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Las familias de dos españoles presos piden al Papa que suspenda su visita oficial a Guinea Ecuatorial si no son liberados

Solicitan a los Reyes que expongan al pontífice la dramática situación de los dos trabajadores

David Rodríguez Ballesta y Javier Marañón Montero en una captura de una emisión en la televisión de Guinea Ecuatorial.

El Papa León XIV y los Reyes son la última esperanza de las familias de los dos trabajadores españoles presos desde hace 14 meses en la siniestra cárcel de Black Beach, en Malabo. El Gobierno de Guinea Ecuatorial los detuvo en enero de 2025 en represalia por unas supuestas deficiencias en la instalación de la Televisión Digital Terrestre (TDT) de la empresa para la que trabajan.

Los familiares de David Rodríguez Ballesta, granadino de 45 años, supervisor técnico de vídeo, y del contable cordobés Javier Marañón, de 51, han remitido sendas cartas de auxilio al Palacio de la Zarzuela y a la Nunciatura Apostólica en España en las que piden que intercedan ante el presidente Teodoro Obiang y le reclamen la libertad de sus parientes.

La carta dirigida al papa León XIV expone la dramática situación en la que se encuentran los dos trabajadores y solicita que durante su próxima visita a Guinea Ecuatorial, en abril, se interese por ellos y pida una solución humanitaria. “Vivimos con angustia esta situación, especialmente por la falta de claridad sobre su situación jurídica y las condiciones en las que se encuentran. Nos preocupa profundamente su integridad física y su bienestar, así como el respeto de sus derechos fundamentales”, dice la misiva a la que ha tenido acceso EL PAÍS. En su próxima gira africana, el Papa visitará también Argelia, Angola y Camerún.

Los familiares de Rodríguez y Marañón sugieren a León XIV que si antes de su viaje no se les libera, suspenda su visita a la antigua colonia española. “Incluso, ante tal grave violación de los derechos humanos de dos devotos cristianos apelamos a su Santidad para que descarte dicha visita, en caso de no ser atendidas sus peticiones”. La misiva expone el grave riesgo que corren los dos detenidos con largos periodos de incomunicación, acceso limitado a asistencia médica y jurídica y su débil estado de salud.

Misiva a Zarzuela

La carta enviada a los Reyes Felipe VI y Letizia pide que este viernes, durante su próxima visita al papa León XIV en el Vaticano, le expongan el caso de los dos trabajadores detenidos y transmitan al pontífice “la dramática situación” que aseguran viven sus familiares. Describen la delicada situación de salud por la que atraviesan ambos, marcada por las “fiebres y problemas intestinales que padece en la actualidad David” y “los problemas cardíacos de Javier”.

Igualmente, destacan la contradicción de que el máximo representante de la Iglesia católica visite un país donde no se respetan los derechos fundamentales. “Creemos firmemente que la intervención moral de una figura de la autoridad espiritual y humanitaria del Papa podría contribuir de forma decisiva a proteger la vida y la dignidad de David y Javier. Se nos antoja incompatible que su Santidad pueda visitar Guinea Ecuatorial mientras que dos ciudadanos españoles están viendo vulnerados sus más elementales derechos humanos”.

El Parlamento Europeo ha denunciado la detención arbitraria de los dos trabajadores. El caso ha sido presentado también ante el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de Naciones Unidas.

El técnico de vídeo y el contable trabajan para la compañía Wayang Teknica, el consorcio de empresas que obtuvo en 2017 el contrato para instalar la TDT en la antigua colonia española. Uno de sus responsables, el empresario granadino José Luis Romero, llevaba 15 años emprendiendo proyectos en Guinea Ecuatorial, aunque el grupo estaba de salida del país, al que no había viajado desde hacía un año. Según los mensajes en su cuenta de Twitter de Teodorín Nguema Obiang, el vicepresidente e hijo del autócrata, el Gobierno guineano intenta llegar a un acuerdo con la compañía española.

El arresto y prisión de estos dos trabajadores supone un salto cualitativo en el clima de extorsión y chantaje impuesto durante décadas por la familia del dictador. La lista de emprendedores españoles que han sufrido experiencias parecidas y acabado en la prisión de Black Beach, famoso centro de tortura que dirigió Obiang durante el gobierno del dictador Francisco Macias, es muy larga. Si antes pisaban esta cárcel los dueños de las compañías, ahora lo hacen sus empleados.

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