Kanye West pide perdón con un anuncio en ‘The Wall Street Journal’ y achaca su bipolaridad a un accidente de coche: “Me avergüenzo profundamente de mis acciones”
El rapero y exmarido de Kim Kardashian publica un largo mensaje entre las páginas del diario económico para intentar justificar su comportamiento en los últimos años, en los que ha llegado a comercializar la esvástica nazi en su marca de ropa, Yeezy


El cantante y empresario Kanye West, hoy conocido como Ye (Atlanta, 48 años), no sabe estar en silencio. La sombra y la discreción no van con él. De ahí que, cuando parece que baja su exposición mediática, él mismo sale rápidamente para mostrarse al mundo. Ahora, tras unos meses en segundo plano, el rapero ha decidido publicar una especie de anuncio-carta-lamento para dar explicaciones acerca de su errático comportamiento de los últimos años.
Este lunes, 26 de enero, West ha colocado un largo mensaje entre las páginas del diario económico The Wall Street Journal. En él explica su bipolaridad —de la que ya ha hablado en el pasado—, y cuenta los motivos por los que, según su versión, surgió la enfermedad. Según relata, hace casi un cuarto de siglo, en 2002, sufrió un accidente de coche en el que se le rompió la mandíbula, lo que le habría causado una lesión en el lóbulo frontal derecho del cerebro y, aunque en ese momento no lo sabía, también acabó generándole el desarrollo de dicho trastorno.
El mensaje está encabezado con un “A todos los que he hecho daño”, y pagado por su marca de ropa y complementos, Yeezy. En el texto explica que el trastorno bipolar implica “negación: cuando estás en una etapa maniaca, no crees que estés enfermo”. Y continúa: “Crees que los demás exageran. Sientes que ves el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad estás perdiendo el control por completo”.
West reconoce que perdió el control, que se distanció del mundo real y que la enfermedad fue más fuerte que él. “Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que resulta cuando te dice: ‘No necesitas ayuda’. Te ciega, pero te convence de que tienes perspicacia. Te sientes poderoso, seguro, imparable”, afirma. “Perdí el contacto con la realidad”, reconoce el músico, exmarido de la empresaria Kim Kardashian, con la que tuvo cuatro hijos a lo largo de sus siete años de matrimonio (solicitaron el divorcio a principios de 2021 y lo formalizaron a finales de 2022). “Cuanto más ignoraba el problema, peor se ponían las cosas. Dije e hice cosas de las que me arrepiento profundamente. Traté del peor modo a algunas de las personas que más quiero”. También se dirige directamente a, según se sobreentiende, sus seguidores, o esas personas del encabezado a las que dice que hirió: “Soportasteis el miedo, la confusión, la humillación y el agotamiento de intentar tener a alguien que, a veces, era irreconocible. Mirando atrás, me distancié de mi verdadero yo”, les dedica.
Además, en el mensaje explica su pasión por la esvástica, símbolo asociado con el nazismo y que colocó en las prendas de ropa de su marca. Y también se disculpa por ello. “En ese estado de fractura, me sentí atraído por el símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ese símbolo”, relata. El músico ha alabado en distintas ocasiones a Hitler. En 2023 ya pidió disculpas por esos comportamientos, pero ha recaído en ellos varias veces, y asocia ese gesto y sus palabras con su bipolaridad.
“Uno de los aspectos difíciles de tener trastorno bipolar tipo 1 son los momentos de desconexión, muchos de los cuales aún no puedo recordar, que me llevaron a tomar decisiones erróneas y a comportarme de manera imprudente, lo que a menudo parece como una experiencia extracorporal. Lamento y me avergüenzo profundamente de mis acciones en ese estado, y me comprometo a asumir mi responsabilidad, seguir un tratamiento y realizar un cambio significativo. Sin embargo, eso no justifica lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío”, escribe. Hace un año, en febrero de 2025, el cantante puso a la venta en su web diversos productos con una esvástica. Además, publicó una canción llamada Heil Hitler. “A medida que la situación se volvía cada vez más insostenible, había momentos en los que ya no quería estar aquí”, explica también.

Como suele hacer en su narrativa habitual, en la que a menudo le da la vuelta a todo para pintarse a sí mismo como una víctima, West se justifica en parte. “Una vez que la gente te tacha de ‘loco’, sientes que no puedes aportar nada significativo al mundo. Es fácil para la gente bromear y reírse de ello, cuando en realidad se trata de una enfermedad muy grave y debilitante que puede causar la muerte”.
“No pido compasión aunque aspiro a ganarme vuestro perdón. Escribo hoy simplemente para pedir paciencia y comprensión mientras encuentro el camino de regreso a casa”, afirma en esta ocasión.
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