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Irán desafía a la potente Armada de Estados Unidos en una batalla naval asimétrica en el Golfo

El control iraní del estrecho de Ormuz, un flanco vulnerable a posible ataques con drones o lanchas rápidas, y el riesgo al minado de las aguas, dificulta la entrada en acción de las fragatas estadounidenses para proteger a los cargueros

Carguero dañado este miércoles por un ataque iraní frente a la costa sur de Irak.Mohammed Aty (REUTERS)

El vídeo dura 40 segundos. Una lancha motora enfoca uno de los costados del buque petrolero Safesea Vishnu, frente a la costa de Umm Qasr, en el sur de Irak. Es la medianoche del miércoles. El agua está tranquila. Una fuerte explosión, seguida de otra, probablemente generada por la primera, provoca un incendio en el buque y levanta una enorme columna de humo. Es un ataque. La pequeña embarcación que graba la escena aguarda unos segundos hasta emprender la marcha a toda velocidad hacia el noreste, en dirección a Irán. Durante ese instante, uno de los tripulantes grita: “Alá es el más grande. Destrucción de un petrolero estadounidense en la zona norte del golfo Pérsico. ¡A tu servicio, Jameneí!”. Cuando la cámara capta la proa en llamas del Safesea Vishnu, a su lado asoma otro carguero, el Zefyros. Las dos embarcaciones estaban haciendo un trasvase de carga de una a otra. El portavoz de la lancha se identifica como miembro de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica, puntal militar del régimen iraní. Unas horas después, el precio del barrio de crudo Brent superaba los 100 dólares.

El mayor despliegue naval de Estados Unidos desde la invasión de Irak de 2003 ha diezmado a la Armada de la República Islámica de Irán. Washington ha enviado a Oriente Próximo a cerca del 40% de sus barcos operativos (16 buques de guerra más los portaviones USS Gerald Ford y USS Abraham Lincoln). Según el parte de guerra difundido este jueves por el Centcom (Mando Central estadounidense con competencia en esa región), desde el 28 de febrero se han destruido alrededor de 60 fragatas iraníes. Una muestra de fuerza excepcional que, no obstante, resulta insuficiente ante la represalia asimétrica de Teherán, como ha puesto en evidencia el ataque perpetrado en la noche del miércoles frente a los puertos de Irak.

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Estas son las imágenes de la destrucción de un petrolero de EEUU en el Golfo Pérsico
Imágenes de la destrucción de un petrolero de EEUU en la zona norte del Golfo Pérsico difundidas por Combatientes de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica.Foto: Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica | Vídeo: EPV

El análisis de las imágenes del vídeo y los destrozos causados en el Safesea Vishnu apuntan a que los atacantes utilizaron un dron naval para hacer saltar por los aires el casco. La explosión dañó de una tacada los dos cargueros, situados en paralelo. Una táctica poco convencional utilizada con gran éxito por la Marina ucrania para hacer frente a la potente Flota del mar Negro rusa.

El precio además por inutilizar un navío —se desconoce el tipo y complejidad de los aparatos bomba navales que usa Irán, pero los más sofisticados en el arsenal ucranio rondan los 250.000 dólares— es bajo en relación con el gran varapalo que se lleva el mercado de comercio de crudo del que depende Occidente. Más si cabe a tenor del objetivo: según los registros de la publicación especializada en tráfico marítimo Lloyd’s List, el carguero alcanzado es, en efecto, propiedad de la empresa estadounidense Safesea Group.

Al sur de Irak, las aguas del Golfo siguen su curso hacia el estrecho de Ormuz, corazón de la actual batalla librada entre Estados Unidos e Israel contra el régimen iraní. Su nuevo líder, Mojtaba Jameiní, reafirmó este jueves su intención de mantener cerrado el paso marítimo, bajo control de facto de las fuerzas armadas iraníes —al otro lado del estrecho, en la orilla oeste, se localiza Omán, sin capacidad para contestar la supremacía iraní en la zona—. Por aquí navega en torno al 20% del crudo que se comercia en el mundo. Sus vendedores son países vecinos del Golfo aliados de Estados Unidos y, por tanto, en el punto de mira hoy de Teherán. Desde el inicio de la ofensiva israelo-estadounidense, el tráfico está prácticamente bloqueado, con cientos de buques a la espera a ambos lados del estrecho.

