De Begoña Gómez a Melania Trump pasando por Amazon Prime
El documental de la primera dama nos avergüenza mientras el ICE mata la democracia y a gente de a pie


Lo que son las cosas. En España la mujer del presidente afronta una especie de proceso fantasma, un partido de pimpón entre el instructor y el tribunal que le va corrigiendo hasta que veamos dónde cae la pelota. En Francia, la primera dama tuvo que llevar a juicio a los creadores del bulo de su transexualidad. Y en EE UU, el país cuya democracia parece que llegamos a admirar algún día, tenemos a Melania Trump en plena promoción de su documental de autobombo. Los mundos paralelos en los que transcurre nuestro presente siguen multiplicándose más rápido de lo que podemos asimilar.
El documental Melania es “beautiful”, ha dicho la esposa del presidente de EE UU, igual que la “gran y preciosa” ley fiscal que su marido impulsó para deportar, recortar el servicio sanitario y dejar sin empleo a unos cuantos. “Es precioso, emocional, cinemático, a la moda y estoy orgullosa”. Atentos, usuarios de Amazon: esta empresa está despidiendo a miles de trabajadores en el mundo ante el impulso de la IA mientras financia con 40 millones de dólares el documental de la primera dama. ¿Esperábamos algo más de Jeff Bezos? Lo esperábamos. ¿Deberíamos pensarnos lo de seguir comprando en Amazon? Deberíamos.
El documental en sí es un hito de estos tiempos: mientras las milicias del ICE encajan diez tiros a un manifestante en el suelo; mientras atrapan a niños de cinco años, penetran en comunidades para secuestrar trabajadores que tuvieron la desgracia de nacer lejos, la exmodelo nos enseña la mansión de Mar-a-Lago y su modelito de toma de posesión, aquel que incluía esa especie de sombrero de castidad para frenar los besos de su marido (lo cual podemos entender).
En las vías paralelas que no se cruzarán jamás con la que habita esa peligrosa pareja hay guiones más interesantes que el de ese documental: Trump no ha cambiado, pero la población está demostrando que resistir sirve. La protesta convocada tiene banda sonora de Bruce Springsteen, que se ha apresurado a apoyar a Minneapolis con un blues energizante y que nos gusta mucho más que Bezos, Elon Musk y otros secuaces.
La democracia está muriendo en EE UU porque alguien la está matando, incluidos esos millonarios plegados al poder. Si logra sobrevivir será gracias a esos ciudadanos enfurecidos y, no lo olvidemos, a muchos inversores que están vendiendo bonos del Tesoro norteamericano y que ya no apuestan por el dólar, único lenguaje que parece entender Trump. La alfombra roja no será entonces para Melania, sino para la memoria de Alex Pretti y Renee Good. Estamos ya deseando ver su documental. Y no en Amazon Prime.
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