Huelga en los servicios sociales: “Al vulnerar nuestros derechos, se vulnera a la víctima”
Las trabajadoras denuncian la precarización laboral tras el nuevo acuerdo firmado con el Ayuntamiento de Barcelona

Cataluña vive, en distintos sectores, una jornada de huelga que este martes ha llegado al paro de las trabajadoras de los servicios sociales municipales de Barcelona. El sector protesta contra el nuevo convenio firmado por el Ayuntamiento con los sindicatos CC OO, UGT y CSIF, que introduce la jornada de 35 horas semanales. Las trabajadoras denuncian, además, la precarización de sus condiciones laborales y la sobrecarga de trabajo en unos servicios que consideran ya saturados. “Siempre que faltan recursos en otros sectores, la carga acaba recayendo en los servicios sociales”, sostienen. La protesta ha tenido lugar a las puertas del Instituto Municipal de Servicios Sociales y ha reunido a 500 personas, según la Guardia Urbana. “Al vulnerar nuestros derechos, se vulnera a la víctima”, ha señalado Gloria Grau, trabajadora del servicio de atención a víctimas de trata.
Las trabajadoras del sector llevan movilizadas desde el 5 de febrero, con paros parciales durante algunas horas todos los jueves. Marta y Signa, dos compañeras que se han sumado a la concentración esta mañana, denuncian la sobrecarga de casos. “Llegamos a atender más de 200. No hay manera de acompañar a las familias como se debería”, ha explicado Marta. Según ha relatado, cada caso —individual o familiar— puede requerir hasta seis meses de trabajo para la elaboración de informes solicitados por la Fiscalía. “Hay situaciones a las que no llegamos a tiempo. Son familias a las que deberíamos poder dedicar más atención”, ha añadido Signa.

La sensación de sobrecarga es compartida por otras profesionales. “Hacía 37 horas y me han reducido a 25, pero con el mismo número de casos”, ha explicado Lorena. En la concentración también estaban representados distintos ámbitos del sistema municipal de atención social: profesionales dedicadas a la infancia, a la discapacidad, al Servicio de Atención, Recuperación y Acogida a mujeres víctimas de violencia machista (SARA), a la UTEH —unidad especializada en trata de seres humanos— y otros equipos de intervención social.
En algunos de estos servicios, donde más del 80% de las plantillas son mujeres, las trabajadoras denuncian además la precariedad de una labor centrada en la atención a víctimas. Gloria Grau, del equipo de atención a víctimas de trata, ha criticado que su trabajo no esté reconocido como asistencia directa. “Nuestro puesto se considera solo de elaboración de informes y no cobramos como servicio asistencial. Pero vamos a operativos policiales y a urgencias en situaciones de gran vulnerabilidad”, ha explicado. Según detalla, su equipo está formado por dos abogadas, una psicóloga y dos técnicas sociales, una dotación que consideran “insuficiente”. “Hemos plantado las 35 horas porque no se reconoce que somos un servicio de atención directa”, añade.
Durante la mañana, el grupo ha recorrido varias calles del centro de la ciudad y ha entrado durante unos minutos en la sede del Instituto Municipal de Servicios Sociales, en la calle Valencia, donde han sido bien recibidos con por algunos compañeros. “Apoyamos la huelga”, ha comentado uno de ellos. En puertas, pasillos y ascensores del edificio se desplegaron decenas de carteles con lemas como “Ciudadanos desatendidos, servicios sociales agotados” o “¿Quién escucha a la plantilla?”. Por su parte, fuentes del Ayuntamiento, han señalado que se trata del mayor respaldo sindical registrado en los últimos 20 años y han destacado que el nuevo convenio colectivo,“firmado en diciembre tras un año de negociación”, cuenta con el apoyo de 12 de los 15 representantes sindicales y afecta a unos 15.000 empleados municipales.
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