años), doctor en Derecho Internacional Humanitario y defensor de los derechos humanos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Se refiere a que en octubre pasado, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que sitúa el plan de autonomía elaborado por Rabat como base de las negociaciones para encontrar una solución al conflicto, lo que, a su juicio, vuelve a dejar “fuera de la ecuación” los intereses reales de los saharauis.

Hali creció escuchando historias sobre las violaciones cometidas contra su pueblo desde que en 1975 Marruecos se anexó una parte del Sáhara Occidental tras una invasión militar, después de que España se retirara poniendo fin a su colonia. En 2004, junto con otros activistas universitarios, creó la Liga para la Protección de los Presos Saharauis como respuesta a la intensificación de arrestos de defensores de los derechos humanos por parte de las autoridades marroquíes. En 2007 fue arrestado y torturado durante varios días sin juicio y posteriormente ha sufrido varias agresiones. Pero lo peor que le han hecho, dice Hali, es privarlo de ejercer su profesión, cuando el Colegio de Abogados de Agadir rechazó su petición de ingreso, pese a haber aprobado el examen y por instrucciones, según dice, de los servicios de seguridad de Marruecos.

A pesar de las amenazas que ha recibido, Hali, galardonado con el premio Front Line Defenders 2025 para defensores de los derechos humanos en peligro, no planea dejar de trabajar. Así lo ha afirmado en la entrevista con este diario en un hotel en Madrid, a donde viajó el pasado diciembre para participar en el XII Congreso de Derechos Humanos de la Abogacía Española.

Pregunta. En octubre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución que renueva por un año más la misión de la ONU en la región (MINURSO), pero que establece que el plan de autonomía de Rabat será la base de todas las negociaciones encaminadas a resolver el conflicto. ¿Qué significa esto para la población saharahui?

Respuesta: Cualquier propuesta de solución al conflicto que no sea respaldada por el pueblo saharaui es ilegítima. Las violaciones de los derechos humanos han aumentado en los últimos años por el apoyo que está recibiendo Marruecos desde las potencias europeas. Igual ocurre con la última sentencia que ha dictado el Tribunal Europeo, en la que seguimos sin ser reconocidos como los únicos interlocutores legítimos. Sabemos que Europa ha seguido negociando con Marruecos para intentar conservar acuerdos comerciales.

P. ¿Los efectos de esta resolución ya son visibles en los territorios ocupados?

R. Nosotros lo medimos con el parámetro de los derechos humanos y hemos observado que desde octubre han empeorado las cosas. Recientemente, jóvenes universitarios fueron detenidos en El Aaiún por manifestarse en el Día de los Derechos Humanos, los activistas viven amenazados, hay presos políticos y los miles de refugiados saharauis en los campamentos de la provincia argelina de Tinduf ―que viven en condiciones deplorables y dependen totalmente de la ayuda humanitaria― aún no tienen adónde ir. Es como si Marruecos estuviera interpretando la resolución como un permiso para continuar con la ocupación.

Cualquier propuesta, sea de autonomía o de cualquier otra cosa, que no pase por nosotros, es ilegítima

P: ¿Cuál es la situación de los presos políticos en las cárceles marroquíes?

R: Viven en situaciones infrahumanas, algunos incluso con problemas médicos, sin posibilidad de ser visitados, ni siquiera por sus propias familias. Varios se enfrentan a penas de cadena perpetua, acusados de reclamar independencia y justicia. Las 31 personas que están encerradas actualmente son el reflejo más inmediato de la violación de los derechos de los saharauis.

P: ¿Qué función cumple la Liga de Protección de los Presos Políticos Saharauis?

R. Junto a varios activistas compañeros de la universidad creamos la Liga en 2004, porque el Gobierno marroquí comenzó a detener y encerrar a todo el que protestaba. Hoy somos una asociación, considerada ilegal en Marruecos, que se dedica a establecer contacto con las familias de los presos y a obtener información lo más actualizada posible para ponerla al alcance de medios de comunicación. También se dedica a conseguir abogados internacionales.

Cuanto más se sepa sobre el tema, más pronto podremos ejercer nuestro derecho a existir

P. Usted es uno de los ganadores de la última edición del premio Front Line Defenders. ¿Qué significa este reconocimiento?

R. Lo más importante es que pone el foco de atención en la zona y en el peligro que sufren las personas. Este premio hace que se garantice una especie de protección, una oportunidad para no sentirnos aislados y desprotegidos. Hace que la prensa hable de la realidad. Cuanto más se sepa sobre el tema, más pronto podremos ejercer nuestro derecho a existir y a expresarnos libremente.

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