Ir al contenido
_
_
_
_

Manuel Bautista, el “gran hombre” promocionado por Ayuso al que sus rivales ven “desleal”, “religioso” y “burocrático”

En 2022 la dirección regional del PP forzó el relevo en el PP de Móstoles e hizo candidato a Bautista, sin trayectoria política en la ciudad

—Este cambio de candidato altera sustancialmente el proyecto.

Corre 2022, y Mirina Cortés, la líder del PP en Móstoles, acaba de ser aplastada por la maquinaria de la organización a la que representa. El equipo de la presidenta, Isabel Díaz Ayuso, ha decidido sustituirla por Manuel Bautista, un hombre sin trayectoria política de renombre en la ciudad, de cara a la candidatura municipal de 2023. La hoy diputada autonómica no comparte la decisión, según expresa entonces en un comunicado, pero finalmente la acepta “sin reservas”. Es una exhibición del poder interno de la baronesa, que elige a quien ha sido su viceconsejero de organización educativa para intentar arrebatarle al PSOE la segunda ciudad más poblada de la Comunidad de Madrid, con 215.000 habitantes. Esa apuesta por ese perfil con experiencia de gestión, que provocó una protesta por escrito de afiliados en Móstoles al considerar que Bautista no conocía la realidad local, coloca ahora a Díaz Ayuso en el centro de un huracán, tras revelar EL PAÍS que su partido optó por presionar a una edil mostoleña para tapar una acusación de acoso contra el alcalde de la ciudad.

“Para Bautista fue un ascenso, por mucho que tuviera que salir del Gobierno regional”, explica una fuente que lo ha sido todo en el PP, y que conoce sus pecados con la hondura de un confesor veterano. “Si te dicen que te vayas de alcalde a Casarrubuelos, o a un municipio mediano, no lo es. Móstoles, sí. Políticamente es más importante que ser viceconsejero. Es un ascenso”, recalca. Y remata: “Aquel fue un movimiento de Ayuso y de su gente”.

La referencia remite a un grupo muy restringido de políticos. Uno es Alfonso Serrano, el secretario general del PP en Madrid, y la mano que mueve los hilos internos del partido que Ayuso preside desde 2021. Otro es Ana Millán, diputada regional, vicepresidenta de la Asamblea, y número tres de una organización en la que ha ascendido bajo la protección de la presidenta, que la ha designado para todos esos puestos mientras estaba siendo investigada por la presunta comisión de un delito de prevaricación administrativa en su etapa como concejala del Ayuntamiento de Arroyomolinos. Millán, a la que describen como una trabajadora incansable, fue una de las voces que defendió internamente la candidatura de Bautista, según fuentes populares, cuando Ayuso quiso renovar las listas electorales con cargos a los que conocía de su ejecutivo.

“Como político, Bautista es un burócrata”, opina Emilio Delgado, diputado regional de Más Madrid, residente en Móstoles, y durante muchos años concejal en el municipio. “Ya estuvo salpicado de lejos por el caso FP”, añade en referencia a la etapa de Bautista como viceconsejero, y pese a que nadie ha solicitado oficialmente información al hoy regidor sobre el caso que investiga la presunta comisión de un delito de prevaricación en el Gobierno autonómico por supuestamente trocear contratos para decidir a dedo quién hacía reformas en centros educativos. “Para la alcaldía ha sido nefasto”, describe. “También es una persona muy beata, religiosa, que ha impregnado de ese tono religioso todas las fiestas... aunque visto lo visto, es religioso para según qué cosas”.

En primera fila de las procesiones de Semana Santa, receptor de una estampa de San Pablo VI, y primer visitante del belén municipal, Bautista, de 52 años, ha presumido de aplicar en Móstoles la receta del PP de Madrid. A saber: bajar impuestos, como el IBI. También buscar el cuerpo a cuerpo con el Gobierno de Pedro Sánchez en España a través de los problemas de la línea C-5 de Cercanías (que transporta al 15% de los viajeros de toda la red); o de la negativa a que la R-5 sea gratuita mientras duren las obras de soterramiento de la A-5 a su paso por Madrid capital. Ha levantado ampollas a derecha e izquierda.

