Ir al contenido
_
_
_
_

Elena del Río, sobre el fenómeno inesperado de ‘La Oficina’: “No puedo creer la suerte que tuve”

La actriz que interpreta a Sofi Campos reflexiona para EL PAÍS sobre su incursión en la comedia y el recibimiento que ha tenido la adaptación mexicana de la popular serie

Elena del Río, actriz mexicana.CEDIDA

El éxito de La Oficina, la versión mexicana de The Office, ha tomado por sorpresa incluso a sus protagonistas. Para la actriz Elena del Río, quien interpreta al personaje de Sofi Campos, la respuesta del público tras el estreno de la serie ha superado sus expectativas. “Al principio no quería hacerme ilusiones. Me sorprendió el buen recibimiento que le ha dado la gente y cómo están siendo muy vocales de cuánto les está gustando. Eso está muy bonito y también la forma en que lo están haciendo —no solo apoyar, sino creando memes y cosas así— ”, ha dicho en entrevista con EL PAÍS.

Algunas escenas, como la del grupo de K-Pop que canta clásicos del rock en español, se han vuelto virales en redes sociales, junto con otras situaciones igual de reconocibles para los espectadores. La mayoría de los oficinistas mexicanos ha confesado tener al menos una anécdota similar a las que plantea el guion de la serie: desde la celebración con música de banda dentro de la oficina hasta el jefe que cree que todos viven a 10 minutos o la compañera que vende golosinas en su escritorio.

A pesar de ello, y de que La Oficina se ha mantenido durante días entre lo más visto de Prime Video en la región, las comparaciones con sus versiones anteriores han sido inevitables. El personaje de Del Río —equivalente a Pam (Jenna Fischer) y a Dawn (Lucy Davis)— trabaja en Servicio a Clientes; sin embargo, la actriz insiste en que, para construirlo, solo tomó como referencia el tono de sus antecesoras. “En el casting me decía a mí misma, ‘no hagas una imitación, haz tu versión’. También me guie mucho por lo que me decían Marcos Bucay y Gary Alazraki, que el personaje es tan diferente que ni siquiera está en el mismo puesto. Además estamos en otra época, es otro contexto, no solo el país. A partir de ahí creció mi personaje y yo siento que no se parece tanto a la versión gringa, ni a la inglesa, claro que la situación es similar, pero creo que ellos lograron llevarnos por un camino bastante distinto”, contó.

Otro de los retos fue navegar el sentido del humor irreverente, que busca equilibrar situaciones incómodas con un tono que permite evidenciar problemáticas reales. Uno de los episodios, por ejemplo, aborda un taller de prevención de acoso sexual en el ámbito laboral. “Cuando entré al proyecto y empecé a ver las bromas, que eran pesadas y se iban a lugares muy oscuros, me cuestioné por qué estas personas en las que confío —que son sumamente inteligentes y saben lo que están haciendo— se están yendo para allá. Empecé a darme cuenta de que para ellos eran más importantes las reacciones que el chiste en sí, confié muchísimo porque me di cuenta que no lo están haciendo gratuitamente. Estaban muy abiertos al diálogo y a preguntarnos todo el tiempo si las bromas iban a caer en dónde queríamos. Entonces no me cuestioné los chistes, sino cómo puedo hacer para que esto resuene en quienes lo escuchan”, reflexionó la actriz.

Formada en teatro, Elena del Río no se planteó que su gran oportunidad llegaría desde la comedia. “Yo no sabía que a mí se me daba la comedia, yo pensaba que iba a ser una actriz de películas independientes intensas. No puedo creer la suerte que tuve que La Oficina se haya hecho en este momento, cuando tenía la edad del personaje, y que por azares de la vida me escogieran a mí, porque hay muchas mujeres muy talentosas que además son mucho más famosas. Lo agradezco demasiado”, compartió.

A partir del proyecto, Del Río decidió incursionar en el stand-up, un terreno que al inicio le imponía. Gracias a compañeros como Fabrizio Santini —quien interpreta a Memo, su interés romántico— Fernando Bonilla, Édgar Villita Villa y Alexa Zuart empezó a adentrarse en un ambiente tradicionalmente dominado por hombres. “Ellos me han ayudado mucho a perder el miedo a ser yo, porque creo que eso es lo que más me impone en el stand-up. Yo no tenía ni idea (hasta que hice La Oficina) que el stand-up era como un ‘club de Toby’, pero mis compañeros me han dicho que también se pueden poner límites. Estábamos en el malentendido de que en la comedia se tenían que decir cosas cancelables para dar risa, la realidad es que no, la comedia no tiene que ir por ahí”, señaló.

Sobre la posibilidad de una segunda temporada, la actriz reconoce que, aunque la serie ha tenido buen desempeño, aún no hay confirmación oficial por parte de la plataforma de streaming. “Tienen que pasar ciertas semanas para que realmente nos digan si nos renuevan. Pero, en caso de que sí, no me encantaría que Sofi se quedara ni con Memo ni con Pascal; me gustaría que tomara un poco más las riendas de su vida, porque creo que no las tiene”, comentó sobre el futuro de su personaje.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_