“El sueño es la base en el IMSS”: México busca a 9.800 médicos especialistas
La feria de reclutamiento organizada por el Gobierno buscaba ocupar 9.805 vacantes de distintas especialidades que son requeridas en todo el territorio


El Centro de Convenciones Churubusco del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) fue el epicentro en el que miles de médicos de todo el país se congregaron para tomar una decisión fundamental en su carrera. Con una mezcla de emoción y nervios, jóvenes de distintas especialidades arribaron al lugar en busca de una de las 9.805 plazas que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ofertaba para ampliar su fuerza laboral y cubrir espacios que se vacían por la jubilación de sus antiguos beneficiarios o por la apertura de nuevos puestos. La mayoría de los asistentes eran recién egresados del IMSS, aunque también había residentes externos o de generaciones pasadas que buscaban incorporarse a sus filas.
A pesar de venir de diferentes entidades, después de años de sacrificio -con largas y extenuantes jornadas de trabajo- en su preparación profesional, y muchas veces lejos de sus familias, la búsqueda de certidumbre era un factor en común que todos compartían. Aurelia Martínez, una especialista en Medicina Interna de 30 años que es originaria de Querétaro, asegura que “el sueño es siempre la base”, no sólo por las prestaciones, sino también por la estabilidad laboral que esta opción les ofrece en comparación con otro tipo de contratos. “Uno es la base, que es cuando estás de planta. Hay otro que es el interinato, que es cuando cumples un periodo largo que está establecido, [como cuando] alguien que se fue pidió permiso o licencia y ya vas y lo cubres. El otro es el ’08′, que es digamos el suplente, alguien que se va un periodo de vacaciones o que tuvo alguna incapacidad; el tiempo es más indefinido”, explica.
Movidos por la ilusión de conseguir una plaza, miles de médicos se dieron cita del 2 al 13 de marzo para conseguir un puesto cuyas condiciones ya conocían de antemano. Previo a su llegada, llenaron un formulario, subieron algunos documentos sobre su formación y se les agendó una cita con base en su promedio. Desde ese momento, los reclutas sabían de las vacantes disponibles y su distribución en los Estados según la especialidad. De acuerdo con lo anunciado en semanas pasadas por Zoé Robledo, director del IMSS, las entidades con el mayor número de contrataciones eran: Estado de México (757), Michoacán (745), Chiapas (724), Veracruz (707) y Chihuahua (648). En cuanto a las especialidades, las más buscadas son: Medicina Familiar (1.662), Pediatría (1.136), Ginecología y Obstetricia (981), Medicina Interna (888) y Medicina de Urgencias (741).

Desde Jalisco, Nayeli Barajas, una especialista en Medicina Familiar de 32 años, acudió a la tercera jornada del draft de reclutamiento en busca de un contrato eventual porque ya no había bases en Guadalajara, de donde es originaria. “Me toca elegir ser ‘08′ en alguna de las zonas que yo decida“, comenta. La ubicación es un elemento trascendental para los que, como ella, buscan estar cerca de su familia o establecerse en un sitio con planes a largo plazo. En su caso, la zona metropolitana era el objetivo. “En una ciudad es más fácil, si decides tener hijos, que vayan a una escuela. Es más complicado que ellos se formen en una zona rural”, afirma. Para la también especialista en Medicina Familiar Gabriela Chávez, de 27 años, la localización se superpone a la plaza. “Estaba buscando la base, pero pues el interinato fue lo que hubo”, suelta. Con un hijo en Nayarit, mudarse a otro Estado no figuraba entre sus opciones.
Uno de los grandes retos de las contrataciones son las zonas de difícil cobertura. Nayeli Flores, coordinadora de Gestión de Recursos Humanos del IMSS, mantiene que esto se debe a los riesgos asociados con ciertos lugares. “No porque sean localidades alejadas, sino por el tema de seguridad”, manifiesta. Algunos ejemplos son Tamaulipas, Michoacán, Baja California (en el Valle de Ensenada), Baja California Sur (en Guerrero Negro) y Estado de México (en la zona oriente). Para la ginecóloga Melissa Mendoza, de 30 años, ningún incentivo es suficiente para arriesgar su vida. “Más que el dinero, también está nuestra seguridad”, recalca. Mendoza prefiere una vacante en Veracruz, pero también está abierta a trasladarse a Puebla por una plaza porque, después de un tiempo, puede pedir un cambio a otro Estado y conservar su base.
De acuerdo con Flores, otro de los desafíos a los que se enfrentan en el reclutamiento es el equipamiento de algunos hospitales, aunque sostiene que el Instituto “ha ido mejorando y se ha hecho muy tecnológico” en este aspecto. El oftalmólogo Emanuel de Icaza, de 30 años, cuenta por videollamada que él no se integró a las filas del IMSS porque, cuando se postuló, todos los espacios de su especialidad ya estaban cubiertos. En su opinión, lo que hacen falta no son especialistas, sino vacantes, y apunta a la falta de insumos en el sector público como el mayor problema. “Mucha gente que es del Seguro Social termina llegando a mi consultorio, a los consultorios privados, porque no hay insumos. Aunque hay personal médico, no tienen cómo operarlos o cómo atenderlos”, asegura.

Para la convocatoria de este año, el IMSS anunció como incentivos una plaza, un fondo de ahorro, una prima quinquenal, hasta un 30% de sobresueldo en lugares de difícil cobertura, créditos hipotecarios y de automóvil, un anticipo de hasta seis meses de sueldo y anteojos para los trabajadores y sus hijos. Para el patólogo Luis Montes, de 30 años, que ya pasó por ese proceso, la propuesta no es novedosa, pero la base sigue siendo lo más atractivo. “Tienes trabajo seguro, un sindicato que te respalde y las prestaciones de la institución”, señala. El salario, que ronda entre los 40 y 45 mil pesos netos, también es llamativo. “Los hospitales privados es medicina privada, son negocios, y tienden a pagar menos”, agrega.
La plaza, el gran anhelo de la mayoría de los médicos que buscan sumarse al IMSS, es un camino a la estabilidad laboral y personal que también les resulta redituable. Además de retribuciones adicionales por concepto de infectocontagiosidad y emanaciones radioactivas, o pagos extras en hospitales con una cobertura menor del 93%, los médicos con base tienen otras ventajas. “Te pagan por tu puntualidad y te dan bonos si haces ciertos cursos al año”, subraya Carlos Valencia, médico Familiar de 33 años que es originario de Tabasco.
El IMSS informó este martes sobre el reclutamiento de 10.785 especialistas (53% mujeres y 47% hombres). La cifra, que es mayor al número de plazas totales (9.508) anunciadas dos semanas antes, no especifica el tipo de contrato bajo el que se adhiere el nuevo personal. El proceso ha formado parte de una “política de expansión institucional” que ha permitido aumentar el número de plazas que se ofertan, según publicó en una columna hace días Zoé Robledo. Sin embargo, con el arribo de entre 1.200 y 1.300 médicos al draft cada día en busca de una plaza, la demanda sigue siendo mayor a los espacios disponibles.
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