“No es un hombre que hable con la verdad. Es desleal”, expone Nieva Machín, la portavoz en Móstoles de Vox, el partido que invistió a Bautista como alcalde, firmó un acuerdo de gobierno, y luego lo ha abandonado porque el regidor ha asumido las competencias de Cultura correspondientes a un edil que dejó el partido ultra. “Me ha costado muchísimo tener reuniones de gobierno con él”, lamenta Machín. “Está más preocupado del autobombo, las fotos, y aparecer en eventos, que de tomar decisiones, de gestionar el día a día de la ciudad para generar un entorno con industria o vivienda asequible para los jóvenes”.

Esto añaden desde el PSOE local: “Es una persona que no vive en esta ciudad, y que la alcaldía se la toma como un trabajo. No le gusta la calle, ha abandonado nuestros barrios. Está más cómodo en eventos y fotos. Pretende ser campechano, pero es frío y autoritario en los plenos. A veces incluso intentando humillar desde su posición como presidente”.

El retrato que hace la oposición del alcalde de la segunda ciudad más poblada de Madrid difiere mucho de la descripción que hizo Ayuso en la campaña del 2023. Ocurrió en un día primaveral. “Manuel Bautista, Manolo a partir de ahora (...) es un gran hombre, muy sentido, que quiere y cree en lo que hace”, dijo la presidenta cuando llegó su turno y empezó a dejar un guiño tras otro al candidato. “Mi lealtad con todos los mostoleños se traduce en un candidato como Manuel”.

Un año después, Ayuso volvió a visitar Móstoles, elegido como escenario para celebrar el aplastante triunfo del PP en las municipales madrileñas y lanzar la campaña de las europeas. Todo un símbolo del peso electoral de la ciudad, y de los galones del alcalde bendecido con la complicidad de la presidenta regional.

“Con Manuel ha llegado un gobierno de libertad, apertura y ganas”, dijo entonces.

Bautista llegó a la candidatura a la alcaldía sin haber hecho camino en Móstoles como político. Sí fue concejal en Fuenlabrada (2011-2015), según consta en su biografía oficial. También diputado en la Asamblea. Además, impartió clases de Infantil y Secundaria, y llegó a director de la Escuela Infantil Pública La Rampa (Coslada), del CEIP Mario Benedetti (Rivas Vaciamadrid) y del CEIP Maestra Trinidad García (Fuenlabrada).

Con el salto a la política llegaron los nombramientos ejecutivos. Así, asumió la Dirección de Área Territorial Madrid Sur y el cargo de Director General de Educación Infantil y Primaria. También, el de Director General de Educación Concertada y Becas de la Comunidad de Madrid, así como el de viceconsejero de Organización Educativa de la Comunidad de Madrid.

De Ayuso a Moreno Bonilla

Ese fue su trampolín hacia Móstoles, una de las piezas clave de la política madrileña. Recuperar la ciudad tras dos legislaturas en manos del PSOE, y como cabeza de puente del PP en el cinturón rojo del sur de Madrid, fue una prioridad estratégica del equipo de Ayuso. La otra fue luchar por la alcaldía de Fuenlabrada, tarea encomendada a otra protegida de la baronesa, Noelia Núñez, que no logró el objetivo, fue premiada con el acta de diputada nacional, y acabó por dimitir tras descubrirse que había falseado su currículum.

Para Bautista, el trayecto tampoco está siendo apacible. Ganó las elecciones y el peso propio de Móstoles ha hecho frecuente que se codee con los pesos pesados del PP, de Díaz Ayuso al presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla.

Sin embargo, no logró la mayoría absoluta en las elecciones municipales de 2023. Aliado con Vox, el acuerdo entre los dos partidos acaba de saltar por los aires. Ahora, la revelación de EL PAÍS no solo le coloca en el centro de una polémica que afecta al PP al completo, del mostoleño al nacional. También pone en cuestión su futuro político.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_