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Whatsapp
Opinión

Las 13 reglas que los padres deberían seguir en todo grupo de WhatsApp del colegio

Hablar solo de cosas de clase, que conteste a la pregunta solo quien tenga una solución útil, no mandar audios y otras pistas que ayudarán a la tranquilidad de los que leen casi todos los mensajes

Los regalos se pagan en otro chat; así nadie debe leer 20 mensajes de “Bizum pagado” en el grupo de WhatsApp de clase. Petri Oeschger (Getty Images)

Una de las grandes diferencias de la crianza actual con las anteriores generaciones es que somos los primeros en vivir atrapados en el mini Matrix de los grupos de WhatsApp. Antes podía haber una cierta relación con varios padres de clase y ponerse al día en la puerta del colegio, pero ahora la comunicación digital nos persigue a todas partes y a todas horas. Para lo bueno y para lo malo, tenemos al resto de padres y madres de la clase flotando como fantasmas a nuestro lado, desde primera hora de la mañana cuando miramos el móvil en el váter.

Tras muchos años de padre, estando en multitud de grupos, aquí he concretado unas normas ideales (por lo menos para mí) que ayudarán a la tranquilidad de los que leemos y contestamos casi todos los mensajes.

Espero que la columna se vuelva viral y sea mi pequeña contribución a la paz mundial, o por lo menos, nos dé un poquito de paz local.

  1. El chat de clase es un canal para hablar de cuestiones relacionadas con la clase. Esto incluye, por ejemplo, recordatorios concretos de trabajos pendientes, días de libre disposición en los que no hay colegio o hay excursiones (porque siempre hay padres que ni leen ni se apuntan las cosas y luego te llega el niño tarde para la excursión y está el autocar esperando). Muy puntualmente, se podría usar para dudas concretas o preocupaciones que puedan interesar a la mayoría o regalos comunitarios al profesorado, que deberían resolverse en un grupo aparte para mantener esa conversación allí y dejar tranquilos a los que no van a participar.
  2. Los regalos comunitarios se eligen, se votan y se pagan en un chat aparte. Así nadie debe leer 20 mensajes de “Bizum pagado” (ya puestos, escribid en el concepto de la transferencia el nombre de vuestro hijo, porque algunos llevamos años compartiendo clase y no sabemos cómo nos llamamos).
  3. La solidaridad con los enfermos es algo ya predicado desde el Evangelio, pero cuando alguien dice que su hijo está enfermo y que se avise al profesor, seguramente podría pedírselo por privado a dos o tres padres con los que tenga contacto frecuente. Así no se abre la veda del “que se mejore” infinito. Y en caso de que se informe sobre ello, se supone que todos queremos la recuperación del enfermo, así que ponle un emoticono al primero que lo escriba y ya está.
  4. Las preguntas concretas debería contestarlas solo quien tenga una solución útil. Por ejemplo, la clásica llamada de auxilio de “se ha perdido la chaqueta/bata/pantalón/libro de mi hijo, ¿podéis mirar en vuestras mochilas a ver si está?” no necesita 40 mensajes de “en la mía no está”, “en la mía tampoco”… Una cosa es practicar la escucha activa cuando alguien necesita desahogarse y la otra saturar el grupo con respuestas inútiles.
  5. Las invitaciones de cumpleaños solo se mandan por el chat si invitas a toda la clase.
  6. A menos que haya habido una fiesta a la que haya asistido la mayoría de la clase o se haya realizado una actividad en la que participaran todos los alumnos, ahórrate las fotos. Por política de protección de datos y por espacio del teléfono, nadie quiere decenas de fotos de menores que no son su hijo. Sobre todo si son fotos borrosas, mal encuadradas y de mala resolución.
  7. Los vídeos de TikTok y los reels de Instagram supuestamente divertidos mejor compartirlos con tus amigos, no con la clase. Eso incluye también la felicitación de Navidad, de Año Nuevo y de vacaciones de verano. Ya se lo dirás en persona a los padres y madres con los que te lleves bien.
  8. Evita criticar a otros padres, sobre todo si se han encargado del regalo de la profesora, de las extraescolares o de la organización de cualquier acto que conlleva tiempo y esfuerzo, y tú ni has ayudado en nada ni has preguntado nada antes. La gente que solo protesta y se queja sin contribuir crea mal ambiente. Y, por supuesto, obligan a crear grupos alternativos para criticarles. No seas de esos.
  9. Todo el mundo tiene mucho trabajo y está muy liado. Si ha habido un gran intercambio de mensajes, no pidas que te hagan un resumen. Te lo lees y lo asimilas tú a tu ritmo, igual que ha hecho el resto de la gente, que no son tus secretarios.
  10. Cuando alguien entra nuevo al colegio y lo añaden al chat, que se presente el nuevo y ya se apañará para relacionar caras y teléfonos a medida que interactúe con la gente. Porque si se presentan 80 personas de golpe es caótico y satura el chat. Y, seguramente, con más de la mitad de la gente el nuevo nunca cruzará ni una palabra.
  11. Por supuesto, no se añade al grupo a nadie sin su consentimiento. Y es de buena educación decir adiós cuando se abandona el grupo, sobre todo si es por alguna opción objetiva, como cambiar de colegio. Nunca se sabe cuándo necesitarás volver a estar en contacto con esos padres ni si alguna vez tus hijos volverán a ese colegio.
  12. No se mandan mensajes de audio, y menos mensajes largos. Son horrorosos para repasar el contenido y ocupan espacio.
  13. Recuerda siempre que estás en un grupo con mucha gente, no en una reunión de amigos. Mide bien tus palabras, tanto a nivel de contenido como de comprensión lectora, que alguna gente lee mal e interpreta peor. Si te hicieran una captura de pantalla de tus mensajes y la compartieran, ¿te avergonzarías de algo? Pues entonces no lo escribas.

Y tú, ¿qué regla añadirías para tener un grupo tranquilo y sin polémicas? Te leo en comentarios.

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