Juan Gascón (IU-Sumar): “Vox ni defiende el campo ni a los pequeños y medianos productores”
El candidato reivindica la impronta de su partido en el Gobierno central y defiende que el “No a la guerra” solo es “patrimonio de la mayoría social”


Juan Gascón (Alcañiz, 50 años) defiende que el “No a la guerra” entonado ahora por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, solo es “patrimonio de la mayoría social”. Profesor de secundaria y coordinador de Izquierda Unida en la codamunidad, el candidato a la Presidencia de la Junta por la coalición que reúne a IU, Movimiento Sumar y Verdes Equo critica la “hipocresía” de la extrema derecha con el campo.
Pregunta. ¿Qué se juega la izquierda en estos comicios?
Respuesta. Ser capaz de territorializar el debate, que en vez de hablar de la política nacional, se hable de la despoblación y de la situación de la sanidad.
P. El barómetro de 40dB. les otorga un escaño. ¿Qué perspectivas tienen?
R. Las encuestas dicen que somos la izquierda transformadora que va a tener representación en las Cortes.
P. ¿Cómo lee los resultados de esa encuesta, que da a Vox el 20,8% del voto?
R. La competición del PP con la extrema derecha y algunos errores que sitúan a Mañueco cerca de los planteamientos de Vox han sido un desacierto para la comunidad y para la convivencia entre quienes la habitamos. Ahora la gente de derechas no sabe a qué partido va a votar: si al PP que gobernó con Vox o al que le criminaliza en campaña. IU en nuestra candidatura va a competir con los últimos escaños de Vox en Valladolid y otras provincias.
P. ¿Le ha sorprendido el apoyo del exvicepresidente Francisco Igea, de Ciudadanos?
R. Me parece positivo que hable de que somos una candidatura que hace políticas sensatas.
P. ¿Temen que el PSOE, con el “No a la guerra” de Sánchez, sea el único que rentabilice una hipotética movilización en la izquierda por el conflicto en Irán?
R. Llevamos meses movilizándonos contra el genocidio en Gaza, contra las políticas de Trump con los aranceles y contra Mercosur. En algunas de estas movilizaciones, hay organizaciones que respaldan las posiciones del gran capital en lugar de a los agricultores y ganaderos. El discurso respecto al “No a la guerra” del PSOE puede ser el de “OTAN de entrada, no”, que finalmente acabaron apoyando. Las posiciones del Gobierno de España no se entenderían sin una fuerza política como IU. Ese ‘No a la guerra’ no es patrimonio de nadie más que de la amplia mayoría social.
P. La número dos por Valladolid, Marina Echebarría, ha sido objeto de ataques tránsfobos en la campaña. ¿Qué mueve esa ofensiva?
R. Marina es una mujer referente en la Universidad de Valladolid, donde es catedrática de Derecho Mercantil, y también es referente para mucha gente LGTBI, a la que algunas fuerzas políticas quieren criminalizar. Lo positivo es la ola de solidaridad que ha despertado el odio de la extrema derecha.
P. La izquierda y Vox han llevado el acuerdo de Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ¿cómo se explica esta coincidencia?
R. Siempre hemos estado en contra de los tratados de libre comercio de la Unión Europea cuando estos se ponían al servicio de las grandes empresas. Abrir las puertas a mercados que tienen otro tipo de legislación, que son más permisivos con los sistemas de engorde de ganado y con la utilización de determinados herbicidas que pueden ser más eficaces pero que perjudican mucho más a la tierra, al final va a perjudicar también al consumidor. Que la extrema derecha utilice Mercosur y no critique los aranceles de Trump nos parece pura hipocresía para intentar generar la visión de que defienden el campo, cuando la realidad es que Vox ni defiende el campo ni defiende a los pequeños y medianos productores de Castilla y León.

P. ¿Cuál es su modelo para el crecimiento económico de la comunidad?
R. Estamos generando mucha energía de manera excedente para otros territorios y lo que proponemos es que esa energía también redunde positivamente en la creación de empleo verde en Castilla y León. El PP pone una alfombra roja a las plantas de biometano, las macrogranjas, los grandes proyectos fotovoltaicos y eólicos sin ver cómo afecta al paisaje. Apostamos por un modelo que potencie las cooperativas y la financiación de los proyectos de gente que quiere hacer y que no tiene posibilidades. La Junta ha olvidado totalmente a los pequeños y medianos emprendedores y autónomos, probablemente porque el PP y Vox están muy cómodos con el perfil sociológico de nuestra comunidad: personas mayores y jóvenes que se van. Esa despoblación les interesa electoralmente.
P. ¿Se ha aprendido algo de la última ola de incendios?
R. Seguimos sin tener un operativo de bomberos forestales digno, 100% público, y el que tenemos está articulado en torno a grandes empresas, comarcalizado y provincializado en lugar de ser para toda Castilla y León.
P. ¿Por qué la derecha gobierna en la comunidad desde hace casi cuatro décadas?
R. La derecha del PP se parecía mucho en tiempos al PSOE de otras comunidades, como Extremadura o Castilla-La Mancha, y articulaban una estrategia de hegemonía política y cultural. Todo eso se ha roto con la entrada de la extrema derecha. El PP ha roto con los sindicatos, aunque ahora está recuperando esa relación; ha generado un proyecto de confrontación que no se parece en nada a Castilla y León.
P. ¿Cree que se entenderán PP y Vox para esta nueva etapa?
R. Sí perfectamente. Las políticas del PP cada vez se parecen más a la extrema derecha, que no son lo que la sociedad de Castilla y León quiere. Esta confrontación con la propia Conferencia Episcopal, que habla de regularizar a las personas migrantes porque son seres humanos, que es lo que cuestiona la extrema derecha. Algunas de las políticas en las que se está metiendo el PP están mal vistas en nuestra comunidad.
P. ¿Cómo puede afectar el debate de la izquierda estatal a esta campaña?
R. Puede ayudar a movilizar al electorado. Nos parece positivo que [Gabriel] Rufián y Emilio Delgado se preocupen por la situación de la gente trabajadora en Castilla y León y del resto del Estado. Y también el paso al frente de IU con Más Madrid, con los Comunes y con otra serie de fuerzas políticas que están dentro del espacio empujando. El debate estatal nos posiciona favorablemente respecto a otras opciones que están en una deriva contraria a todo lo que sea gestionar un proceso de unidad.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