Irán tiene la iniciativa en Ormuz, mientras Estados Unidos no sabe cómo salir del atolladero y librar una batalla marítima sin mucho parangón, tanto por las armas en uso como por los recursos en juego. La zona más ancha del estrecho mide algo más de 30 kilómetros, pero la vía de navegación no llega a los cuatro, un espacio reducido y vulnerable para montar una escolta que garantice el tráfico. “Los buques de defensa tendrían muy poco tiempo para reaccionar ante una amenaza inminente”, apunta Mike Plunket, analista de la firma Janes Intelligence. Según sus cuentas, hay unos 400 buques mercantes en espera de paso. La Armada estadounidense podría proporcionar unos ocho destructores a corto plazo para servir de escolta. Resultado: es posible formar convoyes pequeños, con quizás cuatro o cinco buques mercantes protegidos por dos destructores.

Más allá del riesgo y el tiempo que ese dispositivo requiere, sería insuficiente para estabilizar los precios del barril de crudo —a lo que habría que añadir posibles subidas de tarifas de las aseguradoras de los cargueros, algo de lo que tienen experiencia en los puertos del mar Negro—. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, tras varios mensajes contradictorios a principio de semana, manifestó este jueves que su país no está “preparado” para poner en práctica una escolta marítima, aunque sí quizá a final de mes.

Plunket recuerda además que, si bien la Armada iraní puede haber sido reducida notablemente, Teherán cuenta en su arsenal de guerra asimétrica con las llamadas embarcaciones de ataque costero rápido, una flotilla de naves de pequeño tamaño y gran velocidad bajo control de la Guardia Revolucionaria. Son estas lanchas, armadas con ametralladoras y lanzacohetes, similares a la que aparece en el vídeo del ataque al petrolero Safesea Vishnu, las que el régimen utiliza a modo de enjambre para atosigar y encimar a grandes buques en el Golfo.

La nota enviada este jueves por el Centcom cifraba en alrededor de 30 los buques minadores iraníes dañados o destruidos en estas casi dos semanas de guerra. El propio presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó este miércoles con atacar con fiereza si sus militares encontraban una sola mina en las aguas del Golfo, algo que ya hizo su correligionario Ronald Reagan a finales de los ochenta después de que el USS Samuel B. Roberts chocara con una de estas bombas en las mismas aguas. Según la información de CNN y CBS, la Armada iraní ya ha empezado a minar. Por el momento no se ha registrado ningún incidente relacionado con este tipo de artefactos.

Se estima que los arsenales de Irán cuentan con alrededor de 6.000 minas de diferente tipo, desde las convencionales que flotan en la superficie hasta las más sofisticadas que aguardan en el fondo del mar al paso de los buques. De nuevo el desafío no está en el tipo de munición —muchas de las fragatas del despliegue estadounidense cuentan con sistemas de desminado—, que puede dañar y bloquear un carguero, sino el efecto de una sola de ellas.

“Una vez que se descubre una mina”, prosigue el analista de Janes Intelligence, “hay que asumir que hay muchas más en el agua. Esto significa que las rutas deberán ser barridas continuamente para garantizar que no haya más. Requiere barcos, equipo y personal especializados, y es un proceso muy lento y peligroso incluso en tiempos de paz. Si a esto le sumamos la posibilidad de que los propios dragaminas sean atacados, la complejidad aumenta”. La experiencia de Ucrania de nuevo ha mostrado lo costoso que resulta, en recursos y tiempo, limpiar las aguas de este tipo de artefactos. Aún existen vías de acceso al mar Negro en el sur del país donde se llevan a cabo hoy labores de desminado.

Y mientras el estrecho de Ormuz se mantiene bloqueado a discreción de Teherán, según informaba este martes The Wall Street Journal y corroboraba la empresa de monitoreo del tráfico marítimo TankerTrackers.com, Irán exporta más petróleo que antes del inicio del ataque de Estados Unidos e Israel.

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