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Irán redobla sus ataques sobre Israel y el Golfo

Teherán prosigue su estrategia de extender el conflicto por la región al día siguiente de elegir nuevo líder supremo y de que Israel bombardease instalaciones petrolíferas

01:16
El lanzamiento de misiles iraníes activa las sirenas antiaéreas en Israel y Bahréin
Una columna de humo saliendo de la refinería de Bapco, en la isla de Sitra, en Barein, ayer. Foto: Stringer (REUTERS) | Vídeo: EPV

La guerra de EE UU e Israel contra Irán se acerca a su décimo día sin visos de solución diplomática ni militar y con un pico de tensión en tres países que ha sucedido al día siguiente de que la República Islámica eligiera a su nuevo líder supremo, Mojtaba Jameneí. En Turquía, el Ministerio de Defensa ha informado de que sistemas de defensa antiaérea de la OTAN han “neutralizado” un misil balístico “lanzado desde Irán”. Es el segundo en menos de una semana. Baréin ha sido además la diana del cumplimiento de una amenaza. Un bombardeo iraní con drones ha causado 32 heridos y un incendio en la mayor refinería de petróleo del país, en represalia porque la aviación israelí atacase en la víspera sus instalaciones petrolíferas, causando lluvia ácida, obligando a las autoridades a racionar el combustible para la población y disparando el precio del crudo en los mercados internacionales. El tercer país, Israel, ha sido objetivo de hasta cinco tandas de proyectiles desde la medianoche. Una de ellas mató a una persona y otra fue obra de Hezbolá, en su lanzamiento más profundo desde que se sumó a la batalla, hace una semana.

Tras la euforia en Israel y EE UU por el brutal golpe inicial, incluida la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, el paso de los días ha cambiado el ánimo, mientras aumentan las voces a favor de una desescalada y una solución diplomática. El presidente de EE UU, Donald Trump, señala que “no está ni cerca” de ordenar el envío de tropas estadounidenses a Irán para salvaguardar el material nuclear. Nadie sabe muy bien hacia dónde se dirige la operación.

Al día siguiente de que Irán anunciara el nombramiento de Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo en sustitución de su padre, el republicano ha definido su designación como “un gran error” en declaraciones a la cadena NBC. Mientras, la República Islámica ha tocado este lunes a rebato a la base social de su población que aún apoya al régimen islámico -diferentes cálculos la sitúan entre el 20% y el 30%- para que mostrara su apoyo a la elección de un líder que constituye todo un desafío a Donald Trump, que lo había tildado el pasado jueves su posible elección de “inaceptable”.

Decenas, si no cientos de miles de personas, han llenado parte del centro de la capital y de otras ciudades iraníes para rendir pleitesía al nuevo líder, mientras los jerarcas del régimen islámico se apresuraban a saludar su elección como una muestra de continuidad institucional. Sobre el nuevo líder supremo, pesa, sin embargo, la amenaza de asesinarlo que han proferido tanto el propio Trump como Israel.

En este contexto, Trump ha anunciado una rueda de prensa para informar sobre la guerra contra Irán. La hará en su club de golf en Doral, en las afueras de Miami, donde ha pasado el fin de semana, en torno a las 17.30 (22.30 en la España peninsular, 15.30 hora de México).

Durante la jornada, el ejército israelí ha lanzado nuevas oleadas de ataques “a gran escala” contra Irán, entre ellos la sede de drones de la Guardia Revolucionaria, y en Líbano, donde libra su particular batalla paralela con Hezbolá. La milicia ha sorprendido en los dos últimos días. En la víspera mató a dos soldados (los primeros de esta nueva invasión del país vecino) y esta tarde ha lanzado sus misiles más lejanos en esta contienda. Asegura que iban dirigidos contra un cuartel general en Ramle, cerca de Tel Aviv, y una estación de comunicaciones por satélite cerca de Beit Shemesh. Causaron 16 heridos leves y no sonaron las sirenas antiaéreas para la población.

