Ir al contenido
_
_
_
_
Columna

“¿Qué eres, un cantautor?”

Vivimos tiempos extraños, pero no exactamente locos. Porque la lógica está muy clara, como se está viendo en Aragón

“¿Qué eres, un cantautor?”, le respondió la consejera de Educación, Cultura y Deporte. Ya puestos podría haberle llamado perroflauta directamente y aquel profesor lo habría comprendido a la primera. Porque, de entrada, no parecía tan evidente que en la patria de José Antonio Labordeta la palabra “cantautor” pudiera emplearse como una forma despectiva para describir ideológicamente a la persona con la que estás hablando.

Una hermosa mañana, a mediados del pasado septiembre, la consejera Tomasa Hernández Martín visitó aquel instituto de Zaragoza. Allí han empezado a desarrollar una experiencia piloto que en principio va a replicarse en otros centros de la región: el Bachillerato de Investigación y Excelencia. Era normal que quisiera conocer el BIE de primera mano y, como todos, hacerse una fotografía y colar palabras gastadas sobre una pedagogía que favorezca “una mentalidad analítica, rigurosa, ordenada y crítica”. Estuvo en el aula donde 14 estudiantes que sacaron muy buenas notas en la ESO cursan una asignatura para aprender a investigar en ciencias. Ese es el cambio. Es una fórmula que ha diseñado el equipo docente del centro y que está asociado con la Universidad de Zaragoza porque hay visitas a laboratorios y porque un profesor del campus dirigirá su trabajo de investigación en segundo. Ese día un alumno le preguntó a la consejera si estaba garantizada la continuidad del BEI, que así se denomina este bachillerato, y su respuesta no fue clara. Después el profesor le dijo que había tenido una oportunidad para poner en valor la innovación en la escuela pública. Y fue entonces cuando Hernández Martín, incómoda, se lo dijo: “¿Qué eres, un cantautor?”. Todo pasa, pero no todo queda. Porque lo cierto, como cantó aquel otro, es que los tiempos están cambiando.

En estos tiempos nuevos, las decisiones se adaptan al que parece ser el sentido común de la época. Leo en un artículo de Chorche Tricas lo que ha ocurrido con el IES Concepción Arenal, un centro educativo dedicado a las personas adultas. Las clases se impartían en un edificio antiguo y tuvieron que suspenderse en la primavera de 2024 cuando se descubrieron unas grietas. Se hicieron las obras y el curso se acabó allí donde había empezado, pero el siguiente ya no y las clases y actividades tuvieron que trasladarse a la Facultad de Educación. ¿Van a volver? Pinta que no. Porque, según se supo hace pocas semanas, el edificio albergará un Museo de la Semana Santa, una cesión gratuita a la archidiócesis que la alcaldesa Natalia Chueca anunció tras la visita a las obras con el arzobispo de Zaragoza. Las políticas culturales, como el respeto por el profesorado, son la manera de construir el imaginario del Estado. Pero, claro, en 2023 Vox impuso como condición para investir a Jorge Azcón la derogación de la ley de memoria democrática, que buscaba la dignificación de las víctimas de la guerra y fomentar los valores democráticos y reforzar la tradición cívica. Como cantó Bob Dylan en otra canción más reciente, “la gente está loca y los tiempos son extraños”.

Extraños, pero no exactamente locos. Porque la lógica está muy clara. Hace pocas semanas se convocó una huelga de la educación pública en Aragón que no tuvo un seguimiento menor. El lema era este: “Dinero público para la pública”. El tema de fondo es la voluntad del Gobierno de Azcón de concertar el bachillerato. Aunque los datos evidencian que hay plazas suficientes en la escuela pública —2.500, según los sindicatos—, la apuesta del Gobierno conservador ha sido sincronizarse con el cambio cultural que redefine la noción de libertad. No es la que cantó Labordeta, ese cantautor.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_