Recompensa de hasta un millón de euros para atrapar a los responsables del gran apagón de Berlín
Una organización de extrema izquierda alemana se atribuyó el ataque que dejó sin luz a 45.000 personas en la capital alemana a principios de año


El Gobierno alemán ofrece hasta un millón de euros de recompensa por cualquier información que conduzca a los responsables del sabotaje al suministro eléctrico, que dejó sin luz a 45.000 hogares en Berlín en pleno temporal de frío y nieve a principios de año. Una organización de extrema izquierda alemana llamada Vulkangruppe se atribuyó el ataque que provocó un incendio en unos cables que conectan una central en el suroeste de Berlín.
La senadora de Interior de Berlín, Iris Spranger, confirmó este lunes que se ha ofrecido una recompensa de hasta un millón de euros por algún tipo de dato que ayude a la detención de sus responsables. “Es cierto. Así lo ha decidido el Gobierno federal”, declaró en la comisión de Interior del Senado de Berlín, al mismo tiempo que calificó lo sucedido como “un hecho sin precedentes”. La política socialdemócrata no recuerda que el Gobierno alemán haya ofrecido nunca una recompensa “de tal magnitud”. En su opinión, el objetivo de la elevada suma de dinero es esclarecer un acto de “terrorismo” que investiga actualmente la Fiscalía General de Alemania junto con la Oficina Federal de Investigación Criminal (BKA).
“La cuantía de la suma se explica probablemente por el hecho de que, hasta ahora, los investigadores apenas tienen pistas sobre los autores”, afirmó Vasili Franco, portavoz de política interior de los Verdes, al diario Süddeutsche Zeitung. Sin embargo, casos similares dejan claro que las recompensas han ayudado repetidamente a descubrir a los autores, incluso con sumas considerablemente menores, como fue el caso de la detención de la exterrorista de la Fracción del Ejército Rojo (RAF) Daniela Klette, aunque no siempre funciona. Una de las recompensas más altas de la historia de la posguerra alemana fue la que se ofreció tras el asesinato del antiguo directivo de Siemens Karl Heinz Beckurts y su chófer en 1986. En aquel entonces, los informantes podían recibir hasta 3,1 millones de marcos. El Gobierno federal ofreció entonces unos 100.000 marcos, y la empresa añadió tres millones. La RAF reivindicó el atentado, pero los autores nunca fueron capturados.
El sabotaje en Berlín dejó patente también la vulnerabilidad de las infraestructuras críticas en Alemania. Pasaron días hasta que se logró reparar el daño causado a los cables que conectan la central eléctrica del distrito de Lichterfelde, cerca del canal de Teltow, para poder devolver la electricidad y la calefacción a los 45.000 hogares y 2.200 locales comerciales afectados por el sabotaje, que también dejó sin electricidad a hospitales y residencias de ancianos.
El día del apagón, medios como la cadena de Berlín y Brandeburgo RBB recibieron una carta de reivindicación firmada por Vulkangruppe. Las autoridades alemanas consideran que la carta es auténtica. La organización se fundó en 2011. Según la información de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución —el servicio de inteligencia en el interior—, desde su creación han perpetrado incendios provocados en Berlín y Brandeburgo.
Sus objetivos son principalmente los conductos de cables de las vías de tren, pero también las antenas de telecomunicaciones o las líneas de datos. Entre otros, se produjeron dos incendios provocados en el suministro eléctrico del fabricante de automóviles estadounidense Tesla en Grünheide. En 2024, un incendio en una torre de electricidad, reivindicada por este grupo, provocó un apagón en una factoría del fabricante de automóviles Tesla cerca de Berlín. El incidente paralizó la producción y obligó a evacuar toda la planta en la que trabajan 12.500 personas. Sin embargo, a pesar de que se conoce su existencia desde hace ya 15 años, todavía se desconoce quién forma parte de este grupo.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