Un misil iraní de fragmentación ha hecho asimismo impacto en seis puntos del centro de Israel. En uno, en la localidad de Yehud, ha matado a uno de los trabajadores, en la obra donde levantaba un edificio. La caída de metralla (de alguna de las bombas o del interceptor) hundió una estructura metálica, como puede verse en el lugar. Hay un herido grave y otro en estado crítico por la misma andanada, informó el hospital en el que están ingresados, Sheba. El ataque eleva a 11 el número de muertos en Israel por los proyectiles lanzados desde Irán, además de dos soldados en su invasión de Líbano, por una emboscada de Hezbolá.

El portavoz internacional del ejército israelí, Nadav Shoshani, ha admitido este lunes en una videoconferencia con periodistas que ―pese a haber identificado un descenso en sus lanzamientos― Irán cuenta aún con “una cantidad significativa de misiles”. La Guardia Revolucionaria señaló recientemente que suficientes para seis meses de combates. Un mando de la fuerza aeroespacial iraní acaba de amenazas con lanzar solo misiles con ojivas de más de una tonelada.

El ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, ha parafraseado este lunes, en señal de reto, a Benjamín Netanyahu. El primer ministro israelí aseguró el sábado que tiene “un plan bien organizado” con Washington que incluye “muchas sorpresas”. “La hora de la verdad se acerca”, agregó. La República Islámica también tiene “muchas sorpresas guardadas”, ha respondido este lunes Aragchi, en un mensaje en redes sociales, centrado en el alza del petróleo, que ha llegado a superar los 110 dólares por vez primera desde 2022.

Racionamiento

Los civiles muertos en los bombardeos en Irán se elevan ya a 1.255, entre ellas 200 niños, ha asegurado este lunes el viceministro iraní de Sanidad, Ali Jafarian, a la cadena Al Jazeera. Jafarian ha acusado luego a Estados Unidos e Israel de atacar objetivos “en su mayoría civiles” y ha calculado que unas 12.000 personas han resultado heridas en los ataques. Muchas de ellas, ha dicho el viceministro, simplemente “estaban en sus casas” cuando fueron alcanzadas.

Mientras, en Teherán, las gasolineras están racionando drásticamente la venta de gasolina tras los ataques israelíes a los depósitos de petróleo, un paso más allá por parte de Netanyahu, que traslada aún más el sufrimiento de la población a la que anima a salir a las calles a derrocar el régimen. Los conductores solo pueden comprar 10 litros de combustible por visita, según residentes citados por la agencia Reuters.

Es, también, la segunda vez en una semana que el conflicto salpica a Turquía. El Ministerio de Defensa ha informado de que sistemas de la Alianza Atlántica interceptaron un misil balístico lanzado desde Irán. No hubo muertos ni heridos, según las autoridades turcas, aunque restos del misil cayeron en un terreno cercano a unas obras de construcción en la provincia de Gaziantep, cerca de la frontera con Siria, según mostró la cadena Halk TV.

Tras un consejo de ministros dedicado sobre todo a evaluar la situación derivada de la guerra, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se dirigió a la nación en un discurso en el que elevó el tono contra Irán. Dijo que su país ha transmitido “advertencias” a los ministros de la República Islámica, pero siguen “dando pasos equivocados y provocadores” que “ponen en riesgo la amistad turca” y “ensombrecer las relaciones fraternas” entre ambos países. Erdogan, además, dijo que su país ha tomado medidas para incrementar la seguridad en coordinación con sus socios de la OTAN.

El pasado miércoles, otro misil balístico iraní fue derribado por un sistema de defensa antiaéreo de un buque estadounidense desplegado en el Mediterráneo oriental y parte de sus restos cayeron en la provincia turca de Hatay. Se cree que el objetivo era o bien la terminal del oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan, en la que Israel se provee de petróleo azerbaiyano, o la base de Incirlik, manejada por la Fuerza Aérea de Turquía junto a la de Estados Unidos y donde, desde la Guerra Fría, se albergan armas nucleares tácticas estadounidenses.

Este lunes, EEUU ordenó al personal no esencial y a las familias del resto “abandonar” el Consulado General de Adana, ciudad junto a la que se halla la base de Incirlik, y a los ciudadanos estadounidenses a “salir de inmediato” de la región suroriental de Turquía.

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