La Sindicatura alerta contra la falta de control de las subvenciones culturales
Detecta falta de transparencia en la concesión y que las ayudas funcionan como mecanismo de financiación ordinaria


Dependencia excesiva de la subvención para poder financiar proyectos, falta de transparencia en la solicitud y pocas razones para justificar la ayuda directa. La Sindicatura de Cuentas ha alertado de la falta de control en las subvenciones culturales en un informe que ha hecho público este miércoles.
El texto, presentado por la síndica Anna Tarrach como ponente, fue aprobado por el Pleno a finales de diciembre y ha fiscalizado las subvenciones directas otorgadas en 2023 por la conselleria de Cultura, la Oficina de Suport a la Iniciativa Cultural (Osic), el Institut Català de les Empreses Culturals (Icec) y el Consorci de l’Institut Ramon Llull (IRL).
El ente fiscalizador ha realizado análisis globales y una revisión de 88 expedientes de subvenciones directas que representan el 94,64% del importe otorgado. Según expresa el organismo en el texto, en el año 2023 se otorgaron subvenciones directas por 62,08 M€ (23% del total de subvenciones otorgadas) a 212 beneficiarios. El 78,20% de las subvenciones directas eran nominativas y el 21,80%, subvenciones excluidas de concurrencia —otorgadas sin comparar proyectos, priorizando el orden de llegada de las solicitudes siempre que se cumplan los requisitos—. El ente ha explicado que esto “contraviene la naturaleza de la subvención, que debería ser una medida económica puntual de estímulo y fomento de una actividad específica”. El texto también desprende que el 65,06% se otorgó a entidades participadas de forma minoritaria por la Generalitat y el resto a entidades no participadas.
El organismo ha detectado una “elevada concurrencia” en la concesión de subvenciones directas de la conselleria de Cultura de la Generalitat a entidades no participadas, lo que denota que la ayuda se está utilizando como mecanismo de financiación ordinario. La Sindicatura opina que estas subvenciones, en general, cuentan con una justificación “insuficiente y muy poco concreta” de las razones de interés público, social, económico o humanitario para entregarlas. El texto también señala que algunas de las subvenciones se podrían haber incluido en convocatorias existentes o en futuras convocatorias nuevas o revisadas para ampliar su alcance u objeto.
Respecto a la falta de transparencia, la Sindicatura ha detectado que en la publicidad activa de las subvenciones existen “bastantes carencias en la información presentada”. También ha especificado en qué ámbitos ocurre: “Falta información en las previsiones de convocatorias, falta claridad en la publicidad de las subvenciones otorgadas y falta publicidad sobre el control financiero, o no hay información sobre las justificaciones de los beneficiarios”. Sobre las carencias respecto a las obligaciones, la Sindicatura ha detectado que el grado de cumplimiento de transparencia de las entidades beneficiarias que reciben subvenciones de más de 100.000 € “es muy bajo”.
La Sindicatura ha propuesto 11 recomendaciones de mejora relacionadas con la concesión, la justificación, el control y la transparencia de las subvenciones directas. Las más destacadas son revisar las subvenciones directas a entidades no participadas o analizar si se podrían incluir en otras subvenciones existentes, así como poder crear nuevas.
En las alegaciones al informe, Cultura ha respondido que la concurrencia de las subvenciones “se explica precisamente por el interés público de las actividades y proyectos beneficiarios y por su naturaleza excepcional, que se mantiene en el tiempo”.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.




























































