Polonia investiga el impacto de un dron de origen desconocido junto a una instalación militar
El suceso, destapado por una radio local, tuvo lugar el 28 de enero en la localidad de Przasnysz, al norte de Varsovia


Las autoridades polacas investigan el impacto de un dron de origen desconocido y que no ha sido identificado hasta el momento el pasado miércoles 28 de enero, según ha destapado este lunes un medio local, Radio Zet. El suceso ocurrió junto a unas instalaciones militares de la localidad de Przasnysz, unos 90 kilómetros al norte de Varsovia, la capital, y a unos 300 de la frontera con Ucrania. Pese a esa distancia, la caída del aparato no tripulado tiene lugar en plena psicosis por la inseguridad aérea generada con este tipo de armamento en territorio de la Unión Europea por la gran invasión rusa de Ucrania, de la que este mes se cumplen cuatro años.
Los agentes observaron un vehículo aéreo no tripulado sobrevolando la zona. El aparato acabó cayendo sobre la base, a unos 70 metros del depósito de armas, detalla ese medio, antes de que los soldados lo trasladaran a uno de los edificios tras su inspección. No se descarta, aunque apenas han trascendido datos, que pueda tratarse de un aparato de reconocimiento que pudiera haber seguido trabajando incluso una vez en tierra y trasladado a esas dependencias. La Gendarmería ha abierto una investigación que incluye interrogatorios a los testigos y, por el momento, únicamente se habla de una posible infracción de la ley de aviación local, penada con hasta cinco años de prisión. No se apunta, según la información de Radio Zet, a una posible incursión procedente de Rusia.
Esas instalaciones junto a las que ha tenido lugar el impacto se encargan de llevar a cabo labores de vigilancia y guerra electrónica, según Radio Zet. Todo, en una zona que se considera especialmente sensible del extremo este de la UE y del territorio de la OTAN. De hecho, apenas a un centenar de kilómetros se halla el corredor de Suwalki, la ciudad del noreste de Polonia que da nombre al frágil pasillo fronterizo entre este país y Lituania. Ese enclave es considerado una especie de talón de Aquiles europeo pues sería uno de los puntos preferentes por los que el Kremlin podría desatar una ofensiva militar. Desde Kaliningrado (enclave perteneciente a Rusia) y Bielorrusia (aliado esencial de Moscú) se podría bloquear la frontera y lograr aislar por tierra a Lituania, Letonia y Estonia.
Europa trata de buscar su sitio en medio de una guerra cada vez más protagonizada por los drones. Los incidentes con las aeronaves rusas en el flanco oriental han obligado a la Unión Europea a pensar en una solución para blindar sus cielos ante la amenaza del Kremlin.
El pasado septiembre, en una violación sin precedentes de su espacio aéreo, Polonia derribó por primera vez durante el actual conflicto drones rusos en medio de la escalada de tensión por la amenaza que se percibió en el seno de la OTAN. El incidente, protagonizado casi por una veintena de aparatos, obligó a cerrar de forma temporal cuatro aeropuertos además de causar daños en distintas localidades. “No tengo motivos para afirmar que estemos al borde de la guerra, pero se ha cruzado una línea y es incomparablemente más peligroso que antes”, señaló entonces el primer ministro polaco, Donald Tusk. El Kremlin no aclaró lo ocurrido. Diez días después, Estonia y Polonia, denunciaron la violación de su espacio aéreo por cazas rusos.
España anunció en octubre el despliegue de dos aviones de combate en Polonia para hacer frente a la creciente amenaza por las incursiones de drones rusos en el espacio aéreo de la OTAN. A principios de ese mes, las autoridades de Alemania ordenaron dos días consecutivos el cierre del aeropuerto de Múnich, el segundo mayor del país, por la presencia de aparatos sospechosos en el aire. A primeros de noviembre y en el extremo oeste de la UE, la detección de varios drones no identificados causó el caos aéreo en Bélgica, donde los aeropuertos de Bruselas y Lieja se vieron obligados a suspender temporalmente sus operaciones. También se denunciaron avistamientos cerca de dos bases militares, un incidente que se venía repitiendo en aquellos días.
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