Por qué la plata no deja de romper récords y cómo influye en México como principal productor
Un mercado sacudido por la fiebre de los metales preciosos reconfigura ganancias, riesgos y poder en las minas mexicanas

El precio de la plata ronda ya los 80 dólares por onza, por debajo de los máximos históricos de 120 dólares alcanzados esta misma semana en una de las correcciones más bruscas de este ciclo alcista. Aun con este tropiezo reciente, el metal vale todavía algo más del triple que hace un año: una onza que entonces valía 650 pesos hoy equivale a cerca de 1.400 pesos, es decir, más de cinco salarios mínimos diarios en la mayor parte del país.
Este salto ha colocado a México, principal productor mundial del metal, en una fase de ganancias excepcionales para las mineras que, sin embargo, no se refleja con la misma intensidad en lo que el Estado recauda vía impuestos. El país lleva 16 años como líder mundial en producción de plata, con 185,7 millones de onzas en 2024 (5.775 toneladas, alrededor de una cuarta parte de la oferta global). Buena parte de esa extracción se concentra en estados como Sonora, Zacatecas, Durango, Chihuahua y Guerrero, donde operan compañías como Grupo México, Peñoles y Endeavour Silver.
Esta última empresa calcula que en 2026 producirá entre 8,3 y 8,9 millones de onzas de plata en Terronera, una mina que opera desde octubre de 2025 y que tiene una vida útil estimada de 10 años. Según sus previsiones, le costará unos 12-13 dólares producir cada onza si se cuentan solo los gastos más directos, pero si se incluyen también las inversiones para mantener la mina en marcha y otros costos de largo plazo, el costo total sube a unos 27-28 dólares por onza, todavía muy por debajo de los casi 80 dólares a los que se vende hoy el metal, lo que deja márgenes de ganancia muy amplios y contribuye a la entrada de divisas y al apoyo del peso mexicano.
El contraste está en los ingresos públicos. Aunque las mineras se benefician de márgenes que superan los 50 dólares por onza a los precios actuales, su aportación a las arcas federales en 2024 fue de apenas unos 45.354 millones de pesos en impuestos, una cantidad que equivale a menos del 1% de los ingresos del Gobierno, según datos de la Cámara Minera de México (Camimex). “Esto sin duda, refleja la urgencia de construir un entorno fiscal más coherente con los ciclos y condiciones reales de la industria”, señala el organismo empresarial.
Organizaciones como el Centro Mexicano de Derecho Ambiental han cuestionado en los últimos años que esa contribución resulta mínima frente al valor extraído del subsuelo y los impactos ambientales y sociales asociados.
En respuesta, la reforma a la Ley Federal de Derechos para 2025, aprobada a finales de 2024, elevó el derecho especial sobre minería del 7,5% al 8,5% y el derecho extraordinario sobre la venta de oro, plata y platino del 0,5% al 1%.
Qué pasa con el precio de la plata
Hasta este viernes, la plata ronda los 80 dólares la onza. El metal acumula un alza superior al 150% frente a los aproximadamente 31 dólares de hace un año, y gana más de un 20‑25% solo en lo que va de enero. Para hacerse una idea de la magnitud del salto: quien hubiera comprado 1.000 dólares en plata hace 12 meses tendría hoy un valor cercano a los 2.500 dólares, antes de comisiones y sin considerar el vaivén reciente de precios.
La subida no se explica solo por apuestas de corto plazo en los mercados. Un dólar más débil, las amenazas arancelarias de Donald Trump a Corea del Sur, las tensiones con Europa por Groenlandia y, hasta hace unos días, el riesgo de un cierre parcial del Gobierno estadounidense han aumentado la búsqueda de refugios en activos reales, entre ellos los metales preciosos. Finalmente, los demócratas y la Casa Blanca cerraron un acuerdo para evitar ese cierre, pero el episodio ha alimentado las dudas sobre la estabilidad fiscal y política de Estados Unidos. A ello se suman las dudas sobre el rumbo de la Reserva Federal, en un momento en que Kevin Warsh se perfila como favorito de Trump para sustituir a Jerome Powell.
Pero el factor de mayor peso está en el desequilibrio entre oferta y demanda. El mercado lleva cinco años seguidos con escasez, con huecos de entre 176 y 200 millones de onzas al año, debido a que las minas casi no aumentan su producción y el reciclaje apenas crece. Al mismo tiempo, la industria, la joyería y las monedas siguen consumiendo mucha plata, y cada vez más inversores compran el metal por miedo a una economía que crezca poco, con precios altos y con una deuda pública que no deja de subir, apunta The Silver Institute.
De paneles solares a fondos de inversión
La plata es un insumo clave para la transición energética. Los paneles solares fotovoltaicos utilizan el metal como conductor esencial, lo que llevó a que este segmento representara en 2024 cerca del 29% de la demanda industrial global y, en algunos casos, entre el 16% y el 30% del costo de fabricación de cada panel. Europa aspira a alcanzar 700 gigavatios de capacidad solar instalada hacia 2030, mientras que China e India también aceleran sus planes renovables, lo que apunta a un consumo creciente de este metal.
Los vehículos eléctricos requieren entre un 67% y un 79% más de plata que un automóvil de combustión interna, y se prevé que la demanda de este sector supere a la de los coches tradicionales a partir de 2027, de acuerdo con el Silver Institute. La expansión de la inteligencia artificial también impulsa el uso de plata en centros de datos, donde sus propiedades de conductividad y disipación térmica la convierten en un material difícil de sustituir.
Al mismo tiempo, la especulación está haciendo que los precios se muevan más rápido. Muchos pequeños inversionistas en Estados Unidos están comprando fondos de inversión que siguen el precio de la plata más rápido incluso que algunas de las acciones tecnológicas más populares, según la firma Vanda Research. Esa entrada de dinero en productos financieros ligados al metal físico vuelve más nervioso a un mercado relativamente pequeño, donde cambios de capital no muy grandes pueden provocar oscilaciones fuertes en cuestión de días.
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