La diseñadora Katie Perry gana la batalla contra la cantante Katy Perry por el uso del nombre: “Este caso trataba de defender lo que es correcto y demostrar que todos importamos”
La resolución de Tribunal Superior de Australia ha determinado que la marca de la modista no vulnera las leyes ni es probable que cause confusión entre los consumidores o perjudique la reputación de la cantante

Katie Perry es una diseñadora de moda australiana que tiene su propia marca de ropa registrada bajo su nombre desde 2008. Katy Perry es una estrella del pop que acumula numerosos números uno en las listas de éxitos y 201 millones de seguidores en su cuenta de Instagram. Y la artista californiana acaba de perder una batalla legal contra la diseñadora, que se ha alargado casi 17 años, a la que demandó por usar el nombre que comparten. Este miércoles 11 de febrero, en una decisión mayoritaria, el Tribunal Superior de Australia ha determinado que la pequeña tienda australiana no vulnera las leyes sobre marcas comerciales ni es probable que cause confusión entre los consumidores o perjudique la reputación de la cantante, según la decisión publicada por dicha corte. “Este caso nunca ha sido solo sobre un nombre”, dijo Katie Perry en su declaración de cierre. “Se ha tratado de proteger a las pequeñas empresas en Australia, de defender lo que es correcto y demostrar que todos importamos”.
“Como propietaria de una pequeña empresa y madre de dos niños pequeños, este proceso ha sido increíblemente exigente”, escribe en su página web después del triunfo. “Hubo momentos que fueron emocionalmente agotadores, pero creí en defender mi negocio y la justicia. La marca de moda de Perry es 100% propiedad australiana y se fabrica en Sídney, centrándose en telas sostenibles y producción de pequeños lotes que apoya a los fabricantes locales. Mi negocio siempre ha sido crear ropa a nivel local y apoyar la fabricación australiana. Eso es algo de lo que estoy increíblemente orgullosa”, añade. Los costes del proceso legal serán asumidos por la cantante, según órdenes del tribunal.
Todo comenzó cuando la diseñadora Katie Jane Taylor, que nació como Katie Perry, solicitó registrar su nombre como marca comercial en 2008, unos meses después del lanzamiento del sencillo de la cantante de I Kissed a Girl. Y según ha determinado el tribunal, cuando hizo el registro ella no sabía de la existencia de la artista pop, cuyo nombre verdadero es Katheryn Elizabeth Hudson; no la conoció hasta más tarde, cuando su canción alcanzó la fama mundial. En 2009, la cantante estadounidense se preparaba para hacer su gira Hello Katy en Australia y su equipo creó una tienda online para vender los productos de la marca Katy Perry, con merchandising relacionados con la artista. La batalla comenzó cuando la cantante presentó un aviso de oposición al registro de la marca de la diseñadora y le envió cartas de cese y desistimiento. La modista alegó que la venta de productos promocionales de la cantante, como ropa, calzado y sombreros, infringía su marca registrada en el país.
El caso volvió a encenderse en 2019, cuando la diseñadora llevó el caso ante el Tribunal Federal de Australia y defendía que los productos vendidos durante las giras de la cantante vulneraban sus derechos de propiedad intelectual. Un conflicto que giraba en torno a quién tenía derecho a comercializar ropa bajo los nombres Katie Perry o Katy Perry. La diseñadora ganó inicialmente el caso, pero la decisión fue revertida en apelación, bajo el argumento de que los jueces consideraron que la cantante ya tenía una reputación consolidada en Australia antes de que se estableciera la marca de ropa y que el registro incluso podía ser cancelado. Además, los abogados de la cantante argumentaron ante el Tribunal Superior que el nombre artístico Katy Perry no podía separarse de la reputación comercial asociada a ella.
El caso entre la diseñadora y la cantante ha sido muy mediático, sobre todo en Australia. Tras su victoria, la diseñadora ha compartido un mensaje desde el perfil de Instagram de la marca de ropa, en donde reúne más de 8.000 seguidores: “¡Ganamos! Como pueden imaginar, estoy encantada. De verdad, es un sueño. Hace casi 20 años, comencé a diseñar ropa bajo mi nombre de nacimiento, Katie Perry. Lo que siguió fue un largo proceso legal que muchos describieron como una batalla de David contra Goliat. Simplemente, quería crear una marca de moda con mi propio nombre”. Y añade: “Estoy increíblemente orgullosa del negocio que he creado aquí en Australia y profundamente agradecida por el apoyo que he recibido en el camino. Esto es una victoria no solo para mí, sino para las pequeñas empresas de todo el mundo. Ahora me concentraré en volver a lo que me apasiona: diseñar ropa y apoyar la industria manufacturera australiana. Ha sido un largo camino, pero estoy emocionada de seguir adelante”.
En los últimos años, se han registrado conflictos similares, como el del rapero estadounidense Eminem, cuyo nombre real es Marshall Bruce Mathers III. El también conocido como Slim Shady inició acciones legales contra la empresa australiana Swim Shady, dedicada a la fabricación de productos de playa, al considerar que el nombre crea una falsa asociación con su alter ego.
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